martes 31 de enero de 2012

Estás soñando


El discípulo se reunió con su mentor espiritual para indagar algunos aspectos de la Liberación y de aquellos que la alcanzan. Departieron durante horas. Por último, el discípulo le preguntó al maestro:

–¿Cómo es posible que un ser humano liberado pueda permanecer tan sereno a pesar de las terribles tragedias que padece la humanidad?

El mentor tomó entre las suyas las manos del perplejo discípulo, y le explicó:

–Tú estás durmiendo. Supóntelo.

Sueñas que vas en un barco con otros muchos pasajeros. De repente, el barco encalla y comienza a hundirse. Angustiado, te despiertas. Y la pregunta que yo te hago es: ¿Acaso te duermes rápidamente de nuevo para avisar a los personajes de tu sueño?

*El Maestro dice: El ser liberado es como una flor que no deja de exhalar su aroma y, suceda lo que suceda, no se marchita.

Tomado de “Cuentos Clásicos de la India” recopilados por Ramiro Calle

Estás soñando


El discípulo se reunió con su mentor espiritual para indagar algunos aspectos de la Liberación y de aquellos que la alcanzan. Departieron durante horas. Por último, el discípulo le preguntó al maestro:

–¿Cómo es posible que un ser humano liberado pueda permanecer tan sereno a pesar de las terribles tragedias que padece la humanidad?

El mentor tomó entre las suyas las manos del perplejo discípulo, y le explicó:

–Tú estás durmiendo. Supóntelo.

Sueñas que vas en un barco con otros muchos pasajeros. De repente, el barco encalla y comienza a hundirse. Angustiado, te despiertas. Y la pregunta que yo te hago es: ¿Acaso te duermes rápidamente de nuevo para avisar a los personajes de tu sueño?

*El Maestro dice: El ser liberado es como una flor que no deja de exhalar su aroma y, suceda lo que suceda, no se marchita.

Tomado de “Cuentos Clásicos de la India” recopilados por Ramiro Calle

jueves 26 de enero de 2012

El alquimista distraído


Como todo el mundo sabe, los alquimistas era, en la Edad Media, hombres de ciencia que buscaban la piedra filosofal, piedra extraña que tenía el poder de transformar en oro los objetos de metal.
En un país lejano había un alquimista que esperaba encontrar la piedra mágica.
"Probaré con todas las piedras de la tierra, una tras otra; estoy seguro de que, al fin, encontraré la piedra filosofal", pensaba.
En principio parecía fácil. El alquimista ciñó su costado con una cadena de hierro y empezó a tocarla con las piedras que encontraba. Camina que camina, en cuanto distinguía una piedra nueva, la llevaba a su cadena. Era el único gesto que acabó haciendo.
Pasaron los años. El alquimista, con el cabello revuelto y sucio, el cuerpo reducido a una sombra y los labios apretados como las cerradas puertas de su corazón, seguía dando vueltas en busca de la piedra filosofal. La gente pensó que estaba loco.
En cierta ocasión, se le acercó un muchacho para preguntarle:
- "Señor, ¿dónde ha encontrado la cadena de oro que lleva a la cintura?".
El alquimista dio un salto: ¡la cadena se había convertido en oro y brillaba en su cintura! No era un sueño. Pero...¿cuándo se produjo el cambio? Se golpeó la cabeza con violencia...¿dónde y cómo, sin saberlo había logrado su sueño?
Acostumbrado a recoger piedras y tocar con ellas la cadena y, después, tirarlas, no miraba si había tenido lugar la transmutación. El pobre alquimista, pues, había encontrado la piedra filosofal, pero no la reconoció.
El sol caía en occidente tras un cielo de oro. El pobre alquimista volvió sobre sus pasos buscando la piedra. Pero su cuerpo estaba curvo y sin fuerzas, su corazón latía sin ritmo; era ya como un árbol sin raíz.

lunes 23 de enero de 2012

La gotita de agua


"He aquí que una vez, una gotita de agua vivía en el fondo del mar con sus hermanas.
La gotita era feliz, libre y rápida bogaba por los espacios inmensos del mar de tranquilas aguas trenzando rayos de sol con blondas de espuma blanca.
Qué contenta se sentía, pobre gotita de agua, de ser humilde y pequeña, de vivir allí olvidada sin que nadie lo supiera, sin que nadie lo notara.
Era feliz la gotita, ni envidiosa ni envidiada, sólo tenía un deseo, sólo un anhelo expresaba...
En la calma de la noche y al despertar la alborada con su voz hecha murmullo al Buen Dios así rezaba: "Señor, que se cumpla en mí siempre tu voluntad santa; yo quiero lo que Tú quieras, haz de mí cuanto te plazca"...y escuchando esta oración, Dios sonreía y callaba.
Una tarde veraniega se surmió la mar, cansada, soñando que era un espejo y el sol de fuego lanzaba sus besos ardorosos.
Era feliz la gotita, al sentirse besada por el sol. Con tiernas caricias, la atraía y elevaba hacia él y, en un momento, la transformó en nube blanca.
Se reía la gotita al ver cuán alto volaba y, dichosa, repetía su oración acostumbrada: "Señor, que se cumpla en mí siempre tu voluntad santa; yo quiero lo que Tú quieras, haz de mí cuanto te plazca"...y escuchando esta oración, Dios sonreía y callaba.
Mas llegando el crudo invierno la humilde gota de agua, estremecida de frio, notó que se congelaba y, dejando de ser nube, fue copo de nieve blanca.
Era feliz la gotita cuando, volando, tornaba a la tierra, revestida de túnica inmaculada y en lo más alto de un monte posaba su leve planta.
Al verse tan pura y bella, llena de gozo rezaba: "Señor, que se cumpla en mí siempre tu voluntad santa; yo quiero lo que Tú quieras, haz de mí cuanto te plazca"...y escuchando esta oración, Dios sonreía y callaba".

lunes 16 de enero de 2012

Informe espacial


Informe de la tripulación de la nave espacial procedente de la Vía Acuea al final del estudio telemétrico realizado sobre el planeta Tierra con vistas a establecer un contacto inter-cultural si éste se consideraba posible y favorable:

"Hemos llevado a cabo la exploración que se nos encargó, y hemos podido observar de cerca sin ser observados, gracias a nuestras cortinas supersónicas, la superficie entera del planeta Tierra y los cambios que tienen lugar en ella, cambios que creemos son debidos  a su mayor o menor distancia de la estrella central de su sistema, de la que recibe luz y calor.
Después de observaciones y pruebas repetidas, hemos llegado a la conclusión de que existe vida vegetal y animal en el planeta Tierra, y hay en él una gran variedad de seres vivos que hemos pasado a estudiar con detalle.
La especie más influyente parece ser la de unos bípedos de piel lisa que viven en colonias con una rígida organización.
Los dichos seres habitan en hormigueros altos, de forma generalemente rectangular, con celdas individuales para cada subgrupo o, en algunos casos, para cada individuo.
De estas celdas salen todos aproximadamente a la misma hora, y aparecen revestidos de caparazones de diversos colores, aunque todos obedecen a un patrón general que cambia con las estaciones.
Después entran en una cápsulas de superficie con cuatro ruefas que se agrupan en líneas apretadas a lo largo de canales cuidadosamente trazados y avanzan lentamente durante largo rato en dirección contrarias, conducta extraña cuya razón no hemos podido averiguar.
Esas máquinas producen grandes ruidos y humos, que, según nuestras conjeturas basadas en la frecuencia y cantidad de esos humos, parecen ser la atmósfera que necesitan respirar para sobrevivir, y po eso la renuevan constantemente.
Por lo que toca a los ruidos, también parece, una comunicación prevocálica destinada a mantener el contacto con el grupo mientras cada individuo está en su cápsula.
Al cabo de un tiempo en el mismo día, se invierte el proceso, y las cápsulas vuelven a los hormigueros de donde había partido. Una vez en ellos, por lo que hemos podido observar a travé de las ventanas, se acomodan ante una pequeña pantalla, que no falta en ninguna celda, y en la que aparecen sombras y luces al mando de un botón. 
Es posible que ésa sea la manera que tienen algunos de alimentarse, y por eso no pueden pasarse sin ella.
Hemos estudiado con especial interés, la forma que tienen de gobernar sus colonias. La elección del cabeza de colonia es un proceso largo y complicado que lleva mucho tiempo. Durante una larga temporada en cada colonia, toda la vida de la colonia parece concentrarse en ese solo hecho, como si de él dependiera el futuro de la colonia. Eso contrasta con el hecho de que, en cuanto hay un nuevo cabeza de colonia, a nadie parece importarle nada, y existe la convicción casi totalmente extendida de que en el fondo todos son lo mismo. No nos explicamos tal despliegue de energía para una administración tan rutinaria.
Otro fenómeno extraño que hemos observado es que con frecuente regularidad se reúnen grandes multitudes de bípedos en unos enormes anfiteatros escalonados desde donde observan a un reducido número de ellos que ejecutan rápidos movimentos, difíciles de explicar, en torno a un objeto, generalmente esférico, de mayor o menor tamaño, y dan muestras de gran excitación mientras dura el extraño rito.
Quizá tenga alguna relación con el ciclo sexual de la especie, pero no hemos conseguido confirmar esta hipótesis.
Lo más inexplicable de todo lo observado es el hecho que hemos comprobado una y otra vez, en medio de nuestro más aturdido asombro, de que lo dichos bípedos se atacan unos a otros si razón o motivo alguno que parezca poder justificar la agresión, y eso a veces entre individuos, a veces entre grupos, y a veces entre clanes enteros por largos períodos. Nada hay en nuestros propios conceptos que pueda explicar tan absurda conducta.
Por todas esas razones, pues, hemos llegado a la conclusión definitiva de que los bípedos de piel lisa no son seres racionales, que la inteligencia aún no se ha desarrollado en el planeta Tierra, que tardarán aún muchas edades cosmológicas en aparecer, y que, por consiguiente, es inútil hablar de un contacto cultural con los seres que hoy habitan la Tierra. Nuestra misión ha terminado".

Siguen las firmas de todos los científicos de la nave espacial de la Vía Acuea y la fecha del informe, que, traducida a nuestro calendario, es la del año de la era cristiana en que feliz o ignorantemente vivimos. Una copia de su informe cayó sobre la superficie de la tierra, y ésa es la que queda aquí reproducida.
Carlos Vallés

viernes 6 de enero de 2012

Crecimiento personal, manifestaciones


- En la conducta emocional:

El contacto con las experiencias emocionales genuinas, así como la capacitación para su expresión y comunicación es un elemento relevante en las terapias humanistas.

a) El crecimiento personal se manifiesta en la dimensión intrapsíquica como la recuperación de la capacidad de sentir placer, alegría, trsiteza, miedo, rabia, ternura, etc. genuinos.
Ya Fromm llamaba la atención sobre la dificultad de contactar con nuestros verdaderos sentimientos, nuestros genuinos deseos y convicciones.
Lowen se refería a las emociones reprimidas protegidas por la "coraza muscular". La "capa implosiva" de Perls y de las "emociones prohibidas" en Berne, por referirnos a tres modelos.

b) En la dimensión interpersonal o social o expresiva, el crecimiento personal se manifestará en la expresión de las emociones -sean las que sean- de forma socializada y auténtica; es decir, sin recurrir a conductas antisociales o excesivamente diluídas en perjuicio de la autenticidad de la comunicación.
La tesis de Fromm (1941) es que un individuo puede entrar en conflicto con la sociedad por negarse a aceptar una expresión emotiva y conductual excesivamente adaptada a las expectativas externas, en perjuicio de su propia identidad.
A nivel corporal, el crecimiento personal, se manifestará en la ausencia de tensiones crónicas y de somatizaciones que impidan el acceso a la conciencia y la expresión emoitva, y mediante una conducta comunicativa adecuada a la vivencia emocional del "aquí y ahora" y a la situación social en que dicha vivencia tiene lugar, haciendo uso de toda la gama de oportunidades que ésta ofrece, incluyendo la elección de afrontar la frustración de la incomprensión y el desagrado ajeno.

- En el percibir:

En la mayoría de los modelos de la PH, al analizarse los orígenes de los problemas  psicopatológicos, aparece un bloqueo o distorsión de la función percepctiva. En contraste, el proceso terapéutico implica una captación y supresión de dicha distorsión, y sobre todo, una reorganización de la recepctividad perceptiva que conduce a un contacto con la realidad. De modo especial esto afecta a la percepción de uno mismo y a la percepción del propio entorno.
Karen Horney presentaba la hipótesis de que el neurótico, para superar la angustia por la insuficiente aceptación experimentada en la infancia, trata de superar la inseguridad creando una "imagen idealizada de sí mismo" Por ella trata inconscientemente de evitar la conciencia de sus conflictos internos. Y las energías que podría utilizar en el desarrollo de sus potencialidades las utiliza en "buscar la gloria".
Junto a este fenómeno vienen las exigencias desorbitadas y rígidas (deberías); y se suscitan dos actitudes paradójicamente unidas: el orgullo neurótico de la autoidealización, y el odio y desprecio de sí ante la distancia de la propia realidad.
En el modelo gestáltico de Perls encontramos muchas equivalencias, sin olvidar que el modelo original es de la Psicología de la Gestalt, que se especializó en el proceso perceptivo.
Para Perls el objetivo de la terapia es darse cuenta de lo obvio. Esto significa darse cuenta de las diferentes figuras que sucesivamente van emergiendo (existere o noumen = que emerge) del fondo, permitiendo así que la conciencia se desplace fluidamente de una a otra.
Es decir, mantener la percepción abierta a las sucesivas significaciones que vayan surgiendo, sin evitaciones frente a la frustración de reconocer en nosotros parcelas que preferiríamos ignorar.
El proceso terapéutico se resume en la recuperación de partes de la realidad alienadas, de las que no me doy cuenta. Según Perls esto ocurre porque somos fóbicos respecto al dolor.
La terapia facilita la percepción real de sí mismo en relación con toda la situación del entorno a quí y ahora; este contacto perceptivo con la realidad propia y ajena es lo que ocurre cuando avanza el crecimiento personal.
Para Rogers el mundo interior de la persona se compone de lo que experimenta conscientemente o no. Las experiencias se organizan conforme a las leyes del campo mostradas por la Psicología de la Gestalt (fluidez, estabilidad, intensidad y dirección del campo). La mayor parte de las experiencias del individuo constituyen el fondo pero fácilmente pueden convertirse en figura, siempre que el cliente experimente la aceptación incondicional y se eliminen las amenazas potenciales.
En el Análisis Transaccional de Berne también la percepción propia y del otro son obstáculos del crecimiento. El marco de referencia "rígido" es un factor que obstaculiza el crecimiento y su flexibilización significa un logro importante del trabajo terapéutico. El "guión de vida" o "argumento vital" desarrollado durante la infancia bajo la influencia parental, implica una percepción distorcionada de sí mismo como personaje de un guión -Salvador, Perseguidor, Víctima, etc.- y una percepción distorsionada de los otros. Aferrarse a un proyecto de vida infantil, incardinado en una cosmovisión mágica, supone también una minusvaloración de las propias capacidades.

- En el desarrollo de la capacidad para una actitud amorosa libre de necesidad.

El constructo denominado amor o actitud amorosa radica en unas convicciones y sentimientos básicos hacia un ser humano percibido y sentido favorablemente, que Fromm denominó "fe en el hombre", Berne "posición existencial Yo estoy bien - Tú estás bien" y  Rogers "la bondad de la naturaleza humana".
La actittud amorosa recuperada por la PH se manifiesta como ternura. Incluso en la misma relación terapéutica se reclama, con acentos diversos, cierto tipo de sentimiento amoroso no entendido en el sentido de la relación transferencial.
La actitud amorosa es principalmente el amor a uno mismo.
Cuando los autores de la PH escriben sobre el amor generalmente no se refieren a la sexualidad; en parte porque comparten con Horney el rechazo de la hipótesis de Freud de que la ternura es una expresión inhibida o sublimada de la libido.

Dos aspectos relevantes de la investigación humanista sobre el amor:
a) La experiencia del amor en personas autorrealizadas.
Maslow relaciona el problema del amor con el de los tipos de motivación: orientada hacia la atención de deficiencias (necesidades básicas desatendidas en su momento) o hacia el crecimiento. Cuando el individuo ha atendido sus necesidades básicas, a ser posible desde la infancia, se encuentra capacitado para experimentar las relaciones interpersonales de forma menos dependiente, menos necesitado de recibir elogios y afecto de los otros, menos ansioso de recibir recompensas, y está en condiciones de vivir periodos de soledad.
El amor, en avanzado proceso de crecimiento, se caracteriza ante todo por estar libre de necesidad, por compaginar la capacidad de intimidad con la independencia y libertad (Allport 1963, Fromm 1956). Por una facilidad para prescindir de las defensas en las relaciones con la persona amada, permitiendo que aparescan las propias limitaciones físicas y psicológicas; por la vivencia del orgasmo de forma más profunda y a veces casi mística; una mayor tolerancia a la ausencia de sexualidad; una aceptación del otro con sus diferencias individuales peculiares, y se encuentra un elemento lúdico, alegre y divertido (Maslow). Esta  actitud amorosa favorece la libertad del amado y la propia, y contribuye al crecimiento personal de cada uno, con fidelidad a sí mismo; en una tarea creativa que requiere aprendizaje y perfeccionamiento.
b) La revaloración de la ternura como rasgo de un amor maduro y como factor terapéutico.
La visión no reduccionista del amor por parte de la PH ha permitido dedicar una atención especial a la manifestación expresiva de la ternura y la dimensión emocional de la misma,  por medio del contacto táctil de carácter afectuoso, cariñoso y placentero, como experiencia favorable al crecimiento personal.

- En el decidir:

+ El crecimiento personal se manifiesta en la percepción de la situación como única, irrepetible, que no acepta clichés que limiten sus oportunidades de elección.
La gestalt con su énfasis en el aquí y ahora de Perls (1973); el modelo bioenergético con su liberación de patrones corporales antiguos que impiden el contacto con el rpesente,de Lowen (1975); el modelo transaccional desde la presencia del estado Adulto del Yo en la toma de decisiones en contacto con la actualidad del Análisis Transaccional de Berne; el Psicodrama con su preocupación por la educación en la espontaneidad de Moreno.

+ También se manifiesta en la integración armoniosa de todas las esferas de la personalidad. En la decisión se considera la utilización positiva y conciliada de la fuerza emotiva que se desencadena delante de la decisión.
Destacan constructos como el de "contrato" del Análisis Transaccional y en general el requisito del contacto con los distintos estados del Yo para la toma de decisiones; así como las exigencias de la implicación del núcleo más íntimo de la personalidad que hacen Lowen (1975) y la exploración de polaridades de Perls (1973-75).

+ Se manifiesta en la toma de contacto con aspectos insconscientes presentes en la decisión de forma que la elección de conductas se haga con un amplio margen de lucidez y libertad respecto a las propias posibilidades, limitaciones y presiones internas.
En el Análisis Transaccional se referirá a la exigencia de que la decisión se encuentre "libre de guión"; en los modelos de trabajo desde el cuerpo, como la Bioenergética, Biosíntesis, Consciencia Sensorial, Psicodrama, etc. la atención a los síntomas somáticos (al igual que la gestalt de Perls); y la elaboración de su presencia en la decisión.

+ La aceptación de la propia responsabilidad en la decisión, y de las consecuencias de la misma, así como en la flexibilidad para revisarla, y en la corrección que le permita ser eficaz.
Una visión no determinista del sujeto humano le interpelan para que se haga cargo del resultado del margen de libertad que posee, como ocurre con los conceptos de "Simbiosis", "Pasividad" o "Permiso" del Análisis Transaccional, o el juego de "hacerse responsable" de las sensaciones que Levitsky y Perls (1970) proponen desde la Terapia Gestalt, por mencionar un ejemplo.

Epílogo

Cabe encontrar cierto denominador común en el modo como se entiende la salud, en términos del proceso de crecimiento personal como meta de la Psicoterapia en los diversos modelos terapéuticos de orientación humanista.
Esta meta no se logra por el hecho de ayudar a suprimir las conductas comúnmente entendidas como psicopatológicas.
Hemos seleccionado cuatro aspectos de la conducta: el emocional, el perceptivo, la actitud amorosa y la capacidad decisoria, pudiendo constatar coincidencias importantes entre la Terapia gestalt, el Análisis Transaccional, la Terapia Bioenergética, etc.

Anuario de Psicología
num. 34 - 1986(1)

miércoles 4 de enero de 2012

Autorrealización, meta de la Psicología Humanista (1)

- El concepto de Autorrealización o Crecimiento personal es un elemento teórico importante del denominador común del movimiento de las terapias humanistas.
- Recordemos que el Movimiento de la PH es pluralista e interdisciplinar. ¿Cómo responder a la cuestión del denominador común de las terapias humanistas?
Los criterios que se toman en cuenta son:
1. Los iniciadores de algunos modelos psicoterapéuticos. Por ejemplo: Rogers, Berne, Perls, Lowen, Moreno. También se tienen en cuenta algunos discípulos de estos maestros.
2. Autores existenciales integrados en la PH como May, Frankl y Laing.
3. Autores de Psicología Transpersonal como Maslow y Assaglioli.
4. Neofreudianos como Horney y Fromm.
5. Contemporáneos de Freud disidentes como Adler, Rank, Jung.
- Los elementos relevantes que encontramos en el colectivo de las psicoterapias humanistas se refieren a tres capítulos:
a) El constructo "crecimiento personal" (o autorrealización), equivalente al del objetivo de la psicoterapia e incluyendo el incremento de la actitud creativa.
b) Actitudes del psicoterapeuta que fomentan la efectividad de la terapia. Entre ellas:
+ Considerar al cliente como una personalidad singular e irrepetible.
+ Confianza en las capacidades psíquicas del proceso terapéutico.
+ Ser consciente de los límites de todo modelo psicoterapéutico.
+ Conciencia de las propias limitaciones psíquicas del terapeuta y de la necesidad del cuidado de sí mismo.
+ Evitación de la actitud paternalista.
+ No favorecimiento del establecimiento de neurosis de transferencia entre terapeuta y cliente.
+ Apertura o receptividad respecto a cualquiera de las dimensiones de la conducta del cliente, y a las vivencias emocionales y cognitivo-intuitivas de la creatividad del terapeuta.
+ Comprensión empática.
+ Resonancia.
+ Consideración positiva incondicional o calidez no posesiva.
+ Congruencia o autenticidad.
c) Aspectos técnicos más característicos de los procedimientos terapéuticos humanistas.
+ El uso peculiar del espacio y los elementos materiales.
+ El uso del tiempo a base de un centramiento en el "aquí y ahora".
+ La utilización de la fantasía.
+ La utilización de la experiencia del encuentro interpersonal.
+ El empleo de la dramatización y la expresión corporal.
+ El trabajo corporal.
+ El uso de la regresión.
- El artículo desarrolla el inciso a) Constructo "crecimiento personal" como meta de la Psicología Humanista.
Ramón Rosal Cortés
Anuario de Psicología

lunes 2 de enero de 2012

Picar para curar


Había una vez dos personajes en la ciudad de Bistam que se aborrecían mutuamente debido a una vieja rivalidad. Ambos, casualmente, querían estudiar los secretos del orígen y el destino del hombre con el renombrado sabio Alí Beg, cuyo domicilio estaba en un lugar lejano de Persia.

Pero Alí, antes de verlos, escribió a otro sabio, Ibn Hamza, que vivía cerca de Bistam, y le pidió que hablase con ellos en su nombre. Pero ambos rehusaron visitar a Ibn Hamza.

El primer personaje dijo:
- Yo quiero la raíz, no la rama.

El segundo dijo:
- Ibn Hamza es un don nadie.

Entonces Ibn Hamza comenzó a esparcir rumores insultantes acerca de los dos postulantes a iluminados. Después de algunos meses, escuchando cuentos venenosos acerca de ellos por todas partes y habiéndolos seguido hasta su origen en Ibn Hamza, los dos arístocratas se sintieron ambos atacados, se reconciliaron y, unidos en su ira contra Ibn Hamza, fueron a verle llenos de furia. Descargaron su cólera en Ibn Hamza, olvidando completamente todos los consejos de sabiduría que habían escuchado a lo largo de sus vidas.

- ¿Sabes por qué hemos venido a verte, mísero despreciable? – gritaron tan pronto llegaron a la presencia de Ibn Hamza.

- Sí, lo sé – contestó Ibn Hamza -, habéis venido:

Primero, porque Alí Beg quería demostraros lo superficiales que eran vuestros “profundos” sentimientos de enemistad mutua.

Segundo, porque era necesario que mostraseis que vuestros sentimientos superficiales podían ser manipulados fácilmente para haceros venir aquí, a pesar de que individualmente al principio habíais decidido no hacerlo.

Tercero, porque, aunque desobedientes a las órdenes de Alí Beg, se os podía demostrar que ciertos deseos deben ser llevados a cabo.

Cuarto, estáis aquí de modo que otras personas presentes en este momento puedan aprender, y vosotros podáis ser sus maestros inconscientes en esta transacción.

Quinto, porque ambos, Alí Beg y yo, teníamos la necesidad de mostrar a la ingrata población local, saturada de suspicacias y deleitada en esparcir rumores tales como los que yo inicié acerca de vosotros dos, que nosotros, hombres de corazón, no somos sus víctimas inevitables, sino que también sabemos emplear sus acciones dañinas contra su misma malicia.

Sexto, vosotros estáis aquí porque, como consecuencia de los anteriores acontecimientos, hechos y explicaciones, existe la posibilidad de transformar una picadura en remedio, y un arma en un instrumento valioso.
Shah, I. “El buscador de la verdad”.