lunes, 13 de agosto de 2007

Humildad

Una vez, un grupo de tres hombres se perdió en la montaña, y había solamente una , fruta para alimentar a los tres, casi desfallecían de hambre. Se les apareció entonces Dios y les dijo: "Probaré su sabiduría y dependiendo de lo que muestren les ayudaré. Pueden pedirme lo que necesiten para arreglar su problema de la alimentación".
El primero dijo: "Pues aparece más comida". Dios le contestó: "Esa es una respuesta sin sabiduría, pues no se debe pedirme que aparezca magníficamente la solución a los problemas, sino trabajar con lo que se tiene".
Dijo el segundo: "Entonces haz que la fruta crezca para que sea suficiente". A lo que Dios contestó: "No, pues la solución no es pedir siempre la multiplicación de lo que se tiene para arreglar el problema, pues el ser humano nunca queda satisfecho y por ende nunca sería suficiente".
El tercero dijo entonces: "Mi buen Dios, aunque tenemos hambre y somos orgullosos, haznos pequeños a nosotros para que la fruta nos alcance". Dios dijo: "Has contestado bien, pues cuando el hombre se hace humilde y se empequeñece delante de mis ojos, verá la prosperidad".
Se nos enseña siempre a que otros arreglen los problemas o a buscar la salida fácil, siempre pidiendo a Dios que arregle todo sin nosotros cambiar o sacrificar nada. Por eso muchas veces parece que Dios no nos escucha, pued pedimos sin dejar nada de lado y queriendo siempre salir ganando.Muchas veces somos egoístas y siempre queremos de todo para nosotros.

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