sábado, 11 de agosto de 2007

Reconocimento personal

Había una vez una gallinita colorada que escarbó en el patio de la granja hasta que descubrió algunos granos de trigo. Se volvió hacia los otros trabajadores de la granja y les dijo:
“Si plantamos este trigo, tendremos pan para comer”. “¿Quién me ayudará a plantarlo?”.
“Nosotros nunca hicimos esto antes”, dijo el caballo, quien era el supervisor.
“Estoy muy ocupado”, dijo el pato.
“Necesitaría un entrenamiento completo”, dijo el conejo.
“No está en la descripción de mi puesto”, dijo el ganso.
“Bueno, lo haré yo misma”, dijo la gallinita y así lo hizo. El trigo creció y maduró.

“¿Quién me ayudará a cosechar el trigo?”, preguntó la gallinita.
“Déjame checar los reglamentos primero, dijo el caballo.
“Perdería mi jerarquía”, dijo el pato.
“Estoy en mi hora de almuerzo”, dijo el ganso.
“No son mis funciones”, dijo el conejo.
“Entonces lo haré yo”, dijo la gallinita y lo hizo.

Finalmente, llegó el momento de hornear el pan.
“¿Quién me ayudará a preparar el pan”, preguntó la gallinita.
“Eso significaría horas extras para mí”, dijo el caballo.
“Tengo otros trabajos pendientes”, dijo el pato.
“Nunca aprendí cómo hacerlo”, dijo el conejo.
“Si voy a ser el único que ayuda, es injusto”, dijo el ganso.
“Entonces lo haré yo”, dijo la gallinita.

Ella preparó y horneó cinco hogazas de pan y estaba lista para llevárselas al hacendado cuando los otros trabajadores le salieron al paso. Ellos querían estar seguros que el hacendado supiera que fue un proyecto del grupo.
“Esto necesita ser aclarado por alguien más”, dijo el caballo.
“Estoy llamando al administrador”, dijo el pato.
“Demando igualdad de derechos”, gritó el ganso.
“Mejor guardamos una copia”, dijo el conejo.
Pero la gallinita llevó las hogazas de pan por sí misma. Cuando llegó el momento en que el hacendado recompensara el esfuerzo, les dio una hogaza de pan a cada trabajador.
“Pero yo gané todo el pan por mi misma”, dijo la gallinita.
“Ya lo sé”, dijo el hacendado, “pero significaría mucho papeleo justificar que te dé todo el pan a ti. Es mucho más fácil distribuirlo entre todos y de ese modo los otros no se quejarán”.

Así, la gallinita colorada compartió el pan, pero sus compañeros de trabajo y el hacendado se preguntaron por qué ella no hizo pan nunca más.

Federal News Clip Sheet, en Reza Trosino, Jesús Carlos. El ABC del coach y del mentor, Editorial Panorama, México, pp. 147-148

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