viernes, 16 de noviembre de 2007

Cambio personal

Varios niños vieron que una anciana se dedicaba a tallar pacientemente todos los días una barra de hierro contra una piedra. Le preguntaron qué hacía y la anciana contestó:

-Estoy frotando un pedazo de hierro para hacer una aguja y luego poder coser mi ropa. Los pequeños estallaron en risa incontrolable y le dijeron que nunca conseguiría tal cosa. Sin alterarse, la mujer contestó:
-La froto todos los días y puedo confirmar que cada día disminuye un poco más. Realmente me sorprende que haya alguien que no pueda entender eso.
Armendáriz Rubén, En busca de la sonrisa interior, Pax, México, 2005, p. 241.

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