domingo, 11 de noviembre de 2007

Ciclo de la Gestalt o Satisfacción de una necesidad

- Es el proceso que una persona sigue para satisfacer una necesidad.
- Nos indica la dirección a seguir en el trabajo terapéutico.
- Si no se satisface una necesidad es porque se ha tropezado con un obstáculo o resistencia.
- La misión del terapeuta es acompañar al cliente en su curso natural de la satifacción de la necesidad. Se puede realizar un trabajo para desarrollar la percepción de las sensaciones corporales de los sentidos (relajación, respiración, caricias, masajes, contacto con la naturaleza u otras personas), y por otra parte, tomar una conciencia más profunda de la agudeza adquirida por estos medios. A partir de esto podemos movilizar nuestras energías.
CICLO DE LA GESTALT

1 SENSACIÓN.- Sentir antes de pensar. Pasar de la sensación....al sentimiento...a la necesidad. La pregunta de ¿qué sientes en este momento?
2 TOMA DE CONCIENCIA.- Generalmente se recorre un largo camino con resistencias antes de tomar conciencia del problema. Para la toma de conciencia puede utilizarse la transferencia (clásica y prolongada).
El psicoanálisis queda satisfecho con la toma de conciencia del problema y con ello intenta la curación. En Gestalt, en cambio, lo principal para llegar al diagnóstico es sentir. Se debe evitar la interpretación del terapeuta.
3 ENERGIZACIÓN.- ¿Cómo encontrar una respuesta apropiada para esta necesidad?. Cuando la acción puede ser peligrosa, el terapeuta sugiere agunos ejercicios (liberar su cólera contra su madre ante una silla vacía o golpear el cojín).
4 ACCIÓN.- La acción puede ser simbólica o real.
5 CONTACTO.- El contacto puede ser simbólico o real.
6 RETIRADA.- Cuando el contacto es afortunado se traduce en un sentimiento de bienestar y una apertura a nuevas necesidades.
7 DISPONIBLE
RESISTENCIAS
o MECANISMOS DE DEFENSA
o RECHAZO (de los sentimientos) o BLOQUEOS
Es una traba de la conducta normal, un obstáculo en el proceso hacia la satisfacción de una necesidad.
En el esquema del ciclo aparecen en cierto orden donde suelen entrar en función con más frecuencia. No obstante, pueden surgir en cualquier momento del proceso.
1 Introyección.- Es la prohibición ("No debes...") o su contrario, la orden ("Debes de.."). El autor habla de inyunciones o emiciones de órdene.
Supone todo un proceso: emisión de la prohibición - su grabación - su aceptación.
Luego de estos tres pasos se constituye un "guión de vida", según el análisis transaccional. Este guión lo escribe la figura paterna y lo representa el niño.
La mayoría de las personas rara vez llega a darse cuenta del origen de estos mensajes en sus conductas automáticas.
En principio, todas las inyunciones nos han llegado del exterior en otro tiempo. Ha tenido que aceptarlas el niño y las ha dado fuerza de ley, convirtiéndolas en introyecciones (o guión de vida en el análisis transaccional).
2 Proyección.- El hombre proyecta sobre otro sus sentimientos prohibidos, introyectados, que él no puede aceptar. El introyector renuncia a su propia identidad; el proyector la atribuye a los demás. En terapia, se trabajan generalmente juntas la introyección y la proyección. La primera precede muchas veces a la segunda.
3 Retroflexión.- Consiste en hacerse a si mismo lo que quisiéramos hacer a los demás o lo que nos gustaría que nos hiciese otro.
Muchas retroflexiones se traducen en frases que empiezan con "Yo me...". Es esta expresión, "Yo" es el agente, el verdugo, el perseguidor, el padre justiciero. Se parece al "superyo" de Freud o al "padre crítico" o "normativo" del análisis transaccional. También es el observador o el "gran jefe" de que habla Perls.
El "me" representa a la víctima, al culpable que hay que castigar. Se parece al "Niño sumiso" del análisis transaccional.
La retroflexión pude resultar indiferente, conveniente y hasta constructiva cuando tiene en cuenta las verdaderas limitaciones exteriores. Se convierte en patológica cuando se manifiesta como una respuesta actual y sistemática a una situación anterior no presente, en función de una prohibición de otro tiempo.
La medicina psicosomática abarca todo el abanico de retroflexiones.
Cómo liberarse de la retroflexión:
- Identificar la retroflexión y las circunstancias en que aparció: "Veo que te retuerces los dedos cuando Pedro te mira".
- Tomar consciencia de que esta actitud equivale a la que esta persona querría adoptar ante el otro: por ejemplo, agarrar a Pero cuando estoy enfadada.
- Experimentar este comportamiento que deseamos con medios apropiados: "Dile lo que sientes y lo que quieres hacerle", "¿Quieres luchar con él?" o "Da golpes en un cojín que lo represente".- Dejar la armadura corporal por la relajación corporal y ejercicios de tensión-distensión.
4 Evitación o deflexión.- Para evitar el contacto íntimo. Se escuchan algunas de estas expresiones: nosotros, alguien, el grupo, él, se, hablar de alguien como si estuviera ausente, yo pienso, en otro lugar, antes, después, siempre jamás, en general, hacer preguntas, mirar al techo, al vacío, vocalizar, intelectualizar.
Por el contrario para contactar se usa: yo, mí, afirmarme, tú, tí, hablar a alguien, yo siento, aquí y ahora, en particular, reflexionar y dar mi opinión, mirar a mi interlocutor, hablar con mi cuerpo.
Introyección, proyección y evitación de un contacto verdadero son mecanismos de defensa que se oponen al contacto auténtico.
5 Confluencia o simbiosis.- En este caso se reduce la diferencia entre uno mismo y los demás, por ejemplo. un matrimonio, una madre y un hijo sobreprotegido, dependencia de una comunidad social o religiosa, un amigo, etc.
Moreau, A. op.cit., pp. 165-169, 171-178, 196-197, 205-211, 219, 221-222

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