jueves, 22 de noviembre de 2007

Neurosis, Gestalt

Cinco capas de neurosis que Fritz nos ha señalado:(ubicar al paciente)
1.- El lugar común.- Formalidades carentes de significado.
2.- Representación de un papel.- Conducirse "como si". Nuestra existencia.
3.- Callejón sin salida.- Existencia obstruida o prescindida. Sentimientos de torbellino, pánico, estar perdido.
4.- Implosión.- Sentimientos contraídos. Temor de la nada y de la muerte.
5.- Explosión.- Resolución de fuerzas iguales opuestas, o implosión, por medio de un sentimiento espontáneo.
6.- Vida.- Sentimientos de confianza. Afirmación de creatividad.
El trabajo del terapista se encuentra en gran parte en la segunda capa o zona, al identificar y trabajar con papeles, llenar los huecos de la personalidad y aclarar el dilema existencial del cliente. Cuando el cliente ya no representa sus papeles de "como si", se mete en un callejón sin salida, o atolladero, en el que experimenta que ya no tiene a dónde ir, y detrás de todo ello encontramos la ansiedad, que se relaciona simplemente con se lo que se es. El cliente resuelve sus sentimientos de ansiedad haciéndose sentir y obrando como si estuviese muerto. En este nivel implosivo no puede disponer de su energía. Por medio de la explosión -gozo, ira, sexo y dolor- que se traduce en sentimiento, se libera energía y se llega entonces a la vida auténtica.
Conductas comunes en la terapia
- Involucración.- Debe aclararse el punto de cuál es su preferencia en lo concerniente a su invoucración, en términos de él mismo, de su medio ambiente o de su intelecto. ¿En dónde se encuentra?, ¿A quién o a qué presta atención? Si está consigo mismo, ¿en qué parte de él y cómo. Si sabemos dónde se encuentra el paciente, podemos estar con él.
- Evasión.- Si el paciente se retira a un lugar en su fantasía y posteriormente nos habla de ese lugar, descubriremos las condiciones que establece para encontrar comodidad y cuidarse de sí mismo y, al enterarnos de qué es lo que él crea en su propio lugar preferido, descubriremos qué es lo que evita o qué es lo que le falta en la situación presente. La evasión ocurre cuando dejamos el aquí y el ahora, o sea la situación presente.
Algunas conductas de evasión son: "Hablar a nadie", murmurar de otros, recordar el pasado, imaginar el futuro, salir físicamente, cerrar los ojos o desconectarlos, no oir, refugiarse en la cabeza, hablar despersonalizadamente o en tercera persona.
A éstos últimos les pido que personalicen sus mensajes. En vez de decir "las cosas van mal", digan "voy mal" y en vez de decir "es un día triste" por "hoy me siento triste".
- Ansiedad. Fritz la considera como miedo público. Nos imaginamos que estamos llevando a cabo una representación frente a los demás, que no está a la altura de las normas que demanda nuestro orgullo y nos torturamos con la incomodidad física. Por definición, estar ansioso significa estar envuelto en fantasía y en el futuro. Al volver al momento presente, al comenzar a oír y a ver, la ansiedad disminuye y desaparece.
- Resentimiento y culpabilidad. El resentimiento presenta los ejemplos clásicos de que no estamos dispuestos a decirlo o a olvidarlo.
Resentir es quedar detenido con la demanda que ocultamos para mantener nuestra posición. El resentimiento sugiere: "Él me debe" y la culpabilidad lo invierte: "Yo le debo". La culpabilidad es un resentimiento proyectado.
La culpabilidad se trabaja descubriendo el resentimiento en el centro, después sus demandas, y que se haga responsable de estas últimas.
- Proyección. Más del 90% de la conducta es proyección. Nos mostramos renuentes a percibir partes de nosotros mismos y preferimos percibirlas esas partes en algún lugar fuera de nosotros mismos y como si pertenecieran a otros. El precio que pagamos al no reconocer alguna de nuestras partes es la pérdida de poder.
- Orgullo. "Es sumamente difícil cambiar la conducta cuando el paciente se siente orgulloso de esa conducta".
- Autotortura. "De innumerables maneras nos convertimos en nuestros propios demonios, empleando nuestra energía en servicio de nuestros papeles de torturador y de torturado".
- "Personalidad venenosa". Es la persona que pretende emociones que no siente y cuyo propósito es derrotar a otras personas, incuso, derrotar al terapista". Envía mensajes hostiles e incongruentes. Versus "Personas nutrientes" (pag. 58)
-" El cazador de osos". Nos persuade engañosamente con ofertas y regalos y de nutrición. Lo que busca es retirarse. Suele seducir y luego cambia repentinamente de conducta.
Perls F. y Baumgardner P. Terapia Gestalt, Pax, México 2003, pp. 47-60

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