sábado, 22 de marzo de 2008

Los hijos son los mejores terapeutas


- "Con los niños no se puede hacer satisfactoriamente realidad los propios sueños no vividos, ni tampoco son adecudos como superficie de proyección para planes y aspiraciones de altos vuelos".
- Los niños son insuperables como espejo de la propia situación de los padres.
- Si se parte de la base de que el destino no comete errores sino que, al contrario, busca constantemente superar los errores y traernos lo que nos falta, resulta que todos los padres tienen los hijos que tienen que tener, aun cuando los adopten.
- La bendición y el enriquecimiento que los niños traen consigo está sobre todo en donde no podemos esperarlo, donde no podemos verlo. No se puede pensar en mejores terapeutas que los hijos.
- La mitad de ellos está hecha de nosotros mismos, y en consecuencia se nos parecen tanto en forma satisfactoria como, a menudo, también embarazosa. Mediante su conocimiento intuitivo de los padres, tienen además a insuperada capacidad de poner sus deditos en los puntos débiles.
- De forma parecida a como los npiños recorren a ritmo acelerado la historia de la humanidad, reflejan los propios pasos de la evolución de sus padres. Con frecuencia habrá problemas en los lugares en que los padres se hayan quedado atascados, sin querer confesarlo. Ésta es la razón por la que pocas personas pueden ponerle a uno tan furioso como los propios hijos. Cuando a uno le ponen delant sus propios problemas en una presentación tan simple, como si fuera una caricatura, resulta especialmente irritante. La atracción de lanzarse contra ese espejo demasiado fiel es comprensible...


Dahlke Rüdiger, Las etapas críticas de la vida, pp. 148-149

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