miércoles, 26 de marzo de 2008

Sociedad infantilista

En el capítulo 5, La Pubertad, del libro "Las etapas críticas de la vida", el autor Rüdiger Dahle nos ofrece su visión y comprensión de la sociedad moderna en comparación con las sociedades primitivas.
El argumento principal es que en las sociedades primitivas no faltaban los ritos de transición para las distintes estapas de la vida, en concreto para pasar de la niñez a la edad adulta. En estas sociedades no se conocen grandes traumas o problemas por la existencia de estas duras pruebas a los niños; por ejemplo: dejarlo solos a la mitad de la selva durante la noche y después de sobrevivir a la prueba, la comunidad de adultos los recibe. Una clara prueba de valor que da muerte al niño y recibe al hombre.
Para nosotros, esas pruebas podrían parecer inconcebibles, e incluso a más de algún sobreprotector padre podría sonarle desquiciada; sin embargo, parece que ahora no existen ritos de transición para que los niños, nuestros hijos, dejen de ser los eternos niños. Ni siquiera el término de la escuela, la llegada a los dieciocho, la obtención de un título, los cambios de la pubertad, etc. han podido lograr que los niños añoren el cambio hacia la madurez de la vida.
En la vida moderna podemos observar muchos "ritos de transición" fallidos, por ejemplo: los parques de diversiones como Disneylandia, Six Flags, etc. creados para los niños adultos que sufren privaciones y liberan a su niño interior.
En estos parques se ofrecen "pruebas de valor" para "adultos", donde se demuestra que se es un héroe adulto o auténtico hombre. "Todos los intentos de demostrar quién se es revelan, desde el propio punto de vista lingüístico, quién no se es".
Los parques...están dedicados al deseo "adulto" de juego y emoción y a la desesperada necesidad de demostrarse algo a sí mismo.
Otros ejemplos: la fiesta de la cerveza, el salto del bonjing, carreras a través del fuego, deportes extremos.
La escalada de riesgo provoca adicción, que sigue siendo un signo de inmadurez pues no te sientes vivo sino arriesgando la vida.
Más ejemplos de una sociedad infantil con "rituales sustitutorios" de transición:
- El eterno adolescente como los playboy con su irresponsabilidad hedonista.
- El aumento de personas, horas de televisión y programas infantiles.
- El cine de fantasía y el cine de terror.
- Las navegacions por el ciberespacio.
- Las comidad rápidas -fast food-
- Las tendencias de la moda
- Los entrenamientos de ejecutivos que deben conseguir un puesto gerencial con un proyecto de "sobrevivencia".
- Los clubes para "adultos"
- Las adicciones
- Los arrancones
- Búsqueda del peligro por sí mismo (subirse al techo de los trenes en movimiento, subirse al toldo de los coches, los descensos en patines)
- Las luchas de pandillas para demostrar valor y afirmación viril
- Los grupos o clubes (boy scouts, fut bol, grupos musicales)
- Los cazadores
- Las corridas de toros
- Las soldados en combate
Anteriormente la religión apoyaba el paso de los niños a la adultez con sus ritos de confirmación y primera comunión. Ahora, dado el desapego a lo espiritual, ya no sirven a este propósito.
Definitivamente es un capítulo muy rico, cuestionable tal vez, pero que en el fondo late una observación de la sociedad muy real: vivimos en una sociedad infantilista, inmadura.
Si eres padre de familia y tienes hijos espero que puedas lograr que sean verdaderamente maduros adultos que quieran educar a sus futuros hijos como personas.
Si eres maestro/a, ¿cómo puedes favorecer en tus alumnos/as un sano proceso de crecimiento en esta etapa de la pubertad-adolescencia? ¿qué actividades podrías implementar como rito de transición?
Si eres adolescente, ¿sabes qué te espera del otro lado de esta etapa? ¿tienes algún propósito fundamental en la vida que te de la seguridad de caminar tranquilo más allá de la edad infantil?
Gran trabajo para toda la sociedad es tener buenos adultos en esta generación.

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