sábado, 5 de julio de 2008

Autorregulación organísmica, Naranjo


La confianza de Fritz en la autorregulación individual se erige en la sicoterapia contemporánea como una contribución comparable a la confianza de Rogers en la autorregulación de los grupos: ambos han influido en la práctica sicoterapéutica a través del contagio de una actitud que trasciende la influencia intelectual.

La confianza en la autorregulación organísmica está incorporada en la terapia gestáltica como una confianza en la espontaneidad -la cual va de la mano con lo que he denominado "hedonismo humanista", y no es una materia diferente sino una traducción biológica de lo existencial de ser "uno mismo". En ambos casos se está haciendo referencia más bien a un vivir desde adentro que a un vivir desde afuera (la obligación o la autoimagen). Los ideales de espontaneidad y autenticidad implican una fe parecida a la de la perfección inmanente del budismo mahayana y de otras tradiciones espirituales.

Cuando Friz decía "autorregulación organísmica", también aludía al "Tao", por lo menos en el sentido del "Tao del hombre", que los taoístas distinguen del supraindividual "Tao del cielo": un curso de acción apropiada dictado más bien por una profunda intuición que por la razón.

En su lealtad hacia la autorregulación organísmica, Perls no sólo fue heredero de Freud, quien primero nos señaló las vicisitudes de la represión, sino un continuador de Wilhelm Reich (su analista), quien fue la primera persona en tener más fe en el instinto que en la civilización actual.


La vieja y novísima Gestalt, pp. 7-8

No hay comentarios:

Publicar un comentario