jueves, 7 de agosto de 2008

El papel pintado

Un hombre que vivía solo se instaló en un apartamento de reciente construcción. Era un apartamento de dos habitaciones, situado en una de aquellas torres de pisos que se elevaron en el siglo XX por todas partes.
Aquel hombre, cortés por naturaleza, decidió presentarse a sus nuevos vecinos, que lo recibieron con amabilidad. La última puerta a la que llamó fue a la del apartamento situado justo encima del suyo. Un hombre abrió, lo hizo entrar, pareció encantado por aquel gesto y le ofreció beber un refresco. Era un hombre que también vivía solo, en un apartamento de dos piezas idéntico, debido a las normas de construcción, al del nuevo inquilino. En el transcurso de la conversación, este último se fijó en el papel pintado que cubría las paredes del vecino de arriba:
-¿Le gusta? - le preguntó el vecino.
-Me gusta mucho. Es el papel pintado más agradable y seductor que he visto.
-Si quiere, puedo decirle dónde lo he comprado.
-Perfecto.
El vecino de arriba le dio la dirección de la tienda. Tras lo cual el nuevo inquilino, al darse cuenta de que todo el apartamento estaba recubierto por el mismo papel, preguntó:
-¿Y cuantos rollos ha comprado?
-Veintiocho, -contestó el vecino de arriba.
El nuevo inquilino se lo agradeció efusivamente y se fue. Al día siguiente se acercó hasta la tienda, encontró el mismo papel pintado y compró veintiocho rollos. Empezó a colocarlo de inmediato y cubrió todo su apartamento, sin olvidar el más pequeño rincón. Sin embargo, para su sorpresa, cuando hubo acabado el trabajo, vio que le quedaban diez rollos de papel que no necesitaba para nada. Subió rápidamente al piso de arriba, llamó, el vecino fue a abrirle, lo hizo entrar con una sonrisa en la boca, lo invitó a sentarse y le ofreció beber un refresco.
-Perdone que le moleste -dijo el nuevo inquilino-, pero estoy un poco intrigado. He hecho lo que usted me dijo, he comprado veintiocho rollos de papel pintado, he empapelado todo mi apartamento, que es exactamente como éste, ¡y me sobran diez rollos de papel!
- Sí -dijo el vecino de arriba-, a mí también.


Carriere J.C. El Círculo de los Mentirosos, Ed. Lumen. Barcelona 2000.

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