martes, 19 de agosto de 2008

Emociones, proceso natural

El proceso natural de los sentimientos puede ser representado como un conjunto de fases: emerger - darse cuenta - apropiarse - expresar la acción - terminar.
Las personas que quedan atascadas en un sentimiento crónico insano se vuelven disfuncionales.
Para que las personas puedan negociar con los sentimientos no deseados, en lugar de tratar de controlarlos, necesitan llegar a ser conscientes de aquello que están haciendo que les mantiene atascados en un mismo sentimiento, de cómo están interrumpiendo el proceso natural de surgimiento y terminación.
Al aceptar los sentimientos, es importante poder reconocer que, aunque mejoran la preparación para actuar, no son conductas. Así, sentirse enfadado o molesto no es lo mismo que ser agresivo. Los sentimientos son una experiencia subjetiva, las conductas son externas y están sujetas a la regulación social.
El desarrollo de la regulación de la emoción puede ser entendido como una de las mayores tareas del desarrollo en el terreno personal e interpersonal.
Las estrategias de regulación de la emoción se agrupan en tres categorías: de soporte social (por parte de las personas que nos cuidaron en la infancia o los compañeros); de comunicación del afecto (de malestar o enfado); y de regulación autónoma (distracción/evitación o autocuidado).
"Lo que resulta adaptativo al final es la habilidad para elegir cuándo expresar las propias emociones, en lugar de que nuestras emociones controlen automáticamente nuestras conductas. Lo importante es ser dueños de nuestras emociones en lugar de ser poseídos por ellas, ser los dueños de nuestras pasiones en lugar de ser sus esclavos. Ni la expresión sin freno ni la restricción sin control son especialmente saludables o adaptativas.La habilidad equilibrada, tanto de tener emociones como de regularlas en modos contextualmente apropiados, es lo que constituye el criterio último de la salud.
Greenberg y Paivio, Trabajar con las emociones en psicoterapia

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