domingo, 10 de agosto de 2008

Naturaleza humana


Naturaleza humana.

En una vagón-restaurante, un pasajero estaba encargando la cena al camarero.
-De postre –dijo-, tomaré pastelillos y helado.
El camarero le dijo que no tenían pastelillos. El hombre explotó:
-¿Cómo dice? ¡Qué no tienen pastelillos! ¡Es absurdo! Soy uno de los mejores clientes de este ferrocarril. Todos los años organizo viajes para millares de turistas y envío cientos de toneladas de mercancías…, y cuando a mí personalmente se me ocurre viajar en el tren, resulta que no puedo conseguir algo tan simple como unos pastelillos. ¡Me va a oír el presidente de la compañía!
El chef que lo había oído, llamó aparte al camarero y le dijo:
-podemos conseguirle unos pastelillos en la próxima parada.
Y, justo después de la mencionada parada, el camarero se acercó al enojado caballero y le dijo:
-Me complace informarle que el chef ha preparado estos pastelillos especialmente para usted y espera que le gusten.
El pasajero arrojó su servilleta encima de la mesa, levantó el puño y grito: -
-¡Al diablo con los pastelillos! ¡Prefiero estar furioso!
Mello A. Oración de la Rana 2. Sal Terrae. Santander 1988. pág. 131.

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