viernes, 6 de febrero de 2009

Entrevista, llega el cliente

- Desde el primer momento enfoco mi atención en mi propio estado y en mis propias reacciones ante la llegada del cliente... Me interesa sabe si tienen que ver con el cliente o con mi situación personal...Guardo cuidadosamente las primeras sensaciones.
- "La secuencia de los primeros minutos, incluso de los primeros segundos, constituye una especie de mini-guión, revela una especie de pauta que, a lo largo del proceso posterior, se maifestará o se desarrollará con mayor o menor amplitud".
- Casi siempre descubro en el cliente ALGO QUE ME GUSTA, que me interesa, o que despierta en mí cualquier tipo de admiración o, simple y llanamente, ganas de ayudarlo o de apoyarlo. CON ESO EMPIEZO A TRABAJAR. [...]
- Continúo trabajando desde la fluidez de mi conciencia. Me doy cuenta que capto cosas a medias, que me canso a medida que sigo escuchando, o de lo contrario: que es interesantísimo escuchar a este cliente. Estoy atento a todas mis reacciones. De igual manera estoy atento al cliente, se sienta...se inclina hacia adelante...cruza las piernas...habla mirando al techo...no acaba casi ninguna de las frases. NO INTERPRETO NADA SÓLO LO REGITRO. Eventualmente se lo señalo: ¿Te das cuenta de que...?. Solamente a modo de tanteo...
- Y me van surgiendo preguntas...la básica es ¿qué está pasando en este momento?
- Observando y escuchando percibo con más claridad.
- Cuando son muchos o muy impoortantes los aspectos ocultos o escondidos, digo que no consigo ver al cliente, sólo estoy viendo una cortina de humo. Si lo considero oportuno se lo digo.
Francisco Sánchez, Terapia Gestalt: una guía de trabajo

No hay comentarios:

Publicar un comentario