lunes, 20 de julio de 2009

Eneatipo 4

4. LA ENVIDIA. El Romántico - La comparación

La envidia, el pecado capital de los “cuatro” es un sentimiento provocado por el deseo de tener lo que no está al alcance de uno. Nace de percepción de la carencia de algo o de alguien. Este sentimiento puede asumir una connotación sexual (el deseo de mantener relaciones con alguna persona), social (la ambición de pertenecer a una clase privilegiada o de desempeñar un papel importante), material (la codicia de bienes físicos, casas, vestidos, alimentos...), intelectual (la atracción por personas cultas, eruditas y estimulantes).

La envidia puede manifestarse de las siguientes maneras:

- La pobreza de la imagen personal: La envidia parte de una insatisfacción por lo que se es o lo que se tiene; el individuo tiene dificultad para aceptarse y reconciliarse consigo mismo.

- La competición: el miedo a encontrarse con alguien que podría resultar más atractivo e interesante que él lleva al “cuatro” a entablar una competición para no perder la batalla. La pugna puede situarse en el campo de la imagen, del vestido, del estilo de la vida, de las armas de seducción empleadas para conquistar la atención de alguien. . .

- La intensidad emotiva: para sentirse vivo y especial, el “cuatro” busca todo cuanto es profundo, hermoso y doloroso, y rechaza la rutina y la vulgaridad.

- El casamiento con el sufrimiento: el sufrimiento es un aliado porque crea intensidad de sentimientos, riqueza de vida, sensibilidad exacerbada y mayor profundidad en el encuentro con los demás. A veces el “cuatro” se desposa con el sufrimiento, ensimismándose en el papel de víctima o incomprendido.

- La búsqueda de afecto: la superación del sentimiento de vacío, de soledad y de abandono, se produce mediante la búsqueda de alguien que le ame de verdad; para conseguir esa relación puede hacerse dependiente del otro.

La salida de los "cuatros" consiste en saber descubrir el equilibrio y la armonía mediante la práctica de actitudes como las siguientes:

- Aceptar serenamente la insatisfacción de los propios deseos.

- Aprender a satisfacerse sanando la tensión entre la atracción por lo que no hay y la repulsión por lo que hay.

- Vivir el presente, sin dejarse llevar por la nostalgia del pasado ni buscar compensaciones imaginarias, soñando con un futuro maravilloso.

- No ceder a la autocomplacencia, sino encauzar las propias energías en acciones constructivas, desarrollando las propias capacidades sociales.

- Valorar con serenidad y apertura lo que es único y exclusivo y lo que es normal y ordinario, tanto dentro como fuera de uno mismo.

- Transformar las propias heridas en compasión y comprensión para con los sufrimientos de los demás.

- Recuperar el equilibrio de la propia vida sentimental.

- Amarse y aceptarse, aprendiendo a ser buena compañía para uno mismo.

Atraído por lo inaccesible; el ideal nunca está presente en el aquí y el ahora. Trágico, triste, artístico, sensible, original; concentrado en el amante ausente, la pérdida de un amigo.

Los “cuatro” evolucionados son creativos y pueden ayudar a mitigar el dolor en los demás; están comprometidos con la belleza y vida apasionada: nacimiento, sexo, intensidad y muerte.

De su infancia, los “cuatro” recuerdan el abandono, y como resultado sufren de un sentimiento de carencia y de pérdida. Se quedan concentrados en el amor perdido, en el amor imposible. Se deprimen con frecuencia. Algunos lo aceptan de forma fatalista, permaneciendo en largos períodos de auto-aislamiento: otros luchan contra la depresión a través de una frenética hiperactividad, si bien los hay que pueden profundizar en el lado más oscuro de las personas a través del arte. La melancolía crea una atmósfera de dulce lamento, haciendo que los “cuatro” se sientan intensamente vivos en estos cambios emocionales.

Se mantienen a una distancia segura, no muy lejos, para que la nostalgia familiar no se convierta en desesperación. Tienen miedo a ser nuevamente abandonados. Están en la comparación. "Aquel tiene algo que a mi me falta". Buscan seres poderosos para emparejarse, gente protectora. Tienden a despreciar a quien les ama, ya que sienten: "Qué poco vale esa persona que me aprecia, siendo como soy tan poco valiosa."
Carencia, necesidad de ser llenado con algo de fuera. Están en la queja. Rasgos físicos, marcado entrecejo, falta de volumen corporal, imagen original, cara de bruja. Atraen el amor necesitando más. "Se echa al suelo para que le levanten". "Intentos de suicidio para llamar la atención". Nunca están conformes con su pareja. Intentan ampliar su cultura y conocimientos para emular a los otros, llegando a ser muy refinados o artísticos. No se conforman con ser como el otro, además quieren cortarle la cabeza. Hay cierta relación con las maneras homosexuales. Son celosos "Si me quieren, no valen lo suficiente”. Críticos y mordaces

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