martes, 21 de julio de 2009

Eneatipo 5

5- LA AVARICIA. El Observador-La Negación

El “cinco” tiende a retenerlo todo para sí. Tras haber construido con esfuerzo su patrimonio intelectual y su mundo personal, no está dispuesto a privarse de lo que tiene o de lo que sabe por miedo a empobrecerse. La avaricia se manifiesta en distintos contextos: en el ámbito intelectual como tendencia a no comunicar los propios conocimientos e intuiciones; en el ámbito afectivo, como inclinación a no compartir los sentimientos y a mantenerse emotivamente distante; en el ámbito social como resistencia a implicarse y a emplear el tiempo en cosas superficiales; en el ámbito material, como apego excesivo a las cosas queridas.

Las modalidades concretas en que puede expresarse la avaricia son las siguientes:

- La autonomía: el “cinco” tiene una especial necesidad de exclusividad e independencia; posee una gran capacidad de supervivencia y manifiesta un estilo de vida austero.

- Acumular conocimientos: esta personalidad se distingue por su especial predilección por ampliar su patrimonio intelectual mediante la reflexión y la discusión, incluso sobre conceptos abstractos y mediante la lectura de temas interesantes y estimulantes.

- Distanciamiento emotivo: esta tendencia se advierte en el limitado nivel de auto-consciencia emotiva, en la sensación de vulnerabilidad en la relación con las personas al nivel de los sentimientos y en el miedo a la implicación afectiva y al consiguiente peligro de dependencia.

- La huida de los compromisos: el “cinco” se siente incómodo a la hora de asumir compromisos a largo plazo, porque podrían privarle de la necesaria libertad e independencia. Puede, por ejemplo, negarse al matrimonio, porque el nacimiento de los hijos le exigiría emplear un tiempo y unas energías que no está dispuesto a sustraer a otras esferas vitales de su existencia.

- Dejarlo para más tarde: Prefiere observar y pensar a actuar, y tiende a diferir la acción y a renunciar al propio protagonismo.

La salida que tienen los “cinco” para su crecimiento consiste en cultivar la virtud del desinterés que se practica mediante actitudes como las siguientes:

- Compartir los propios conocimientos, sin temor a empobrecerse.

- No dar por supuesto que la manera de pensar de uno sea superior a la de los demás, sino ser conscientes de que hay diversos tipos de inteligencias.

- Tomar la iniciativa de revelar los propios sentimientos para establecer relaciones de intimidad.

- Implicarse en la acción y con los demás, a fin de disminuir el propio aislamiento

- Esforzarse por trabajar en equipo, sin limitarse a confiar en los propios recursos.

- Dejar que la vida sea maestra, mejor que depender de los propios esquemas mentales de referencia.

- Mantenerse en contacto con la propia corporeidad, y encauzar las energías hacia la acción.

Mantiene una distancia emocional con respecto a los demás. Protege su privacidad; no se conecta. Se siente agobiado por los compromisos y las necesidades de los demás. Se aísla de los sentimientos, de las personas y de las cosas.

Los “cinco” evolucionados pueden poseer excelente poder de decisión, pueden ser grandes intelectuales y monjes.

Son personas tímidas, cerradas e introvertidas; les gusta vivir aislados o solos, lejos de las tensiones emocionales. A menudo desconectan el teléfono y están apartados de los grupos.

De niños, los “cinco” se sintieron invadidos, por lo que guardan su espacio y su privacidad. El mundo exterior es percibido como invasor y peligroso; así que se conforman con lo poco que tienen antes de arriesgarse a salir de casa. Y lo que tienen es gran imaginación y gran capacidad de pensamiento. Encontrarán formas de evitar el contacto. Viven su propia vida como espectadores, intentando no involucrarse. Sienten gran necesidad de afecto, pero se ven paralizados para acercarse, por lo que viven desconectados de sus emociones, creando un enlace mental con el mundo. Son los sabios solitarios.
Avaricia de Tiempo o de energía (no sólo de dinero). Es un cerrarse para no dar. "Si doy lo poco que tengo, me quedo sin nada". Se cansa de la vida social pero en su retiro goza de cada relación con el recuerdo. Se siente carente, retiene lo que posee. Agrede mediante la retirada del cariño. Prefiere estar libre de obligaciones, huye del compromiso. Prefiere confiar en sí mismo. Se guarda lo que siente, no llora fácilmente. Tiene problemas sociales de comportamiento. Se amuralla para no ser invadido. Sin movimiento, como catatónico. Desconecta del otro a través del desconectar de sí. Orden intelectual. Inaccesible. Se siente atrapado por todo.

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