viernes, 1 de enero de 2010

Creencias erróneas al elegir pareja

1.- No hay hombres, ni mujeres.
Me parece que es una idea "conveniente" para personas con miedo al compromiso o a las relaciones interpersonales con carga amorosa, o más precisamente con miedo al sufrimiento que puede causarles el ser rechazados. Es una forma de alejarse del peligro y colocar la responsabilidad fuera de ellos.
Podemos decir que en la actualidad los roles de los hombres y las mujeres no están tan claros como hace cincuenta años. Existía una situación de complementariedad y ahora es más de competitividad. En este sentido podemos decir que no hay hombres ni mujeres al menos como aquellos que tenemos en mente como el ideal de pareja para nosotros. Existen las relaciones y los riesgos de sufrir al mostrar as emociones.
2.- Buscar no es adecuado.
Es común esta creencia entre las mujeres. Parece un remanente de otos tiempos en que la mujer sólo aceptaba o rechazaba, que es la forma pasiva de la elección.
Ahora podemos preguntar a esas mujeres: ¿qué has hecho por satisfacer tus necesidades?
3.- No se puede amar a dos personas a la vez.
El amor es una emoción, como el miedo, la ira y la tristeza. Al margen de si es deseable o socialmente aceptable, también existe la posibilidad de que la persona se encuentre enamorada de más de una persona al mismo tiempo.
Las emociones surgen en nosotros como un efecto ante los acontecimientos del entorno, un efecto que genera una serie de comportamientos más rápidos que el pensamiento, en circunstancias en las cuales la reflexión puede ser lenta y contraproducente.
Cómo, cuándo y de quién huimos, a quién atacamos o de quién nos enamoramos son decisiones no conscientes en las que intervienen activamente las emociones.
4.- La media naranja.
Desde antiguo se cuenta el mito de los andróginos, seres que mezclaban las características de los dos sexos en un solo cuerpo. Personajes tan poderosos que desafiaron a los dioses del Olimpo, por lo que resolvieron en separarlos en dos para debilitarlos. Al quedar divididos los andróginos, cada uno añoraba su mitad perdida, a la que buscaba para fundirse en ella con un abrazo.
Esta creencia sugiere a los hombres y a las mujeres como seres incompletos. Yo prefiero pensar en seres sanos y completos que por medio del otro se enriquecen mutuamente y crecen. Además, sugiere que a cada persona le corresponde encontrar exactamente una y sólo su mitad perdida.
5.- Si ve mi interés me rechazará.
Coincide con la tradición social, heredada de épocas pasadas, de que la mujer ha de ser receptiva y esperar ser enamorada por el hombre.
6.- La mejor manera de recibir es dar.
Parece una creencia razonable. Es como si dijeran que nadie tiene el derecho a recibir aquello que no da a los demás.
Esta creencia es causante de que en las parejas se tengan dificultades para definir los límites. El problema se presenta cuando alguien necesita obtener algo de la otra persona sin expresarlo, sólo por lo que está ofreciendo. Creen que es obvio para los demás que ellos necesitan ayuda y que tienen que entenderlos.
Este mecanismo, en Gestalt, se conoce como proflexión y fue planteado por primera vez por Sylvia Crocker.
Muchas personas creen que pedir las cosas directamente hace que carezcan de valor.
Parece congruente que la mejor manera de recibir algo no consiste en darlo, sino en pedirlo.
Amores que duran ...y duran ...y duran

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