viernes, 5 de marzo de 2010

Polaridades y silla vacía

- La primera condición para hacer un trabajo efectivo con la silla vacía consiste en identificar claramente los interlocutores. Además de nombrarlas, cada una de las partes se auto-identifiquen, se reconozcan a sí mismas, primero, para reconocer a la otra, seguidamente.
El solo reconocimiento, sin diálogo, es suficiente. Cuando el cliente "entra" en la polaridad oculta, rechazada, negada, se sorprende. Con facilidad "se da cuenta".
Supongamos que pasamos al diálogo, la condición básica es que se produzca desde lo emocional. No se trata de una discusión.
El trabajo con la silla vacía lo propongo más como un trabajo de investigación o de exploración, que como una técnica para resolver conflictos; puesto que en ocasiones el problema se resuelve o disuelve en otra cosa con la pura identificación de la polaridad oculta.
- En este trabajo (silla vacía), el cliente adopta dos papeles diferentes. Dos actores, cliente y terapeuta, tres personajes. Cuando el cliente realiza solo el ejercicio tenemos dos interlocutores y un director de escena.
Esta alternativa ayuda al cliente a ampliar su perspectiva, facilitar la comprensión y el proceso de darse cuenta.
- La PNL utiliza la "triple posición perceptiva" como una forma similar para que el cliente aprenda a ser su propio observador.
- Virginia Satir utiliza un ejercicio llamado "la fiesta de las partes", un trabajo "multi-sillas" donde salen a escena todas las partes que sean necesarias.
- Zinker propone para el trabajo con parejas tres lugares: uno para cada miembro y un tercer lugar para la relación. Sin contar la del terapeuta.
- No soy partidario de poner límites a la creatividad, siempre y cuando sepamos lo que estamos haciendo y dónde nos estamos metiendo.
- Recurro a una "manera ampliada" de trabajo cuando el método clásico se queda corto en algún sentido. Es el caso de la polaridad perro de arriba y perro de abajo, que es la que más se presta para atascos, es decir, a que el cliente entre en un bucle repetitivo, sin salida. Algunas veces propongo un trabajo corporal complementario para deshacer una retroflexión; a veces opto por aliarme con el perro de abajo; otra opción es introducir más personajes como apoyo a ambos interlocutores.
¿Cuál será la imagen gráfica adecuada para expresar la idea gestáltica de polaridad?
1. Los extremos de una línea continua. Este modelo permite visualizar toda la zona intermedia, lo cual proporciona una perspectiva bien interesante: ¡la polaridad no son sólo extremos!. La realidad es la amplia zona intermedia que no sólo puede verse sino también recorrerse con calma. Otro trabajo es encontrar la zona de equiibrio.
2. Una moneda. Las dos caras pueden llegar a verse, a reconocerse, a tocarse y a expresar sus sentimientos.
3. El cuerpo humano. Tenemos gran cantidad de órganos o partes a pares simétricos, y en virtud de ello podemos sobrevivir aunque falte uno de ellos. Lo sorprendente es que también existen pares de apariencia antagónica -en realidad complementaria-: boca y ano, pecho y espalda, por ejemplo. Es en el caso de estos pares antagónicos (complementarios) donde no sería posible la perviviencia de una parte sin la otra. La PNL utiliza un formato comparable a la silla vacía con el diálogo entre ambas manos.
4. Polaridades anidadas. Cada polaridad conserva en su interior, en lo profundo, a la otra parte. Ejemplo: En la polaridad fuerte-débil. La fuerza reconoce su propia debilidad interna, al mismo tiempo que la debilidad puede llegar a conocer su interno poderío.

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