sábado, 15 de enero de 2011

Hinduismo-Budismo, Raíces de la Gestalt

- En el hinduismo podemos observar la transición de lo que hemos llamado la perspectiva del aguacate (el hombre posee una naturaleza) a lo que llamamos la perspectiva de la alcachofa (el hombre no posee una naturaleza), en el budismo.
- Sidarta Gautama se crió en la India y, a lo largo de su lucha por comprender cómo es posible la existencia de la felicidad frente al sufrimiento, llegó a un nuevo entendimiento del yo.
- En las escrituras hindúes más filosóficas llamadas los Upanishads o Vedanta (por ser la conclusión de los Vedas) tenemos una imagen muy similar a la del aguacate, con un yo central en el corazón de cada ser humano, que viaja de vida en vida a través del proceso de la reencarnación y puede cambiar de cuerpo, pero permanece intacto. "La esencia de todo lo que existe es el Yo cósmico, presente ilimitadamente en el cosmos y, de manera más limitada, en cada uno de nosotros". Lo que hay en nosotros, y que se conoce en los Vedanta como atman (alma que reencarna y posee el karma), es idéntico a la realidad última o Brahaman.
- Es un punto de vista similar al de occidente que concibe al ser humano como semejante al ser divino.
- El sistema llamado budismo se aparta de la perspectiva de un central y ofrece la perspectiva de la alcachofa. Concluye que la inconstancia caracteriza todo tipo de existencia, da origen a la enfermedad, la vejez y es causante de nuestro sufrimiento. Para resolver el conflicto, Buda propone la felicidad como la aceptación de la naturaleza efímera de todo lo que existe.
- El anatman (término budista que significa el no-yo) nos alerta acerca del sufrimiento que podemos causarnos a nosotros mismos si insistimos en creer que poseemos un yo estable, real y permanente. La verdad es que somos sólo una colección de skandhas (sentimiento, percepción, impulso, conciencia y forma) o temporalmente unidos, pero jamás permanentes.
- El cuerpo está constituido por los cinco skandhas y ha sido creado a partir de los cinco elementos. Está completamente vacío y sin alma, y surge por la acción de la cadena causal.
- La iluminación es reconocer que tienes la felicidad en tus propias manos. Ver la realidad tal cual, te permite escapar del ciclo de nacimientos y muertes que caracteriza este plano de la existencia...Después, liberado de las ataduras de la prisión de la existencia...alcanzarás el Nirvana. Ésa es la descripción que hace Buda del nirvana, una "extinción" literal de la flama del falso yo o anatman.
- Conforme se abandona la ilusión de un yo separado, se presenta una sensación de interdependencia con todo lo que, en términos budistas, es la concepción exacta de la realidad. Lo que pierdes es la sensación de una identidad separada, con fronteras y límites; lo que ganas es la sensación de estar interconectado con todas las cosas que el falso sentido de separación puede obstaculizar.
- El nirvana, o la dimensión última, es "un estado de tranquilidad, paz y alegría" y no tenemos que "morir" para experimentarlo: "Puedes alcanzar la dimensión última ahora mismo al respirar, caminar y tomar el té con plena conciencia".
- Algunas personas se equivocan al decir que la práctica budista consiste en disolver el yo. "No comprenden que no hay yo para ser disuelto. Sólo existe la noción del yo que debe trascenderse".
Buss, H. Raíces de la Sabiduría, pp. 134-137

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