domingo, 3 de julio de 2011

Enfermedad metafísica

La medicina tradicional acepta la idea de que al menos un 75% de las enfermedades son psiocosomáticas, es decir, que el mal físico es originado por una causa emocional o mental. Sin embargo, la mayoría de las personas se sienten insultadas cuando se les dice que su enfermedad es psicosomática, pues lo interpretan como si fuera imaginaria, anormal o mental, y se niegan a ver más allá del plano físico. "Por lo tanto, prefiero considerar a los malestares y enfermedades desde el punto de vista metafísico, es decir, que va más allá de lo físico". (9)
El cuerpo nos habla a través de un malestar o una enfermedad para ayudarnos a tomar conciencia de una forma de pensar o una creencia (a veces inconsciente) que no es benéfica para nosotros. Nos dice que estamos en el límite físico, emocional y mental.
En la medicina tradicional -e incluso en algunas medicinas llamadas "naturales"- se sigue creyendo que la enfermedad es un obstáculo para la felicidad del ser humano. En ese tipo de medicinas se lucha contra la enfermedad. Se lucha por desaparecer el síntoma sin ir a la causa profunda -no orgánica-. (10). La persona que actúa de esta forma se provoca un problema más grave.
"He descubierto que la enfermedad es un regalo para que podamos equilibrar nuestro ser". La vida que mantiene al cuerpo viene del alma, del espíritu. El cuerpo no es la causa de las enfermedades. Por sí mismo no puede hacer nada. El cuerpo es un reflejo de lo que sucede en el interior de nuestro ser. El cuerpo enfermo busca reestablecer su equilibrio, porque el estado natural del cuerpo es la salud. Esto es cierto para los cuerpos emocional y mental.
Al perguntarte por tus enfermedades es muy probable que el ego se resista a encontrar la solución porque ello significa que cambies algunas creencias. El ego es la suma de tus recuerdos-experiencias que con el paso del tiempo se convierten en "personalidades" que buscan protegerte de nuevos sufrimientos. Las conclusiones de las experiencias son las creencias limitadoras.
Es importante señalar que seas consciente de que cuando creísta en algo fue porque estabas convencido de que esta creencia te ayudaría a ser más feliz. Desafortunadamente (11), la gran mayoría de las creencias acumuladas ya no son útiles.
Hacer conscientes nuestras creencias nos permitirá realizar nuestros deseos. Y éstos son esenciales para que se manifieste nuestro Yo.
Esta es la razón principal de todos nuestros malestares y enfermedades. EL ENORME PODER DE NUESTRO EGO. Cuando dejamos que dirija nuestra vida y nos impida ser lo que debemos ser, nuestros deseos se bolquean, y ello termina por bloquear la parte física del cuerpo que sería necesaria para manifestar o realizar tales deseos. (12)
Es muy tentador creer que la causa del malestar es sólo física. En el ser humano es imposible disociar las dimensiones física, emocional y mental; te aconsejo que no te dejes influir por el ego que busca culpar a un factor externo. Para considerar estos vínculos imagina a una persona que piensa o siente algo: la reacción en su cuerpo físico es automática. Por ejemplo, en el caso del corazón que late muy rápido después de un susto o una emoción, la causa está más allá de lo físico.
Las causas más comunes de las enfermedades son las actitudes y las emociones negativas, la culpabilidad, la búsqueda de atención y la utilización de la enfermedad para evitar una situación desagradable o huir de ella. También hay personas que se dejan influir fácilmente y sufren a menudo enfermedades causadas por las creencias populares, como por ejemplo que "una corriente de aire ocasiona un catarro".
Todo malestar te dice que te ames. Al amarnos dejamos que nuestro corazón -nuestras verdaderas necesidades- dirija nuestra vida, y no el ego -la mente-. (14)
Amarnos significa concedernos el derecho de vivir nuestras experiencias, y amar a los demás es concederles el derecho de vivir sus propias experiencias.
Amarte significa vivirte como humano, con tus miedos, tus creencias, tus límites, tus debilidades, tus deseos; en fin de vivirte como eres ahora. Amarte significa evitar los juicios morales de malo, incorrecto, bueno, correcto; viviéndolo sólo como una experiencia, sabiendo que habrá consecuencias de las decisiones.
También es importante llegar al perdón de uno mismo, luego de descubrir la causa profunda, la creencia que ha provocado el malestar. No basta con comprender la creencia que limita, hay que acetar incondicionalmente lo que eres y perdonarte. (15).
Lise Bourbeau, Obedece a tu cuerpo.

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