viernes, 6 de enero de 2012

Crecimiento personal, manifestaciones


- En la conducta emocional:

El contacto con las experiencias emocionales genuinas, así como la capacitación para su expresión y comunicación es un elemento relevante en las terapias humanistas.

a) El crecimiento personal se manifiesta en la dimensión intrapsíquica como la recuperación de la capacidad de sentir placer, alegría, trsiteza, miedo, rabia, ternura, etc. genuinos.
Ya Fromm llamaba la atención sobre la dificultad de contactar con nuestros verdaderos sentimientos, nuestros genuinos deseos y convicciones.
Lowen se refería a las emociones reprimidas protegidas por la "coraza muscular". La "capa implosiva" de Perls y de las "emociones prohibidas" en Berne, por referirnos a tres modelos.

b) En la dimensión interpersonal o social o expresiva, el crecimiento personal se manifestará en la expresión de las emociones -sean las que sean- de forma socializada y auténtica; es decir, sin recurrir a conductas antisociales o excesivamente diluídas en perjuicio de la autenticidad de la comunicación.
La tesis de Fromm (1941) es que un individuo puede entrar en conflicto con la sociedad por negarse a aceptar una expresión emotiva y conductual excesivamente adaptada a las expectativas externas, en perjuicio de su propia identidad.
A nivel corporal, el crecimiento personal, se manifestará en la ausencia de tensiones crónicas y de somatizaciones que impidan el acceso a la conciencia y la expresión emoitva, y mediante una conducta comunicativa adecuada a la vivencia emocional del "aquí y ahora" y a la situación social en que dicha vivencia tiene lugar, haciendo uso de toda la gama de oportunidades que ésta ofrece, incluyendo la elección de afrontar la frustración de la incomprensión y el desagrado ajeno.

- En el percibir:

En la mayoría de los modelos de la PH, al analizarse los orígenes de los problemas  psicopatológicos, aparece un bloqueo o distorsión de la función percepctiva. En contraste, el proceso terapéutico implica una captación y supresión de dicha distorsión, y sobre todo, una reorganización de la recepctividad perceptiva que conduce a un contacto con la realidad. De modo especial esto afecta a la percepción de uno mismo y a la percepción del propio entorno.
Karen Horney presentaba la hipótesis de que el neurótico, para superar la angustia por la insuficiente aceptación experimentada en la infancia, trata de superar la inseguridad creando una "imagen idealizada de sí mismo" Por ella trata inconscientemente de evitar la conciencia de sus conflictos internos. Y las energías que podría utilizar en el desarrollo de sus potencialidades las utiliza en "buscar la gloria".
Junto a este fenómeno vienen las exigencias desorbitadas y rígidas (deberías); y se suscitan dos actitudes paradójicamente unidas: el orgullo neurótico de la autoidealización, y el odio y desprecio de sí ante la distancia de la propia realidad.
En el modelo gestáltico de Perls encontramos muchas equivalencias, sin olvidar que el modelo original es de la Psicología de la Gestalt, que se especializó en el proceso perceptivo.
Para Perls el objetivo de la terapia es darse cuenta de lo obvio. Esto significa darse cuenta de las diferentes figuras que sucesivamente van emergiendo (existere o noumen = que emerge) del fondo, permitiendo así que la conciencia se desplace fluidamente de una a otra.
Es decir, mantener la percepción abierta a las sucesivas significaciones que vayan surgiendo, sin evitaciones frente a la frustración de reconocer en nosotros parcelas que preferiríamos ignorar.
El proceso terapéutico se resume en la recuperación de partes de la realidad alienadas, de las que no me doy cuenta. Según Perls esto ocurre porque somos fóbicos respecto al dolor.
La terapia facilita la percepción real de sí mismo en relación con toda la situación del entorno a quí y ahora; este contacto perceptivo con la realidad propia y ajena es lo que ocurre cuando avanza el crecimiento personal.
Para Rogers el mundo interior de la persona se compone de lo que experimenta conscientemente o no. Las experiencias se organizan conforme a las leyes del campo mostradas por la Psicología de la Gestalt (fluidez, estabilidad, intensidad y dirección del campo). La mayor parte de las experiencias del individuo constituyen el fondo pero fácilmente pueden convertirse en figura, siempre que el cliente experimente la aceptación incondicional y se eliminen las amenazas potenciales.
En el Análisis Transaccional de Berne también la percepción propia y del otro son obstáculos del crecimiento. El marco de referencia "rígido" es un factor que obstaculiza el crecimiento y su flexibilización significa un logro importante del trabajo terapéutico. El "guión de vida" o "argumento vital" desarrollado durante la infancia bajo la influencia parental, implica una percepción distorcionada de sí mismo como personaje de un guión -Salvador, Perseguidor, Víctima, etc.- y una percepción distorsionada de los otros. Aferrarse a un proyecto de vida infantil, incardinado en una cosmovisión mágica, supone también una minusvaloración de las propias capacidades.

- En el desarrollo de la capacidad para una actitud amorosa libre de necesidad.

El constructo denominado amor o actitud amorosa radica en unas convicciones y sentimientos básicos hacia un ser humano percibido y sentido favorablemente, que Fromm denominó "fe en el hombre", Berne "posición existencial Yo estoy bien - Tú estás bien" y  Rogers "la bondad de la naturaleza humana".
La actittud amorosa recuperada por la PH se manifiesta como ternura. Incluso en la misma relación terapéutica se reclama, con acentos diversos, cierto tipo de sentimiento amoroso no entendido en el sentido de la relación transferencial.
La actitud amorosa es principalmente el amor a uno mismo.
Cuando los autores de la PH escriben sobre el amor generalmente no se refieren a la sexualidad; en parte porque comparten con Horney el rechazo de la hipótesis de Freud de que la ternura es una expresión inhibida o sublimada de la libido.

Dos aspectos relevantes de la investigación humanista sobre el amor:
a) La experiencia del amor en personas autorrealizadas.
Maslow relaciona el problema del amor con el de los tipos de motivación: orientada hacia la atención de deficiencias (necesidades básicas desatendidas en su momento) o hacia el crecimiento. Cuando el individuo ha atendido sus necesidades básicas, a ser posible desde la infancia, se encuentra capacitado para experimentar las relaciones interpersonales de forma menos dependiente, menos necesitado de recibir elogios y afecto de los otros, menos ansioso de recibir recompensas, y está en condiciones de vivir periodos de soledad.
El amor, en avanzado proceso de crecimiento, se caracteriza ante todo por estar libre de necesidad, por compaginar la capacidad de intimidad con la independencia y libertad (Allport 1963, Fromm 1956). Por una facilidad para prescindir de las defensas en las relaciones con la persona amada, permitiendo que aparescan las propias limitaciones físicas y psicológicas; por la vivencia del orgasmo de forma más profunda y a veces casi mística; una mayor tolerancia a la ausencia de sexualidad; una aceptación del otro con sus diferencias individuales peculiares, y se encuentra un elemento lúdico, alegre y divertido (Maslow). Esta  actitud amorosa favorece la libertad del amado y la propia, y contribuye al crecimiento personal de cada uno, con fidelidad a sí mismo; en una tarea creativa que requiere aprendizaje y perfeccionamiento.
b) La revaloración de la ternura como rasgo de un amor maduro y como factor terapéutico.
La visión no reduccionista del amor por parte de la PH ha permitido dedicar una atención especial a la manifestación expresiva de la ternura y la dimensión emocional de la misma,  por medio del contacto táctil de carácter afectuoso, cariñoso y placentero, como experiencia favorable al crecimiento personal.

- En el decidir:

+ El crecimiento personal se manifiesta en la percepción de la situación como única, irrepetible, que no acepta clichés que limiten sus oportunidades de elección.
La gestalt con su énfasis en el aquí y ahora de Perls (1973); el modelo bioenergético con su liberación de patrones corporales antiguos que impiden el contacto con el rpesente,de Lowen (1975); el modelo transaccional desde la presencia del estado Adulto del Yo en la toma de decisiones en contacto con la actualidad del Análisis Transaccional de Berne; el Psicodrama con su preocupación por la educación en la espontaneidad de Moreno.

+ También se manifiesta en la integración armoniosa de todas las esferas de la personalidad. En la decisión se considera la utilización positiva y conciliada de la fuerza emotiva que se desencadena delante de la decisión.
Destacan constructos como el de "contrato" del Análisis Transaccional y en general el requisito del contacto con los distintos estados del Yo para la toma de decisiones; así como las exigencias de la implicación del núcleo más íntimo de la personalidad que hacen Lowen (1975) y la exploración de polaridades de Perls (1973-75).

+ Se manifiesta en la toma de contacto con aspectos insconscientes presentes en la decisión de forma que la elección de conductas se haga con un amplio margen de lucidez y libertad respecto a las propias posibilidades, limitaciones y presiones internas.
En el Análisis Transaccional se referirá a la exigencia de que la decisión se encuentre "libre de guión"; en los modelos de trabajo desde el cuerpo, como la Bioenergética, Biosíntesis, Consciencia Sensorial, Psicodrama, etc. la atención a los síntomas somáticos (al igual que la gestalt de Perls); y la elaboración de su presencia en la decisión.

+ La aceptación de la propia responsabilidad en la decisión, y de las consecuencias de la misma, así como en la flexibilidad para revisarla, y en la corrección que le permita ser eficaz.
Una visión no determinista del sujeto humano le interpelan para que se haga cargo del resultado del margen de libertad que posee, como ocurre con los conceptos de "Simbiosis", "Pasividad" o "Permiso" del Análisis Transaccional, o el juego de "hacerse responsable" de las sensaciones que Levitsky y Perls (1970) proponen desde la Terapia Gestalt, por mencionar un ejemplo.

Epílogo

Cabe encontrar cierto denominador común en el modo como se entiende la salud, en términos del proceso de crecimiento personal como meta de la Psicoterapia en los diversos modelos terapéuticos de orientación humanista.
Esta meta no se logra por el hecho de ayudar a suprimir las conductas comúnmente entendidas como psicopatológicas.
Hemos seleccionado cuatro aspectos de la conducta: el emocional, el perceptivo, la actitud amorosa y la capacidad decisoria, pudiendo constatar coincidencias importantes entre la Terapia gestalt, el Análisis Transaccional, la Terapia Bioenergética, etc.

Anuario de Psicología
num. 34 - 1986(1)

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