lunes, 12 de marzo de 2012

Escucha al cuerpo, alimentos


- Tu cuerpo es la máquina más extraordinaria que existe sobre la Tierra.
- Desde el momento del nacimiento, el cuerpo sabe cómo ser cuerpo. No necesitas enseñarle a dormir, a tener sed, a llorar, a estornudar, a sudar, a tener frío o calor, a digerir, a bostezar, a vomitar, a tragar, a reirse, a moverse, a sangrar, acicatrizar, etc. Es algo que sabe hacer instintivamente, porque es sabio. También conoce sus verdaderas necesidades: sueño, alimentos, etc. Simplemente nos olvidamos de confiar en él  en estos asuntos.
- El bebé que acaba de nacer le informa a la madre sus necesidades: alimento, incomodidad, limpieza, etc. La madre empieza a conocer sus lloros y se adapta. Sin embargo, al comenzarle a salir los dientes empieza a decidir por él la frecuencia de sus camidas: no menos de tres al día. Así que, tras algunos meses de vida, al niño ya no se le permite seguir confiando en su cuerpo físico.
Aunque no razone hasta aproximadamente los siete años, el niño acumula todo cuanto se le enseña. Aprende a alimentar su cuerpo siguiendo las decisiones de sus padres. Al no confiar en él, se le impide que pueda descubrir aquello que necesita realmente y el momento adecuado.
- Es importante tomar consciencia de que nuestra forma de alimentarnos se corresponde con nuestra forma de vivir.
¿Te alimentas de forma rutinaria? ¿te alimentas sin cuestionarte, sólo porque así debe ser? ¿Otorgas gran importancia a los principios y a las tradiciones? ¿Te alimentas como lo hacen los demás?
- También la alimentación habla de nuestro ámbito emocional. 
De pequeños la comida es, a menudo, sinónimo de recompensa (viene después de un llanto, una buena acción o en momentos de falta de atención) o para entretenerse. O por el contrario, se considera como materia de castigo.
¿Qué haces ahora? ¿Comes o bebes guiado por las emociones, para matar el tiempo, para consolarte, como recompensa? Si éste es tu caso dejas que lo emocional controle tu vida.
Si comes por antojo o capricho es porque tu físico manda en ti. Comes porque tus sentidos (ver, oler, probar, tocar) mandan. Si comes por capricho es porque tu vida sexual es insatisfactoria.
Quizá tus sentidos mandan el mensaje de insatisfacción psicológica: ¿te molesta algo que ves? ¿te disgusta algo que oyes o no escuchas algo que necesitas? ¿Hay algo o alguien que no puedes "ni oler"? ¿Te satisface tu vida afectiva?
- Sea cual sea el aspecto que más influye en tu vida, debes llegar a dominarlo.
Si es el aspecto mental, deberás hacerte más preguntas. Seguramente muchas cosas las haces por costumbre. Antes de hablar o de actuar pregúntate: ¿es ésto lo que quiero hacer? ¿es ésto lo que me haría feliz? ¿de verdad lo necesito?
Si lo que más influye en tu vida es el aspecto emocional, aprende a expresar tus emociones.
Si lo más influyente es el aspecto físico pregúntate: ¿cuál de mis sentidos no está satisfecho?
Con el tiempo te llegarás a dar cuenta que tus impulsos alimenticios vienen provocados sólo por el hambre. Tu cuerpo sabe lo que necesita y el momento preciso.
- El cuerpo está formado por seis elementos esenciales nutritivos: agua, proteínas, vitaminas, glucosa (azúcares e hidratos de carbono), lípidos (grasas esenciales) y minerales.
Así pues, cada vez que el cuerpo sufre una carencia de alguno de estos elementos, envía un mensaje a tu cerebro para hacérselo saber.
No tienes por qué tomar ninguna decisión en nombre de tu cuerpo.
Una pesona que está haciendo régimen, le dicta a su cuerpo qué comer y cuándo hacerlo. Actuar así es ir en contra de las leyes de la naturaleza.
- "Todavía no has adquirido un nivel de consciencia como para poder darte cuenta de todos los procesos que suceden en tu interior". Tu única responsabilidad es la de ayudar a tu cuerpo mediante aquello que puedas hacer conscientemente.
- En su alimentación habitual, muchas personas utilizan ciertos ingredientes que no están entre los elementos nutritivos que el cuerpo necesita. Son "venenos" que eliminan energía en lugar de proporcionarla. Por ejemplo: el alcohol, la azúcar refinada, alimentos no integrales como la harina, el arroz o el pan, la cafeína, la sal, el tabaco, las grasas no esenciales, medicamentos o químicos como colorantes, conservadores, etc.
Los fritos, la comida picante o con mucha sal hacen que tu cuerpo tenga el doble de trabajo; la digestión será más lenta.
- Consumir bebidas alcohólicas o químicas, alimentos excesivamente dulces o con demasiados químicos es señal de que hay algo en ti que no amas en absoluto.  Con esto demuestras el poco respeto que tienes hacia tu cuerpo.
Si te gustan las cosas azucaradas es porque falta dulzura en tu vida y te muestras reacio para permitirte ciertos placeres. Si te gustan las cosas con mucha sal, eres una persona con tendencia a criticarte. Si utilizas muchas especias en las comidas, es porque tu vida carece de sabor y te falta excitación. Si tomas demasiado café es porque falta más estímulo en tu vida.

- La alimentación nutritica conserva sanas las células del cuerpo y facilita la mejoría del aspecto mental y emocional.
Bourbeau, L.

No hay comentarios:

Publicar un comentario