jueves, 1 de marzo de 2012

Perdón, ley de la vida


Cortar las ataduras.
Por ataduras entendemos aquellos lazos invisibles que se han ido formando desde que naciste.
Las cosas que te negaste a aceptar en la forma de ser de tus cuidadores, creó un vínculo invisible con cada uno de ellos.
- Hasta los 7 años el niño acepta las cosas tal como le son presentadas.
La primera decisión de tu vida fue la de escoger a tus padres, aceptar amarlos tal y como eran. Pero con gusto habrías cambiado algunos rasgos de su carácter que te desagradaban. Cada actitud no aceptada ha creado un lazo. Este vínculo genera irritación interior. Cuando tomas conciencia de él reconoces que eres exactamente aquello que más odias en tus padres.
Toda actitud no aceptada continúa repitiéndose en la vida.
- Quizá no reconozcas esas actitudes desagradables de los otros en ti, pero lo que pasa es que estás actuando, dejando de ser tú, para evitar parecerte a ellos. Esto reforzará el vínculo y será más difícil romperlo.
Actuar así equivale a oponerse a la gran ley del amor. Mientras busques convertirte en otra persona jamás tendrás la paz interior. Tus objetivos interiores serán confusos.
- Las situaciones más difíciles de aceptar son aquellas que implican cualquier tipo de violencia. (Cfr. Alice Miller, "El cuerpo nunca miente") (Importancia del proceso terapéutico).
- Cualquier rencor que puedas albergar con respecto a aquellas personas que llegaron a marcarte y a influenciar tu vida, forma un vinculo que te oprime. Probablemente, ésta sea una de las causas que provocan tu insatisfacción interior. 
- Las situaciones que te ocurren son ocasiones para aprender algo.
- Para romper estos vínculos y poder llegar a ser tú mismo, debes aceptar que tus padres y las personas que te rodearon, actuaron lo mejor que pudieron y te quisieron lo mejor que sabían. No pudieron darte más, pues ésta fue la única forma de amor que les habían enseñado a ellos.
- La mayoría de los padres desean que sus hijos sean mejores que ellos. Ahí ya hay una expectativa !!!!! Luego, algunos se vuelven posesivos, sobreprotectores, exigentes, indiferentes...
- Amar es aceptar a los demás, aunque no los comprendamos, o incluso aunque no estemos de acuerdo con ellos.
"No hay ni un solo niño en la Tierra que esté totalmente de acuerdo con la idea de amor recibida de sus padres, porque cada persona es única".
- Para romper con este tipo de vínculos, no se trata de intentar comprender o justificar a los padres (Cfr. Alice Miller): esto sería utilizar la cabeza.
La única solución es el perdón. Primero, debes pedir perdón por haber juzgado a la persona en cuestión. Después, perdonarle a esta persona aquello que le reprochas. Deberás pedirle perdón por haber estado resentido con ella y por no haberte dado cuenta de lo mucho que te quería. Todo esto deberás hacerlo interiormente, en tu corazón. Una vez que estés seguro de haberlo conseguido, deberás ir a ver a la persona y decírselo.
- ¿Te gustaría que la otra persona se hiciera responsable de tus emociones mientras que, en el fondo, has sido tú quien ha decidido que el otro no te quería? ¿quieres comprensión o liberación?
- "Cualquiera que sea la situación, puedes estar seguro de que, de una u otra forma, en el fondo, tus padres te amaban". (74)
- "Tus padres son la primera elección de vuestra alma porque, incluso antes de llegar a este mundo, ésta ya sabía lo que iba a aprender con ellos" (74)
- Cortar los vínculos -perdonar- provoca una sensación de libertad y liviandad.
- Si tu rencor se ha transformado en odio es urgente que tomes una decisión. El odio está entre lo más destructivo para el ser humano. El odio destruye.
Bourbeau, L.

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