viernes, 11 de enero de 2013

El amor es lo que cura (2)


¿Qué características tiene ese amor?
En teoría, el amor implica una actitud fundamental de interés por la satisfacción, seguridad y desarrollo del ser amado.
En la práctica, implica que yo estoy preparado y dispuesto a sacrificar mi propia conveniencia, a invertir mi propio tiempo y aun a arriesgar mi propia seguridad personal para promover tu satisfacción, seguridad y desarrollo. Si tengo la actitud básica del amor y la puedo traducir en acción, se supone que te amo. Ésta es una definición práctica, pero existen muchas tesis que deben ser reconocidas.
1. El amor no es un sentimiento. Los sentimientos suben y bajan, varían, son inconstantes. Las personas que dicen que el amor es un sentimiento adquieren estas características.
2. El amor es una decisión/compromiso. La relación de amor tiene muchos niveles: de padre, madre, hermano, hermana, amigo íntimo, confidente, esposo, esposa. Cada relación de amor es diferente. Debo escoger con cuidado el nivel de profundidad que va a tener la relación para cumplir responsabilidades y compromisos.
3. El amor efectivo es incondicional. Sólo el amor incondicional puede efectuar cambios en la vida de la persona a quien se ofrece ese amor, porque elimina las barreras humanas para las relaciones.
¿Y si alguien ama incondicionalmente pero no es amada de esa manera?
En teoría, creo que si una persona pudiera seguir ofreciendo amor incondicional, con el tiempo la otra respondería. Pero quizá sería demasiado tarde, porque si no está recibiendo nada a cambio para nutrir su propia necesidad y renovar su fortaleza para amar, es posible que la relación llegue a un inevitable fracaso.
4. El amor es para siempre. Es un colorario de la tesis anterior.
5. El compromiso del amor implica decisiones. Dos dificultades:
a) Necesito estar al pendiente de tus necesidades desde la empatía, porque son cambiantes.
b) Hacerme responsable de mi ofrecimiento permitiendo que seas libre de aceptarlo o rechazarlo.
6. El máximo regalo es que te ames a ti mismo. Deberíamos juzgar nuestro éxito al amar, no por cuantos nos admiran por nuestros logros, sino por el número de personas que han visto su belleza en nuestro espejo, que han escuchado su bondad en nuestra voz, que descubren su valor en nuestro amor. Es una absoluta certeza que nadie puede conocer su propia belleza, ni percibir un sentido de su propio valor hasta que haya sido reflejado en un ser humano que le ama y a quien le interese.
7. El amor significa la afirmación, no la posesión del ser amado. El amor libera para que tengas tus propias ideas, sentimientos y decisiones. Aquí cabe la cita de Frederick Perls: "No veniste al mundo para cumplir mis expectativas. Y yo no vine al mundo para cumplir las tuyas. Si nos encontramos, será hermoso; si no, pues no tiene remedio".

La dinámica del amor
La naturaleza misma del hombre es de diálogo. El "yo" es una búsqueda constante del "tú" de otro y del "nosotros" en una relación de amor. El éxito o fracaso de esta búsqueda es el éxito o fracaso esencial de una vida humana. Ser humano significa amar y ser amado. La causa fundamental de todas las enfermedades mentales y emocionales es la incapacidad de formar relaciones de amor profundas y humanas.
La necesidad innata de ser amado se revela desde los primeros momentos de la infancia. La sensación de ser deseado y la satisfacción de pertenecer son requisitos absolutos desde el momento del nacimiento. La cantidad de afecto que se recibe en la infancia determina, más que cualquier otra influencia, todo el curso y calidad de la vida humana.
A muchos chicos les inquieta la fantasía de que no son deseados y hasta representan ciertos juegos para adquirir confianza: rabietas, amenazas de irse de casa, comportamiento antisocial, etc. Si un niño no tiene la confianza suficiente de que es digno de ser amado por sus padres, dudará acerca de la forma como será recibido por otros. Y esta inseguridad conduce a juegos defensivos de autoprotección.
Después de recibir la confianza liberadora de su familia durante la niñez, el niño buscará, en la escuela, compañeros del mismo sexo con quienes probará su capacidad para hacer amigos. Pero el más importante tipo de amor que promueve la madurez humana y la integridad se abrirá ante él al inicio de la adolescencia: la amistad con una persona del sexo opuesto. El término sexo proviene del verbo latino secare (= cortar). Se implica que Dios cortó la naturaleza humana en dos mitades, hombre y mujer. Ninguno de los dos puede estar completo sin el otro. Para que cualquier individuo actualice su potencialidad como humano, necesita la experiencia de una amistad verdadera y profunda con una persona del sexo opuesto. Desde la propuesta de Carl Jung, la persona plena e individuada es aquella que ha establecido relaciones armónicas conscientes entre su "animus" (función masculina) y su "anima" (función femenina). Los psicólogos profundos nos aseguran que esta integración es tan esencial para el ser humano que sólo puede ocurrir en una relación de amor con una persona del sexo opuesto.

El amor entre un hombre y una mujer puede y debe ser la experiencia más liberadora, más maduradora y satisfactoria de la vida humana adulta. Sin embargo no se logra con tanta facilidad. Ortega y Gasset habla de tres versiones falsas del amor entre un hombre y una mujer: la conquista física, la conquista psicológica y la imagen ideal.
Las versiones falsas distorsionan en lugar de desarrollar la personalidad humana.

El amor genuino
Las dos personas, poco a poco, van dejando la imagen proyectada para encontrar la realidad más bella de la persona.
Están dispuestas a reconocer, respetar y promover la diferencia entre una y otra.
Cada persona valora y trata de fomentar la visión interior y el misterioso destino de la otra.
Cada una considera que es un privilegio ayudar en el crecimiento y realización de la visión y destino de la otra.
"El amor consiste en esto: que dos soledades se protejan y se toquen y se saluden una a la otra". Rilke

John Powell

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