miércoles, 16 de enero de 2013

El amor y la comunicación


Si el amor es la respuesta esencial a la existencia humana, la integridad y la felicidad humana, ¿por qué fracasa el amor con tanta frecuencia?, ¿cuál es el "trabajo" que exige el amor y por qué en ocasiones no estamos dispuestos a realizar ese trabajo?

Básicamente, el amor se practica en el acto de compartir (la vida) o comunicar (tienen algo en común). Si yo te comunico un secreto mío, entonces lo compartimos, lo tenemos en común. A la inversa, hasta el grado en que nos apartamos el uno del otro y nos negamos a experimentar la transparencia mutua, disminuye el amor.

Amor = compartir = comunicación
"El secreto para seguir enamorados" es seguir amando = compartiendo = comunicando.
Una de las formas más comunes de escapar de realidades, como la del amor, consiste en discutir en vez de hacer. Preferimos debatir, pensar en estas realidades y cuestionarlas que ponerlas en práctica.

* "El trabajo del amor" es buscar la unidad, no la felicidad.
La sensación de bienestar y felicidad, como nos advierte Viktor Frankl, llegan como subproductos.
La felicidad en el amor viene de la unidad, de compartir = comunicar. Esta unidad implica muchas cosas dolorosas: honestidad, hablar y ventilar, admitir sentimientos embarazosos, aguantar, admitir dudas, confrontarse.
El amor funcionan si hay esfuerzo. Correr tras la felicidad deja vacío.

* Diálogo vs. discusión
El díalogo es la comunicación o el compartir de sentimientos o emociones.
La discusión es la comunicación o el compartir de ideas, valores, planes o decisiones y, en general, las cosas de un carácter predominantemente intelectual.
Esta es mi sugerencia:
Debe haber un diálogo -aclaración emocional- entre dos personas involucradas en una relación de amor antes de entrar en una discusión -hablar de planes, preferencias, valores-.
La prioridad del diálogo consiste en que la ruptura en el amor humano y la comunicación siempre se debe a problemas emocionales. Dos personas enamoradas pueden seguir profundizando en el amor que se tienen y, al mismo tiempo, pueden tener opciones opuestas en casi cualquier área de su vida. Las convicciones opuestas no son un obstáculo para el amor, hasta que alguna de las partes, o ambas, se siente amenazada emocionalmente.
La mayoría de nosotros tiene toda una gama de emociones, especialmente expresiones y emociones de hostilidad, que están listas para ser detonadas en caso de que se amenace nuestra autoestima, por ejemplo: la ira.
El caso es que, mientras mis emociones vibren con esos temores, enojos e impulsos autodefensivos, no estaré en condiciones de tener una discusión con la mente abierta, honesta y afectuosa.
El reto es separar del problema lo que es el asunto de discusión -cuánto gastaste en un abrigo- y lo que pertenece al dominio de lo visceral de la seguridad personal. Se ha dicho que los amantes rara vez discuten acerca del verdadero problema.
Con mucha frecuencia, no comprendemos que nuestros problemas son fundamentalmente emocionales y que sufrimos cuando nuestro sentido de valor personal se ve amenazado. La consecuencia de esa falta de conciencia es la llamada "emoción desplazada". La forma en que me traten en mi trabajo o en mi escuela puede ocasionar que yo dude de mi propio valor, con el consecuente temor de que en realidad nadie podría estimarme, amarme o interesarse en mí. Esta amenaza generalmente sale a la superficie como hostilidad. Cuando se acumula suficiente ira de este tipo en nosotros, sin la liberación y la perspectiva que el diálogo da, el escenario está listo para el desplazamiento de emociones. El niño deja un patín en la entrada del automóvil..., la esposa se tarda en servir la cena..., o las preguntas compasivas del padre bien intencionado se interpretan como "ser entrometido"... y se alborotan los demonios: La indignación es justa pero la ira y la frustración está desplazada. Nos cansamos de sentirnos degradados en nuestro valor y actuamos con ira contra la víctima más cercana.

En el diálogo yo me convierto en una persona transparente, conocible. Las ideas, convicciones y valores, en realidad no son originales. Las he adquirido al leer, al aprender tradiciones, al escuchar e imitar a otros, mediante el contacto humano. Sólo mis sentimientos positivos-negativos-neutrales, pueden hacerme único e irrepetible. Y sólo hasta que me conoces por el diálogo podrás comprender mis ideas, preferencias e intenciones que compartimos en la discusión.
Mis emociones son mi llave. Cuando te entrego esta llave, puedes entrar en mí y compartir conmigo el regalo más precioso que puedo ofrecerte: yo mismo.
Lo anterior no se debe entender como que "soy mis emociones". Somos mucho más que ellas. Las emociones no toman las decisiones. Es cierto que mis valores, creencias y metas son más importantes que mis sentimientos, pero sólo cuando te digo lo que siento acerca de mis valores, creencias y metas podrás percibir mi singularidad.

Experiencias pico
Son momentos especiales que nos sacan de la rutina y la mediocridad. Son provocados por una comunicación transparente. Si los amantes no viven estas experiencias se estancan, se aburren y más tarde, saldrán a buscar en otra parte, la acción que estimule su ego.
En la experiencia pico en la comunicación, una persona se abre de tal modo que la otra sale de sí misma y de todas sus viejas posiciones establecidas. No es sólo un conocimiento más profundo de la realidad de su pareja, sino que también, mediante una refracción y asimilación posterior, será una nueva experiencia de su propia capacidad y realidad. Una experiencia así nos cambia, nos deja abiertos, más amorosos y llenos de vida.
A menos que abra mis sentimientos, tú simplemente me "proyectarás" tus propias emociones. Por ejemplo: si te digo que fracasé de alguna manera, sin describir vivamente mi reacción emocional exacta ante el fracaso, tu pensarás que mi reacción fue la que hubieras tenido en una situación semejante y nunca, nunca lo es. Si te niego mi profundidad emocional, tú nunca llegarás a conocerme ni te enriquecerás con una experiencia pico.
¿Por qué son tan poderosas estas experiencias pico?
- Porque inyectan vitalidad a las relaciones. Me hacen consciente de tu profundidad y misterio. Surge un aprecio real, no superficial.
- Son momentos para salir de mí mismo. Mientras te escucho salgo de mi encerramiento y puedo entrar a tu mundo. Luego de esto, al volver a mí, regreso diferente, fortalecido, con avance en el crecimiento.

La pareja en una relación de amor necesita comprender que la interrupción en la comunicación es emocional en su origen. Necesita aprender a compartir sus sentimientos, a dialogar antes de tratar de discutir.

John Powell

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