jueves, 21 de marzo de 2013

Relación de Ayuda


Podemos considerar como Relación de Ayuda, aquella en la que una de las personas intenta hacer surgir, de una o de ambas partes, una mejor apreciación y expresión de los recursos latentes del individuo y un uso más funcional.
Esta relación tiene varias características:
+ Ser sincero y auténtico: coherente. Cuando esta condición se cumple soy una persona unificada o integrada, y por consiguiente puedo ser tal cual soy en lo profundo de mi mismo. Esta realidad inspira confianza a los demás.
+ Ser auténtico: si puedo establecer una relación de ayuda conmigo mismo -es decir, si puedo percibir mis propios sentimientos y aceptarlos-. Si debo facilitar el desarrollo personal de los que se relacionan conmigo, yo también debo desarrollarme, y si bien estos es a menudo doloroso también es enriquecedor.
+ Sentir y relacionarnos con el otro como persona hacia la que experimentamos sentimientos positivos nos de ninguna manera perjudicial.
+ Sentir con libertad la capacidad de ser una persona independiente que no teme perderse a si mismo.
+ Permitirle al cliente ser lo que es: diferente a mi.
+ Comprensión empática.
+ Aceptar cada uno de los aspectos que la otra persona me presenta. Si deseo brindar mejor ayuda, antes debo desarrollar y aceptar esos aspectos en mi.
+ Ambiente libre de amenazas externas.
+ Los juicios de valor no estimulan el desarrollo personal. Sin juicios la persona puede comprender que el foco de evaluación y el centro de la responsabilidad residen en sí mismo.
+Somos personas en proceso. Si lo "confirmo" (término de M. Buber para hablar de aceptación de la potencialidad) le ayudo a realizar sus potencialidades.

"Sospecho que la relación de ayuda ÓPTIMA sólo puede ser creada por un individuo PSICOLÓGICAMENTE MADURO".

Rogers, C. (2004). El proceso de convertirse en persona. Paidós, México.

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