martes, 30 de abril de 2013

Expansión de conciencia y cambio terapéutico


Al investigador Ilya Prigogine, premio nobel de 1977, corresponde el haber traducido al lenguaje científico occidental lo que los orientales insinuaban con sus metáforas gráficas del yin-yang. Los organismos y en general los sistemas, tienden a moverse a niveles superiores de organización, cuando son sometidos a condiciones de mayor complejidad, es decir, cuando alcanzan estados de "perturbación crítica".
Cuando la perturbación llega a niveles críticos (crisis = oportunidad) y no puede ser absorbida por el sistema, éste inevitablemente se enfrenta solamente a dos posibilidades: se destruye o altera su estructura de maneras impredecibles por la lógica del nivel de funcionamiento previo. En el lenguaje de Kuhn, pareciera que ante los niveles de perturbación crítica el paradigma de funcionamiento anterior revienta y entonces el sistema tiene la oportunidad de moverse a un orden superior, a un nivel de organización mayor.

"Lo que no te mata te fortalece"
Aplicado al cambio en el sistema personal, la perturbación es la fluctuación que no alcanza a ser asimilada por el sistema y califica como proceso de expansión de conciencia.
La expansión de conciencia  significa, en el contexto terapéutico experiencial, un aumento súbito y efímero de la capacidad procesadora. Cada crisis es la oportunidad de moverse inicialmente de la conciencia de primer orden a la de segundo y subsecuentemente a la de tercero. En el ser humano los cambios "de orden" corresponden a cambios de conciencia.
El cambio de tercer orden es súbito e impredecible. Alvin Mahrer propone en sus sesiones la búsqueda de experiencias recientes o remotas de expansión de conciencia o crisis, a través de "Escenas de Sentimiento Fuerte". Encontrar, congelar y penetrar el instante crítico del sentimiento fuerte -en lugar de evadirlo- da pie al surgimiento inesperado, aparentemente mágico desde el estado de conciencia previo, de un "salto cuántico", una manera totalmente nueva de ser en el mundo.
Los novelistas y, en general, los artistas han sido más capaces que los terapeutas de describir y penetrar en los momentos de sentimiento fuerte (Mahrer, 2001). Por ejemplo: Víctor Hugo, en su obra "Los Miserables" describe un fenómeno paralelo a la conversión de Saulo. Valjean, un delincuente "irredento", de pronto recibe una respuesta nueva, generosa y apabullante dle obispo al cual acababa de robar, en lugar de acusarlo, lo protege. En la obra "Cuento de Navidad" de Charles Dickens, Scrooge, el personaje principal del relato, es un viejo avaro que una noche sueña su funeral sin un alma en el cortejo excepto por los enterradores. Al día siguiente, el hombre despierta convertido en otro.
La expresión "expansión de conciencia" es bien conocida entre los promotores del cambio personal. Groff (1985) considera estos términos como una condición para percibir realidades trascendentes de la experiencia humana inaccesibles en los estados ordinarios. Erick Erikson propuso ocho etapas marcadas cada una por una crisis y al mismo tiempo como oportunidad para un gran potencial de cambio constructivo. Minuchin y Barcay (1972), en el campo de la terapia familiar, consideran que sólo las familias que acuden a tratamiento en condiciones de crisis, tienen posibilidades de transitar hacia el cambio constructivo -y a las que no acuden en este estado, hay que provocárselos-.
Para nosotros -Sergio y Rosario- expansión de conciencia es la condición necesaria para el cambio que transforma, la posibilidad de llegar a la sanación al descubrir que "el agujero de nuestro corazón es un vacío fértil" (Henry, 1997). Significa movimiento interior, aumento de la intensidad de la percepción. Expansión significa igualmente, procesamiento de eventos inesperados; significa pertubación crítica y crecimiento. La expansión de conciencia suele coincidir con la presencia de eventos inesperados o con la presencia de estímulos de gran fuerza. Sin embargo, el elemento determinante para que una situación sea, en el sentido terapéutico, expansiva de conciencia o dilatadora del "látex-procesador", es la experiencia interna de la persona, más que la naturaleza o intensidad "objetiva" del estímulo exterior. Así, cada sistema tiene su propio punto de perturbación crítica; cada persona tiene su propio parámetro subjetivo y a partir de éste se establecen los rangos de procesamiento automático -de no cambio- y de funcionamiento "expandido".
Las perturbaciones críticas o experiencias de expansión pueden:
- acentuar la tendencia existente a responder con "más de lo mismo", de manera automática, eventualmente destructiva;
- provocar el encuentro de formas automáticas más constructivas y actualizadas;
- mover a otro orden aún mayor.
La expansión de conciencia representa pues, un periodo breve donde el procesador integra nueva información. Coinciden un evento expansivo con la apertura, en un ambiente de seguridad psicológica.
Sergio Michel y Rosario Chávez

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