miércoles, 3 de abril de 2013

Funcionamiento Automático Disfuncional


¿Cómo explicar que el hombre, el ser más evolucionado e inteligente del planeta, tenga conductas y reacciones automáticas de autodestrucción?

La conducta disfuncional del ser humano tuvo su origen en una causa o circunstancia que ya cambió, pero se sigue reproduciendo en la experiencia cotidiana. Las reacciones que en un tiempo cumplieron su papel, se convierten en un tema recurrente, absurdo, irracional e inaducuado.

EL PROCESAMIENTO DUAL DE LA INFORMACIÓN

Schneider y Fisk (1982) ubican el funcionamiento humano a lo largo de un "continuo bipolar" en cuyos extremos se encuentra por un lado el PROCESAMIENTO CONTROLADO -asociado a las conductas voluntarias- y por el otro el PROCESAMIENTO INVOLUNTARIO.
El procesamiento controlado requiere atención, ocurre de manera serial y no mejora con la práctica.
El procesamiento involuntario es automático, no requiere atención, es ilimitado en capacidad y es resistente al cambio / impermeable a la información (sistema cerrado). Underwood (1982) ha observado una relación entre la automaticidad y la baja conciencia del individuo (awareness o darse cuenta) de su entorno.
De acuerdo con Logan y Schneider-Fisk el que un sujeto funcione en "procesamiento controlado", o desarrolle la automaticidad, depende de dos condiciones: la cantidad de entrenamiento y la consistencia de la práctica.
En el contexto de la disfuncionalidad humana, al déficit en el procesamiento voluntario se le atribuyen patologías como la esquizofrenia, control de impulsos, depresión y envejecimiento, y pobre rendimiento escolar.

¿Qué implicaciones tiene el procesamiento dual en el funcionamiento humano cotidiano?
En el extremo automático se encuentran no sólo las respuestas motoras sino también, las respuestas emocionales y la llamada actividad mental o pensamiento.
Significa que hasta la lectura, cuando se decodifican las palabras, es automática. Esto permite al sujeto concentrar su atención -voluntariamente- en funciones sofisticadas y demandantes como la comprensión del contenido.
Las funciones mentales superiores -relacionadas con la inteligencia, el pensamiento y el funcionamiento de la corteza cerebral- tampoco escapan de ser consideradas como automáticas y rutinarias. Esto quiere decir que si el pensamiento es automático, la conciencia entendida como la experiencia de "darse cuenta" puede estar ausente.

El comportamiento automático tiene las siguientes características:
- Dependen de un estímulo interno o externo más que del pensamiento lógico.
El sujeto lo describe como "determinismo lineal". Ejemplo: La presencia del perro me da miedo, hablar en público me hace tartamudear.
- Se ejecutan y no hay conciencia. La conciencia llega después.
- Los pensamientos automáticos ocurren fragmentados, ilógicos y en paralelo con los sentimientos -igualmente fragmentados e ilógicos-.
Igualmente pueden ocurrir en paralelo con alguna actividad y pasar despercibidos. Por ejemplo: Ver la televisión, platicar, estar en clase.
- Para su instalación es necesaria la consistencia, no sólo la frecuencia.
Parece que algunos conductas automáticas que surgen de un solo ensayo reciben la "consistencia" de la misma persona al recrear la situación en su cabeza y "darle vueltas" al asunto. Además, la percepción selectiva le hará "ver el negrito en el arroz".

La integración de los dos funcionamientos -automático y voluntario- aparecen también en la teoría de Bower y Hilgard con los nombres de Empirismo y Racionalismo.
Desde el modelo auto-organizador, De Bono considera al cerebro como el espacio autorregulador, donde la información recibida interactúa con la superficie de recepción para dar forma a patrones o secuencias. Metafóricamente hablando, luego de que se forman los canales de comunicación en el cerebro, la información futura tenderá a seguir esos caminos (creencias o paradigmas).

¿Qué implicaciones tiene la co-existencia de estos dos modos de funcionamiento cualitativamente distintos?
- Resulta confuso determinar el modo subyacente de procesar la información de la persona en determinadas condiciones. Y esto es esencial para saber el curso de tratamiento a seguir.
La fuerza de voluntad y el pensamiento positivo no alcanzan como factores de cambio para los comportamientos automáticos. Aquí los profetas del primer orden provocan mayor frustración al querer cambiar lo automático vía la voluntad y los argumentos lógicos. Además, incrementará la resistencia, la impotencia y la culpa.
- Siguiendo a Schneider y Shiffrin podemos decir que la conducta destructiva e irracional, junto con los roles y los hábitos aceptados socialmente se encuentran en el extremo de la automaticidad. 
Que el funcionamiento inteligente y flexible encaminado a la solución de problemas se encuentra en la otra polaridad, en la voluntaria. Para estos casos se puede desarrollar la habilidad para solucionar problemas y la experimentación de nuevas conductas. Generalmente, el sentido común y la información relevante suelen ser suficientes para descubrir que la manera de hablar puede provocar reacciones desfavorables en otros; que la forma de escuchar al hijo no es la apropiada; que la utilización del tiempo no está siendo provechosa; que no se acaba el mundo si alguien se enoja y estalla.

En un proceso terapéutico de pareja puede llegar a ser suficiente que al marido se le haga ver cómo su conducta  -quedarse callado- evoca en su mujer un sentimiento de coraje al interpretar que para él, su mujer no es importante. Si el comportamiento del hombre es automático -quedarse callado por una incapacidad para expresar sus sentimientos, debido a mensajes recibidos en su infancia- la retroalimentación debe realizarse en un ambiente especial, donde las condiciones de seguridad psicológica sea profunda y esté presente la expansión de conciencia.

Suponer que toda la conducta está controlada por sus consecuencias o por la retroalimentación o ganancias que genera, o por la supuesta madurez/edad de las personas, sólo refuerza la experiencia de impotencia y la convicción de la imposibilidad del cambio. Intentar modificar algo automático de manera exclusivamente "tú échale ganas", es como buscar abajo del farol la llave que se perdió dentro de la casa.
Sergio Michel y Rosario Chávez

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