sábado, 15 de junio de 2013

Introducción al Personalismo


ES:
El personalismo es una filosofía que nació en Europa durante la primera mitad del siglo XX y se caracteriza por colocar a la persona en el centro de su reflexión y de su estructura conceptual.
VIGENCIA:
En nuestra época de crisis de las ideologías, de la prohibición posmoderna de los grandes relatos y de un medio social tan rico de información carente de referencias, la necesidad de contar con una antropología que proporcione una visión del hombre integral, armónica y profunda, se hace cada vez más apremiante. Y el pesonalismo parece estar en condiciones de ofrecer esta visión tan necesaria.
ORÍGENES
A) Europa en la primera mitad del siglo XX.
a. El personalismo es una reacción contra: 
1.- el individualismo y los colectivismos, tanto de derechas -fascismo y nazismo-, como de izquierdas -marxismo-. Eran dos corrientes antitéticas formando una tenaza.
El individualismo se caracteriza por tres elementos: la ética utilitarista, la defensa de los derechos del individuo y el capitalismo.
+ La ética utilitarista aparece en el ámbito anglosajón y cuenta con representantes de la talla de Hobbes, Hume o Bentham. Su postulado fundamental es la maximización del placer y la minimización del dolor. Todo está sometido incluyendo a la persona. Esto, en términos kantianos es pura instrumentalización de la persona.
+ Otro rasgo del individualismo, en cierto sentido antitético, es la firme y decidida defensa de los derechos del individuo por encima de cualquier colectivo.
El individualismo postulaba una autonomía soberana del individuo sólo limitable por el daño a terceros.
+ El capitalismo
La aparición del maquinismo aceleró los esquemas de pruoducción capitalista y de forma paralela lo hicieron los problemas de clases sociales. El descontento, hostilidad y rencor de las masas proletarias alimentaría y justificaría el marxismo.
EL INDIVIDUALISMO, CON TODOS SUS PUNTOS OSCUROS, TAMBIÉN TENÍA UN ASPECTO POSITIVO DE TONO KIERKEGAARDIANO Y PERSONALISTA: DEFENDÍA LA PRIMACÍA DEL SUJETO SOBRE LA SOCIEDAD. EL GRAN PROBLEMA ES QUE ESE SUJETO ERA UN INDIVIDUO PREOCUPADO EXCLUSIVAMENTE DE SÍ.
Los colectivismos se distinguen de izquierda -marxismo- y de derecha -fascismo y nazismo-.
Los colectivismos se situaron exactamente en el extremos opuesto: frente al individuo, colectivismo frente a individualismo.
El individuo aislado no era nada, debía olvidarse de sus derechos, de sus prerrogativas, de su orgullo y unirse para salvar su clase o a la patria. Eso era el sentido de su vida, más que la riqueza que buscaba el capitalista.
El colectivismo tiene sus cimiento en el idealismo de Hegel, que había teorizado la prioridad del sistema sobre el individuo, y dentro del sistema, la preeminancia del Estado como forma perfecta de organización.
El marxismo proponía la salvación a través de la lucha de clases.
El fascismo y el nazismo reaccionaban contra la falta de valores del individualismo, contra un gobierno débil que parecía incapaz de gobernar la sociedad y contra el comunismo que anegaba a Europa. Presentaban cierta "espiritualidad" pues postulaban ciertos valores más allá de los económicos e individualistas, como el ideal colectivo, la pertenencia a una "gran nación", que le daría sentido a su vida.
El error antropológico de ambos puso al hombre como juguete de los líderes carismáticos que tenían el don de guiar y dirigir los destinos de las colectividades. Ellos eran la ley, política y moral.
* El personalismo se propone como una alternativa a favor de la persona, que tomaba del individualismo su defensa de los derechos del sujeto y de los conlectivismos, su tensión ética hacia la construcción de un proyecto común, pero ambos enmarcados en integrados en sus propios presupuestos: la primacía de la persona frente a la sociedad equilibrada por la correlativa obligación de servir a esa misma sociedad. El personalismo se diferenciaba del cómodo individualismo burgués como del fanático colectivista. Buscaba abordar una media equilibrada cuyo eje era la dignidad de la persona, pero sin que eso supusiera la renuncia a compromisos o decisiones graves y difíciles.
2.- la prepotencia del materialismo cientificista que negaba el valor de la verdad no experimental.
Las ciencias experimentales tuvieron logros nunca vistos -física, medicina, biología-. De forma paralela el ateismo y el agnosticismo tienen auge.
Descartes y Kant ya habían expresado su descontento con el método experimental respecto a ser el camino para llegar a la verdad.
Por contrapartida, las ciencias humanas y el idealismo  cayeron en el descrédito. De aquí al materialismo había un paso.
3.- La crisis de valores de la civilización occidental. El evolucionismo de Darwin -más las obras de Freud, Nietzsche, Comte, Watson, etc.- parecían demostrar que el hombre no era sino materia evolucionada.
4.- la descristianización creciente. Europa había decidido dejar de ser cristiana. La religión desparecía con el cuestionamiento de sus argumentos milenarios -la creación del mundo, del hombre, etc.-.
El cristianismo se había institucionalizado, se había clericalizado, se había "aliado" con el desorden establecido. Los antitestimonios de los cristianos abundaban.
León XIII relanzó el neotomismo como la filosofía ortodoxa capaz de enfrentarse a los retos intelectuales y sociales de la modernidad. La dirección oficial de la iglesia se manifestó en el Concilio Vaticano II, aunque la tendencia general de la cultura europea se mantuvo alejada del cristianismo.
Los personalistas entendieron que era posible una renovada inspiración filosófica en el cristianismo, apoyados en la convicción de que poseía todavía recursos ignorados que no habían sido convenientemente explotados. Era necesario desprenderse del lastre griego -no la debilitación de la racionalidad- sino la inclusión de algunos conceptos renovados específicamente cristianos como: persona, corporeidad, amor, corazón, relaciones interpersonales, etc. 
5.- la crisis económica e ideológica provocada por el crack del 29 en Wall Street.
6.- La inestabilidad política causada por la debilidad de las democracias parlamentarias.
7.- la necesidad del mundo católico de afrontar críticamente la modernidad y su ideología.
8.- la revuelta anti hegeliana liderada por Kierkegaard.
9.- La aparición de nuevos temas: la mujer, las relaciones interpersonales, la comunidad, etc.
b. Para superar estos problemas era necesario recurrir al concepto de persona y construir, desde allí, un nuevo proyecto filosófico, una nueva antropología.
c. La existencia de una profunda crisis social, moral e intelectual. Se agudizó en el periodo entreguerras.
INFLUENCIAS FILOSÓFICAS
El hilo conductor transita principalmente a través de Kant, Kierkegaard y el existencialismo, la fenomenología de Huseerl y el neotomismo.
a. Kant y la dignidad de la persona.
1. Una distinción entre las cosas y las personas: "Los seres cuya existencia no descansa en nuestra voluntad, sino en la naturaleza, tienen, empero, si son seres irracionales, un valor meramente relativo, como medios, por eso se llaman cosas; en cambio, los seres racionales llámanse personas porque su naturaleza les distingue ya como fines en sí mismos, esto es, como algo que no puede ser usado meramente como medio y, por tanto, limita en ese sentido todo capricho". Tesis de la que se desprende el famoso imperativo categórico que prohibe la instrumentalización de la persona: "Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo y nunca solamente como un medio".
2. Una afirmación sobre la dignidad. "Entendida como la dignidad de un ser racional que no obedece a ninguna ley que aquella que él mismo se da a sí mismo. En el reino de los fines todo tiene un precio o dignidad. Aquello que tiene precio puede ser sustituido por algo equivalente; en cambio, lo que se halla por encima de todo precio y, por tanto, no admite nada equivalente, eso tiene dignidad".
3. La influencia de Kant es limitada porque algunos autores se inspiran en él pero ninguno asume sus premisas fundamentales ya sean epistemológicas, antropológicas o éticas.
b. Kierkegaard (1813-1855) y el existencialismo.
1. La importancia del individuo singular es precedente del concepto moderno de persona. Frente al sistema hegeliano que privilegiaba lo abstracto y colectivo, lo impersonal y absoluto. Kierkegaard defiende lo individual, lo realmente existente, valioso por sí, único e irrepetible, la existencia singular que debe decidir su destino frente a Dios y los hombres.
2. La relevancia de la interpersonalidad y, en particular, de la relación del hombre con un Dios-Persona. Kierkegaard se adelantó a la filosofía del diálogo. Hasta entonces el espíritu humano venía definido por su relación con objetos, relación de conocimiento y de voluntad. Tras el inmenso monólogo hegeliano del Espíritu Absoluto, iban a surgir las filosofías del diálogo.
3. También abrió un camino de tipo ético al insistir en el carácter dramático y angustioso de la vida y en la capacidad del hombre de hacerse a sí mismo. La elección moral es ineludible y la individualidad e irrepetibilidad de la experiencia personal hace que los referentes para ayudarle a tomar su decisión sean escasos y, en el fondo, diferentes en cada caso concreto.
Sobre esta base aparece el existencialismo ateo de Sartre -la preeminencia de la existencia sobre la esencia- y el existencialismo cristiano de Gabriel Marcel -que acepta un núcleo de humanidad, si bien está entregado a su libertad y por eso es un proyecto abierto-.
c. Husserl y la fenomenología.
1. Entre dos mares.
Husserl se coloca entre el positivismo -que negaba toda validez científica a los conocimientos humanistas y filosóficos- y el idealismo hegeliano. Husserl se propone "volver a las cosas mismas". Retomando el concepto de intencionalidad que Brentano rescató del olvido, propuso que el filósofo se enfrentara no a construcciones mentales, sino a lo que veía pura y simplemente, a lo dado, a las cosas como estaban efectivamente presentes ante la inteligencia en el mundo.
El método fenomenológico consistía fundamentalmente en colocarse frente a la realidad eliminando todos los prejuicios y visiones preconcebidas para intentar ver lo que está; para captar las esencias en toda su pureza epistemológica, eliminando así las impuganciones positivistas.
El método enriquecía el realismo con la subjetividad, prácticamente ausente en el escolasticismo y en la tradición clásica.
Los primeros discípulos de Husserl se mantuvieron firmes con la propuesta de la fenomenología realista, liderado el grupo de Gotinga por Scheler; mientras que el maestro dio un giro hacia la fenomenología idealista.
Los personalistas han adoptado el método fenomenológico pero despojado de los elementos idealistas como la epoché.
d. El tomismo.
1. El tomismo está presente en casi todos los filósofos católicos de la época.
Sin embargo, los filósofos del diálogo son, en general, ajenos a la filosofía tomista tanto por el carácter dialógico de su pensamiento como por el origen judío de la mayoría.
2. León XIII, en 1879, propuso el tomismo como la doctrina oficial del catolicismo.
3. Para Maritain, el tomismo representa la estructura de su filosofía. Pero en general, se mantuvieron distantes al entender que esta filosofía no era reproponible tal cual en el mundo contemporáneo.
Un grupo de personalistas -entre ellos, Wojtyla y Edith Stein- intentó una reformulación profunda. Su propuesta es una síntesis original de tomismo y fenomenología.
---
Resumen capítulo 1 del Libro. Burgos, J. Introducción al Personalismo

No hay comentarios:

Publicar un comentario