martes, 9 de julio de 2013

Personalismo vs. Impersonalismos


El personalismo reacciona contra lo impersonal y lo antipersonal
Ya en la época de Mounier, primera mitad del siglo pasado, los grandes enemigos del personalismo en el terreno ontológico eran el materialismo -con sus modalidades- y el nihilismo -con sus modalidades-; ambos reducían a la persona a la condición de cantidad despreciable y su inmanentismo les cerraba a la trascendencia. En el terreno social, el individualismo y el totalitarismo.
No en vano se le ha definido como "un fenómeno de reacción contra dos errores opuestos -individualismo y totalitarismo-, un fenómeno inevitablemente complejo.

1. El actualismo
Representado por Sartre y por Bernard-Henri Lévy. La identidad personal se reduce a sus actos discontínuos y no existe nada más allá capaz de unificar, englobar, reunir las subjetivaciones.
Para llevar la fiesta en paz podemos simular que existe y llamarle carácter o temperamento, o personaje, máscara, yo profundo; pero una cosa es nombrarlo y otra experimentarlo.
"Podemos postular este sujeto, dice Sartre, pero es un seudoobjeto cuya única propiedad consiste en no ser asignable ni comprensible. Podemos hablar de él pero sería una convención, una fábula (Nietzsche), un espejismo, una costumbre, una hipótesis. Ser sujeto no es una esencia, ni un estado; es un acto, un movimiento. No hay sustantivo, no hay punto fijo, ni centro, ni núcleo, ni principio.

2. El egocentrismo
Si el actualismo niega el yo, el egocentrismo lo quiere acaparar tanto, que el resultado es el mismo. Los rasgos del pensamiento egológico son:
- El otro me es un anónimo, sólo apariencia.
- El otro me es un instrumento, un medio.
- El otro me es una propiedad, una tenencia.
- El otro me es objeto de juicio, un predicado, le roba la dignidad.
- El otro me indispone y me es indiferente.

3. El colectivismo
Es el egoísmo del nosotros.
Es la prioridad por los ideales y los conceptos universales, olvidando la personal irrepetibilidad.
El personalismo rechaza el aristocratismo que no diferencia a los hombres más que por la apariencia, y a un democratismo que ignora y el principio de la libertad y su singularidad. Igualmente, rechaza el cientismo que considera al hombre como objeto en el mundo físico.

4. El escepticismo, el pesimismo.
El escepticismo es la forma máxima de indeseabilidad de la verdad, presentada como enemiga de la libertad del yo.

5. El transpersonalismo.
Las religiones transpersonalistas -hinduismo, budismo- menosprecian la corporalidad. Sólo es un instrumento expiatorio.
Se trata de superar el yo, no de realizarlo en el nosotros desde el tú. De romper la envoltura del yo y lanzar al viento su identidad, a fin de que se disuelva en el no-yo. Pierdo el yo finito y gano en infinitud inabarcada.

6. Enemigos dialécticos.
El perosnalismo está en lucha contra todo lo que degrada e indignifica al ser humano.
Hay que evitar el punto de vista maniqueo, más bien recuperar lo mejor de todos los puntos de vista, separando el trigo de la cizaña.

No hay comentarios:

Publicar un comentario