jueves, 4 de julio de 2013

Redecisión, Tercera etapa del modelo de Reconstrucción Experiencial


- Las condiciones para una intervención de alto impacto se dan gracias a la conjunción de las variables del cambio: seguridad psicológica, expansión de conciencia y -en el caso del acceso al potencial profundo, precursor del tercer orden- el máximo de focalización y de seguridad psicológica profunda.
"Cuando un mensaje pleno de sabiduría es experienciado en el momento "mágico" de apertura donde confluyen las tres variables en sus niveles más altos de intensidad -seguridad, expansión y focalización-, se alcanza entonces el máximo impacto posible, no sólo por la calidad del mensaje, sino especialmente por la relevancia para el individuo en su contexto".
- Algunos ejemplos de contenidos de redecisión enunciados por los Analistas Transaccionales:
"Tienes derecho a expresar lo que sientes" (Vs. "Cállate", "no sabes", "no opines", "no es importante lo que dices", etc.)
"No eres monedita de oro para caerle bien a todos" (Vs. "Debes ser educado", "Pórtate bien para que te quieran", "Está al pendiente de la aprobación de los demás", etc.).
"Tú vales y tienes derecho a ser feliz aunque no...tan bien como..." (Vs. Juicios comparativos).
"Eres importante y valioso aunque no seas el consentido de mamá. Tu mamá tiene derecho a tener sus consentidos y tú a caminar a tu ritmo" (Vs. "Debes ganarte al cariño de las personas").
"Tienes derecho a descansar, a divertirte". ("Eres un flojo", "No vas a conseguir nada en la vida con esa actitud negativa").
"No eres el responsable de..."  (Vs. "Todo es por tu culpa", "No haces nada bien", "Si no hubieras nacido no tendríamos estos problemas" etc.).
- La oración de Fritz Perls describe un estilo de relación interpersonal basado en la independencia interior. Es una expresión de sabiduría y liberación cuando tocan el corazón en el momento vivencial adecuado, adquieren una dimensión transformadora.
- La etapa de Redecisión pretende entrar en contacto con aquellas decisiones usualmente tempranas, no reconocidas y determinantes para consolidar una manera de ser y de percibir el mundo.
Independientemente de la existencia de etapas naturalmente expansivas -alrededor de los 4 o 5 años y la adolescencia-, el material para la redecisión puede referirse a cualquier otra experiencia de la vida adulta donde ocurren condiciones excepcionales de expansión de conciencia, esto es, de riesgo, pero también de oportunidad. Por ejemplo: Los momentos de sentimientos fuertes (MSF) que aparecen como la misma conocida melodía tocada una y otra vez -en un presente profundo- pero con instrumentos diferentes -personas y ambientes-.
- El tiempo que dura la expansión-abertura del "látex-procesador" saturado de algún adjetivo o consigna es muy breve. En ese "breve espacio" se puede incluir nueva información en el repertorio de la persona.
La etapa de Redecisión no intenta borrar la experiencia pasada, simplemente la redimensiona o la resignifica -la reencuadra, dirían los terapeutas sistémicos-.
La aportación del Modelo T.R.E. estriba en la especial importancia otorgada al "timing", es decir, al proceso de facilitar la redecisión en el momento justo en que la persona llega a su máxima disponibilidad receptiva, cuando la seguridad y la expansión coinciden en su máximo nivel.
- Es vital que el terapeuta trabaje en la seguridad psicológica, es decir, en la aceptación y validación, durante todo el proceso de redecisión. Que omita los juicios de valoración recordando que el cliente hizo lo que pudo hacer, desde su historia y con sus recursos disponibles, en ese momento. (Recordar al personaje del farolero en "El Principito" cómo repite la consigna y no se ha actualizado).
- Al recordar una manera de responder, ocurrida en el pasado remoto o reciente, es relativamente común que las personas protagonistas juzguen a la distancia su conducta como estúpida o destructiva. Sin embargo, el crecimiento de la esencia personal ocurre cuando el facilitador se introduce en el mundo fenomenológico de aquel niño o adolescente, sin juicios ni evaluaciones desde un marco externo. Se trata sólo de entender, ni aprobar ni reprobar, entender "visceralmente" la experiencia de la persona tal como fue, no como "debería haber sido; la situación de su "Yo y sus circunstancias".
- El elemento a incorporar, la información nueva para el procesador, representa, por una parte, la parte racional vinculada al hemisferio izquierdo. Sin embargo, lo desborda debido a la expansión de conciencia y seguridad psicológica. 
De alguna manera, la experiencia original tiene una profunda validez psicológica, rompe olímpicamente con la lógica de los silogismos. Por ejemplo: Si mi papá, un individuo concreto llamado Jorge, me abandonó, yo puedo concluir que todo mundo me va a abandonar. Si a mi mamá -la persona más importante y proveedora de amor- le parecía que no era yo tan capaz como mi hermano, entonces debe ser cierto, y a partir de esa percepción, decido no ser tan capaz.
- Cuánto bien puede provocar un relato cargado de analogías y metáforas que va directo al hemisferio derecho, para dejar un mensaje en la persona que está más dispuesta que nunca.
Milton Erickson buscaba recursos alternativos escudriñando en la misma historia del cliente, o de algún personaje real o ficticio convertido en el protagonista de alguna metáfora terapéutica diseñada a la medida.
Zeldin (1995) como psicólogo de la historia, sostiene que toda la historia de la humanidad puede ser usado como fondo de la figura llamada problema.

El elemento nuevo permite la desmitificación de los personajes. De pronto, cuando la persona está preparada para hacerlo, ocurre una especie de salto cuántico en la percepción. Aparecen elementos hasta entonces ausentes e impensables.
La persona se capacita para confrontar profundamente su supuesto destino.
- Durante el proceso terapéutico el cliente puede experimentarse a sí misma, observando lo absurdo y destructivo de su decisión, desde afuera, como quien ve la película de su vida. Y quizá pueda entonces aprender a quererse así como es y querer a los demás como son. Que la experiencia que vivió es real aunque ahora el niño-adulto tiene nuevos datos y nueva lógica.
- Según Piaget, cuando un niño o un adolescente construye su realidad de manera pre-formal, lo hace con un dominio incompleto de principios básicos de la lógica. Un niño en etapa sensorio-motora y pre-operacional, tomará decisiones basadas en sus precarios mecanismos lógicos.
- La etapa de Re-decisión representa la oportunidad de "ponerle signo más a la experiencia"; de re-significar, re-encuadrar, recontextualizar, de integrar lo que no se había considerado.

En síntesis:
La redecisión de segundo orden requiere de seguridad y expansión para integrar nuevos recursos. En términos de Mahrer, la redecisión supone la asimilación e intercambio de recursos al interior de la comunidad de potenciales, de manera que aquel fuerte y duro con su hijo, pueda, si lo requiere, serlo también con su jefe. También puede ser considerada como una toma de posición y establecimiento de relaciones respetuosas e incluyentes entre los potenciales de experiencia. Toda la sabiduría de la humanidad no promoverá el cambio si el corazón de la persona no escucha.
En el proceso de tercer orden se añade a la seguridad psicológica y a la expansión, la focalización de la atención justo en el M.S.F.. Con esto la persona está en posibilidad de aprovechar su potencial profundo, de integrar una parte excluida mucho tiempo.

Sergio Michel y Rosario Chávez

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