domingo, 7 de julio de 2013

Sin motor


En la pared de una gasolinera vi una vez un dibujo, que pone de manifiesto una antigua lección, con una apariencia humorística.
Está un automóvil completamente desarmado, el motor desprendido, llaves, resortes, mangueras y pistones esparcidos por el suelo del taller, indicativos todos de la firme decisión de descubrir la causa de la dificultad. Un mecánico está tendido debajo del coche, desmontanto el cárter.
Inclinándose sobre él hay un compañero mecánico, obviamente encantado con el descubrimiento que ha hecho. "Creo que ya he encontrado la dificultad, Juan", le grita. "No tiene gasolina".

Uno se maravilla de por qué aquellos que están dotados de inteligencia, muchas veces dejan que su orgullo infantil los ciegue, en cuanto a lo más obvio.
Actualmente, hay más especialista, que jamás antes en la historia, y que están tratanto de encontrar qué es lo que pasa con el hombre. Están examinándole desde todos los ángulos y con toda clase de artefactos. Pero nunca piensan en ver si Dios participa o no en su vida.
Tú puedes hacer un gran servicio diciéndole a esas personas que has encontrado la dificultad en el hombre posmoderno: "Ha olvidado a Dios".

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