domingo, 4 de agosto de 2013

Decálogo del optimista


1 - El optimista se ama a sí mismo,  procura un alto nivel de autoestima, se valora, y aprovecha lo mejor posible sus talentos personales innatos. 
2 – El optimista acepta a los demás como son, y no malgasta energías queriendo cambiarlos, sólo influye en ellos con paciencia y tolerancia.
3 – El optimista es espiritual, cultiva una excelente relación con Dios y tiene en su fe una viva fuente de luz y de esperanza.
4 - El optimista disfruta el presente: no viaja al pasado con el sentimiento de culpa ni de rencor, ni al futuro con angustia. Disfruta con buen humor y con amor.
5 - El optimista ve oportunidades en las dificultades, cuenta con la lección que nos ofrecen los errores y tiene habilidad para aprender de los fracasos.
6 - El optimista es entusiasta, da la vida por sus sueños y está convencido de que la confianza y el compromiso personal obran milagros.
7 - El optimista es íntegro y de principios sólidos, por eso disfruta de paz interior y la irradia y comparte, aún en medio de problemas y crisis.
8 - El optimista no se desgasta en la crítica destructiva y ve la envidia como un veneno. No es espectador de las crisis sino protagonista del cambio.
9 - El optimista cuida sus relaciones interpersonales con esmero, sabe trabajar en equipo y es animoso sembrador de fe, esperanza y alegría.
10 - El optimista también tiene épocas difíciles, pero no se rinde ni se deja aplastar por su peso, ya que sabe que aún la noche más oscura tiene un claro amanecer y que por encima de las nubes más densas sigue brillando el sol; que todo túnel, por más largo y oscuro que sea, siempre tendrá otra salida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario