miércoles, 18 de septiembre de 2013

Terapia Gestalt = práctica terapéutica


Estoy de acuerdo que el enfoque gestalt, aunque arropado por elementos teóricos, es más una práctica terapéutica, un arte, un oficio a través del cual expresamos una manera de afrontar nuestra vida. 

"Nuestro objetivo es reestablecer, por medio de la concentración, las funciones del Yo, disolver la rigidez del cuerpo y el Yo petrificado, el carácter...Queremos interrumpir el progreso de una neurosis y de la osificación caracterológica y, al mismo tiempo regresar a los niveles biológicos de nuestra existencia".
Perls, F. Yo, hambre y agresión. p. 330

Dice Alberoni:
"La amistad es una filigrana de encuentros...el encuentro es un momento en el que comprendemos algo de nosotros mismos y del mundo...el encuentro es recorrer juntos un tramo del camino hacia la propia identidad, hacia el descubrimiento de lo que es más importante para cada uno...es una sinergia de dos trayectorias vitales, dos destinos...un momento de autenticidad".
Alberoni, F. La amistad. p. 19 ss.

Parafraseando al autor, podemos decir que el proceso terapéutico es una filigrana, una sucesión de encuentros en el presente de nuestra existencia, donde paciente y terapeuta aprendemos a reubicarnos en nuestra vida. A partir de las gestalt inconclusas que pulsan en nuestro presente, y sobre las que arrastramos la insatisfacción acumulada, vamos restaurando la conciencia sobre nuestro dolor olvidado, nuestros deseos frustrados, nuestra ternura congelada,...sobre todo aquello, en fin, que no se resolvió de manera satisfactoria y por lo que perdimos el auténtico contacto con nosotros mismos -el "oscurecimiento óntico", según expresión de Claudio Naranjo (Cfr. Carácter y neurosis, Prólogo)- y con el mundo.

Gary Yontef, presenta la terapia gestáltica como terapia fenomenológica-existencial:
"Enseñar a terapeutas y pacientes el método fenomenológico del darse cuenta, en el cual percibir, sentir y actuar es distinto de interpretar y repetir actitudes preexistentes. En terapia gestáltica, paciente y terapeutas dialogan, es decir, comunican sus perspectivas fenomenológicas. Las diferencias en las perspectivas, se convierten en el foco de la experimentación y diálogo continuo. El objetivo es que lo pacientes se den cuenta de lo que están haciendo, cómo lo están haciendo, y cómo pueden cambiar, y al mismo tiempo aprendan a aceptarse y valorarse a sí mismos. La terapia gestáltica se centra más en el proceso -lo que está ocurriendo- que en el contenido -lo que se está discutiendo-. El énfasis está en lo que se está haciendo, pensando y sintiendo en el momento, más que en lo que fue, puede ser o debe ser".
Yontef, G. Proceso y diálogo en Psicoterapia Gestáltica. Pp. 119 ss.

Así pues, vemos cómo la actitud gestáltica, en el contacto que supone el encuentro terapéutico, puede representar la "amalgama" que aglutine nuestro bagaje experiencial y formativo. Algo así como el "alma" que impregne nuestro modo de hacernos presentes en el proceso terapéutico de la persona que acompañamos.

Mariano Cruz Zamora
"El terapeuta Gestalt: herramientas para el psicodiagnóstico"

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