martes, 8 de octubre de 2013

Hegel y Kierkegaard


Georg Wilhelm Friedrich Hegel 
(1770-1831 murió de cólera)

- Fue un verdadero hijo del Romanticismo.
- Hegel unificó y continuó casi todas las distintas ideas que se habían desarrollado entre los románticos. Pero al mismo tiempo es un perspicaz crítico. Por ejemplo, del mismo Schelling y los románticos modificó el concepto de "espíritu universal".  Al hablar de "espíritu universal" o de "razón universal", Hegel se refería a la suma de todas las manifestaciones humanas: las vidas, las ideas y la cultura humana. Porque sólo el ser humano tiene "espíritu". Así entonces, el "espíritu" tiene un curso a través de la Historia.
Hegel le da al "espíritu universal" un tono menos fantasmal.
- A diferencia de Kant que habla de una verdad inalcanzable para el hombre, Hegel dijo que "la verdad es subjetiva", con lo que rechazó la existencia de una "verdad" por encima o fuera de la razón humana. Opinó que todo conocimiento es conocimiento humano.
- Hasta cierto punto es dudoso hablar de una filosofía de Hegel, más bien es un método para entender el curso de la Historia de la Humanidad. La filosofía de Hegel no nos aporta sobre la "naturaleza más íntima de la existencia", pero nos puede enseñar a pensar de un modo más fecundo.
- Todos los sistemas filosóficos anteriores -raacionalistas y empiritas- habían intentado fijar "criterios eternos" sobre lo que el hombre puede saber del mundo. Hegel opinó que no era posible porque no hay verdades eternas, ni "razón eterna". El único punto fijo es la propia Historia.
Si la comparamos con un río, la Historia es movimiento constante de pensamientos, tradiciones, y todos determinados por las condiciones materiales de la época. Por eso, no se puede afirmar que haya ideas correctas para siempre.
- Para Hegel la razón es algo dinámico, por no decir un proceso. La verdad es un proceso en sí. No existe un criterio de verdad fuera del propio proceso histórico que nos diga lo que es verdadero y razonable. Así entonces, no se pueden arrancar ideas de la Edad Media para aplicarlas de manera no-histórica. Además, el conocimiento del hombre está en constante ampliación y de esa manera "progresa".
Hegel señaló que el espíritu universal evoluciona hacia una conciencia de sí mismo cada vez mayor. Cualquier persona que haya estudiado la Historia verá que la Humanidad ha ido hacia un conocimiento cada vez mayor de sí misma y también hacia un "despliegue de energías" cada vez mayor. Según Hegel, un estudio de la Historia muestra que la humanidad se mueve hacia una racionalidad y libertad cada vez mayores, lo cual quiere decir que la evolución histórica, a pesar de todos sus rodeos, "avanza". Decimos que la Historia "sobrepasa sus propios límites" y que tiene un "objetivo".
- Esta cadena de reflexiones que es la Historia tiene sus reglas, es la evolución dialéctica. Cada vez que se expone una afirmación -tesis-, se producirá una nueva afirmación, llamada "negación" -antítesis-. Las dos afirmaciones están en tensión por ser contrarias. De ambas vendrá luego una tercera afirmación que toma lo bueno de las dos previas, la síntesis. A su vez, se convetirá ésta en una nueva tesis y así sucesivamente.
- A pesar de contar con este esquema dialéctico no resulta siempre fácil constatar qué es lo más sensato. Lo que es bueno y lo que es malo, tocará a la Historia demostrarlo. Lo que es "sensato" es lo que tiene posibilidad de sobrevivir. Es decir, que lo correcto es lo que sigue vivo. Y la Historia demostrará que mucho de lo que para nosotros son evidencias, no aguantarán el juicio de la posteridad.
Conviene tomar nota de lo siguiente: cuanto más fuertes sean las afirmaciones sobre algo -por ejemplo, la inferioridad de la mujer-, paradójicamente provocan mayor reacción -la liberación de la mujer-. De modo que se puede decir que lo mejor es tener adversarios enardecidos. Cuanto más extremistas sean los adversarios, más fuerte será la reacción con la que serán contestados. Y sobre aquello que todo el mundo está de acuerdo no hace falta opinar.
- De modo que la razón es dinámica y contradictoria. La realidad es contradictoria.
- Los románticos era individualistas, decían: "El camino secreto va hacia adentro".
Este individualismo se encontró con su "negación" o antagonismo en la filosofía de Hegel. Éste subrayó la existencia de poderes objetivos: la familia y el Estado. Pensaba que el individuo era "parte orgánica de la comunidad". La razón o el "espíritu universal" era algo visible en la interacción entre los seres humanos.
El "espíritu universal" se encuentra a sí mismo en tres escalones. Primero, el espíritu universal se conciencia de sí mismo en el individuo, a lo cual Hegel llama "razón subjetiva". En la familia, el Estado y la sociedad, el espíritu universal alcanza una mayor conciencia, a la cual Hegel llama "razón objetiva", porque es una razón que actúa en interacción entre las personas. La más elevada forma de autonocimiento la alcanza el espíritu universal en la "razón absoluta". Y esta "razón absoluta" es el arte, la religión y la filosofía. Y de éstos, la filosofía es la forma más elevada de razón porque, en la filosofía, el espíritu universal reflexiona sobre su propia actividad en la Historia. La filosofía es el espejo del espíritu universal.

Sören Kierkegaard

- Nació en 1813, de carácter triste y melancólico. Se convirtió en un hombre marginado y burlado, no sólo por romper su compromiso matrimonial, sino también por su intensa crítica cultural.
- Filósofo danés al que había escandalizado la filosofía de Hegel.
Hegel veía de reojo al individuo y miraba todo como una manifestación de la razón universal. Es el espíritu universal de los románticos, quiene veían todo como un solo "yo". Es el panteísmo o filosofía unitaria.
Por otro lado, el individualismo mira cada parte de la realidad como un mundo aparte. Cada elemento como una riqueza imposible de igualar. Cada persona como un ser único. Así lo consigna Hans Christian Andersen en sus relatos o Leibniz -cien años atrás- al reaccionar contra la filosofía unitaria de Spinoza.
- A Hegel le interesaban más las grandes líneas de la historia.
Kierkegaard pensaba que la filosofía unitaria de los románticos y el historicismo de Hegel, habían ahogado la responsabilidad del individuo sobre su propia vida.
Para Kierkegaard los románticos y Hegel eran más o menos la misma cosa.
- De su tiempo decía: "Toda Europa camina hacia la bancarrota". Pensaba que vivía en una época totalmente carente de pasión y dedicación. Reaccionó especialmente contra la falta de entusiasmo dentro de la Iglesia, y criticó vivamente lo que nosotros llamamos "religión de domingo".
Observó que todos asumían una postura de sabelotodos ante las cuestiones religiosas. Para Kierkegaard la religión y la razón son como el agua y el fuego. No basta creer, la fe consiste en seguir a Cristo.
- A los 27 años escribió "Sobre el concepto de la ironía", en la que criticó a la ironía romántica y su juego sin compromiso con la ilusión. Como contrapartida propone la "ironía socrática" que provoca la reflexión seria y comprometida, "existencial".
- Aunque no conoció en persona a Hegel, las clases con Schelling le mostraron sus "sistema". Una especie de explicación total a toda clase de cuestiones. Kierkegaard señaló que las "verdades objetivas" por las que se interesaba la filosofía hegeliana no tenían ninguna importancia para la existencia del individuo. Más importante que la Verdad -con mayúscula- es encontrar la verdad para mí. De esa manera, colocó al individuo contra el sistema.
A Kierkegaard no le interesa responder a la pregunta ¿qué es el hombre?. Kierkegaard no tiene interés en hacer una descripción general de la naturaleza o del ser humano. Es la existencia de cada uno la que es esencial. Y el hombre descubre su existencia cuando actúa, y especialmente cuando toma decisiones, cuando se relaciona con su existencia.
A propósito se cuenta una anécdota: Era una vez un monje que pensaba que Buda daba respuestas muy poco claras a preguntas importantes sobre lo que es el mundo y lo que es el hombre. Buda contestó con un ejemplo de un hombre herido por una flecha venenosa. El herido no preguntaría por curiosidad intelectual de qué estaba hecha la flecha, qué veneno tenía o desde qué ángulo había sido disparada. Más bien desearía que alguien le sacara la flecha y le curase la herida. Eso es lo que era existencialmente importante para él.
Tanto Buda como Kierkegaard tenían la sensación de existir sólo durante un breve instante.
- Además, para Kierkegaard, la verdad es "subjetiva". No significa que da lo mismo lo que creamos u opinemos. Quería decir que las verdades realmente importantes son personales. Solamente esas verdades son "una verdad para mí".
Por ejemplo: A la pregunta, ¿el cristianismo es lo verdadero?, no se responde con una postura teórica o académica. Para alguien que "se entiende a sí mismo en términos de existencia", se trata de vida o muerte. No es algo que uno se siente a discutir por discutir. Es algo que uno trata con la máxima pasió y fervor: Si te caes al agua no adoptas una postuta teórica ante la cuestión de si te vas a ahogar o no. En ese caso no es ni "interesante" ni "poco interesante" si hay cocodrilos en el agua. Es cuestión de vida o muerte.
- Ante cuestiones del tipo: ¿existe un Dios? y ¿cómo es la relación con esa realidad?, cada individuo se encuentra totalmente solo. Y a estas preguntas sólo podemos aproximarnos mediante la fe. Las cosas que podemos saber por la razón son, según Kierkegaard, completamente inesenciales.
Por ejemplo: saber que 8 + 4 = 12 es una "verdad de razón", pero, ¿es posible incluirla en mis oraciones? ¿será importante cuando estemos a punto de morir?. No, las verdades de ese tipo pueden ser "objetivas" y "generales", pero por ello también resultan totalmente indiferentes para la existencia de cada uno.
Nadie piensa en la "ley causal", ni en las "formas conceptuales", en el momento de recibir su primer beso.
- La fe es importante para las cuestiones religiosas. "Si puedo entender a Dios objetivamente no creo; pero precisamente porque no puedo, por eso tengo que creer". Lo esencial no es si el cristianismo es o no lo verdadero, sino si es lo verdadero para mí. En la Edad Media se decía: "Credo quia absurdum".
- Los tres conceptos: "existencia", "verdad objetiva" y "fe", los formuló como una crítica contra la tradición filosófica y especialmente contra Hegel. Pero también contenía una crítica de toda la cultura. El ser humano se había convertido en "espectador" y su característica es la palabrería sin compromiso. Hoy en día decimos "conformismo", ausencia de convicción. "La mayor parte de la gente tiene una relación de juego con la existencia".
- Distingue tres actitudes vitales diferentes: "estética", "ética" y "religiosa".
En la fase estética se vive el momento y busca conseguir placer. Lo bueno es lo hermoso, lo bello o grato. Se vive en el mundo de los sentidos. Lo negativo es lo aburrido, lo pesado.
Es la descripción del tipo romántico que no se compromete.
En la fase "estética" se puede llegar a sentir vacío y angustia. Ésta es positiva pues señala que uno se encuentra en una "situación existencial" y se puede optar por dar el "salto". Pero nadie lo hará por tí, tienes que elegir saltar o quedarte ahí.
La fase "ética" se caracteriza por la seriedad y las elecciones consecuentes según criterios morales. Esta actitud recuerda la ética del deber de Kant. Lo esencial es tener una actitud ante lo que es "correcto o equivocado", para el "estético" sólo era lo "divertido o aburrido".
La tercera fase es la "religiosa". Aquellos que eligen la fe ante el placer estético y los deberes de la razón. "Es terrible caer en las manos del Dios vivo, pero sólo ahí el hombre encuentra la conciliación". Es el dios del cristianismo, aunque su influencia también alcanza a pensadores no cristianos.

El mundo de Sofía, pp. 438-470

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