sábado, 7 de diciembre de 2013

Cambio


Cuando quieras aprender cosas nuevas para tu vida, escoge a la persona más admirada por ti que sepa manejar una situación conflictiva. Observa cómo se prepara para realizar en forma efectiva lo que hace y tómalo como modelo: imita con precisión su forma de respirar, pensar, gesticular y actuar.

Cuando se te haga difícil aceptarte y perdonarte, por todo lo que has hecho, imagina a la persona más sabia, amable y generosa de este mundo e imagina cómo reaccionaría frente a ti, si se enterara del error que has cometido. Luego...  revisa tu estado de ánimo.

Cuando en tu casa suceda algo desagradable (alguien rompió un jarrón, alguien usó el teléfono sin medida), no busques culpables para descargar tu rabia. Mejor hazte preguntas-resultado (no preguntas-culpa), como éstas: ¿Cómo haremos para solucionar el problema? ¿Cómo evitamos que se repita? ¿Qué podemos aprender de lo sucedido?


No pases mucho tiempo con personas negativas, criticonas y amargadas, porque acabarán envenenándote. Si son parientes cercanos, después del saludo de cortesía deja pasar dos horas sin hablar tú: si no cesan de transpirar amarguras, pon muchos metros de distancia entre tú y ellos. (Pero antes sugiéreles una terapia familiar).

Horacio Jaramillo Loa

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