miércoles, 14 de mayo de 2014

Actitud y Técnica en el Entrenamiento Gestalt

En las bases del enfoque gestáltico reside la integración de las polarizaciones que nuestra mente hace del mundo.
El uso de las técnicas que trajo la terapia gestáltica sorprendió a los terapeutas que trabajaban exclusivamente con la palabra y con el discurso del paciente. Algunos de ellos las incorporaron sin cambiar el paradigma sobre el que se movían. Otros utilizaron las técnicas como recetas o “simples ejercicios” que movilizaban emociones y eran, a veces, espectaculares. El uso indiscriminado de las técnicas gestálticas llevó a la discusión sobre la primacía de la actitud o de la técnica, de la conceptualización o de la experiencia.
Para mí (Eduardo Carabelli), lo más antigestáltico es la “no integración” de un sistema: pensar-sentir-vivenciar-comprender.
La principal problemática que atraviesa la enseñanza gestáltica es que nuestros alumnos vienen de un sistema educativo donde el desarrollo personal está separado del aprendizaje profesional. El aprendizaje pasa más por lo que escriben en el cuaderno de apuntes que por la transformación personal. Pedirles que vean dentro de ellos lo que están aprendiendo es un trabajo elemental. De igual manera, el docente se expone con lo que sabe y con lo que es. Se sienta en la ronda como uno más y se expone existencialmente cuando se abre al contacto de sus propias emociones con sus alumnos.
El entrenamiento es el momento de la síntesis integradora.

El término educación (del lat. educatio -nis) es la acción y efecto de educar. También alude a la crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes. Es la instrucción por medio de la acción docente.
El término educar tiene una etimología doble pues procede tanto de educare (criar, cuidar, alimentar y formar o instruir), como de educere (sacar o extraer, avanzar, elevar), ambos términos latinos.
Cabe preguntarnos ¿hacia dónde se enfocan nuestros esfuerzos?. Si hacemos hincapié en educare, les daremos mucha información a nuestros alumnos, les mostraremos cómo atendemos a nuestros pacientes, como coordinamos los grupos y les daremos la mayor cantidad de herramientas que podamos, para que puedan sentirse con instrumentos. En cambio, si nos apoyamos en educere, los llevaremos a situaciones en las que puedan lograr su propio darse cuenta y descubrir sus propios recursos, sus propias técnicas y estrategias. Ambos aspectos son fundamentales y sería una pérdida dejar de contar con alguno de ellos.

El aprendizaje, desde el punto de vista gestáltico, es la síntesis que hace el educando de lo que le enseña su maestro, de la situación de aprendizaje -práctica, ensayo, aplicación- y de la propia integración que él realice. A este proceso lo llamamos entrenamiento.
El aprendizaje en Gestalt necesita de la integración de nuestras vivencias con la conceptualización que obtenemos de la bibliografía y de las clases teóricas. A esto debemos agregarle los momentos de práctica con ejercicios y dramatizaciones. Todo este aprendizaje se integran en el entrenamiento. Vamos más allá del “como si” y trabajamos en el “en si” propiamente dicho.
La experiencia es la creadora de surcos que se profundizan en cada corrección, en cada acierto y en cada modificación. El pasar por una situación varias veces va creando una sensación de familiaridad con la clínica que jamás será alcanzada por explicaciones o transferencias de la experiencia ajena. El ir y venir entre la teoría y la práctica debe ser continuo.

En la preparación de una clase tenemos claro: 
* el objetivo pedagógico: el conocimiento que el alumno necesita para comprender lo que está aprendiendo. La teoría, la técnica y las opiniones de diferentes autores.
* el objetivo operativo: el “saber hacer” basado en instrumentos.
Es muy frecuente el énfasis en la comprensión de los conceptos, sin la práctica que le permita ensayar su interacción con otros. Y es muy frustrante, que la mayoría de los psicólogos egresados de la universidad se sientan inseguros y con escasos recursos para ejercer la profesión. Luego del egreso necesitan un par de años para aprender “el oficio”.

pp. 11-19

Entrenamiento en Gestalt

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