lunes, 5 de mayo de 2014

Distracciones externas

Confucio estaba diciendo lo siguiente: “El hecho de concederle demasiada importancia a las preocupaciones externas nos distraerá de las preocupaciones internas. 
Tomemos por ejemplo, el arquero. Si compite por obtener el premio de un simple certificado, se relajará, se concentrará y pondrá en juego todas sus habilidades y destrezas. Pero si el premio es un cinturón de plata, en tal caso es posible que se sienta tenso y vacilante. Y si el premio es un codiciado trofeo de oro, es posible que compita transmitiendo la impresión de estar abrumado por el peso de los problemas y las preocupaciones.
En los tres casos la destreza del arquero es la misma, pero en el segundo y tercer caso el arquero magnifica la importancia de la recompensa material y pierde de vista su verdadera naturaleza.
Todo aquel que le preste demasiada atención al exterior, se volverá torpe y se embrutecerá en relación con el interior.



Interior Exterior
Yo La falta de equilibrio psicológico y de serenidad interior conduce a la torpeza y el embrutecimiento. Las habilidades del arquero son importantes pero...
Los demás
…no debe preocuparse en exceso por las cuestiones materiales ni por la ganancia personal.


¿De dónde procede el estrés en situaciones como las descritas en la anécdota? De ser incapaz de controlar nuestros diálogos internos negativos. 

Nick Owen
Más magia de la metáfora, pag. 104-105 

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