miércoles, 25 de junio de 2014

El príncipe y el diamante

Un príncipe poseía un magnífico diamante, del que estaba muy orgulloso. Un día, en un accidente, la piedra preciosa quedó totalmente rayada. Este hecho entristeció al príncipe, y decidió poner todo su empeño en conseguir que el diamante volviera a ser lo que había sido.

Para ello, convocó a los más hábiles especialistas con el fin de que la joya recuperase su estado original. Pero, a pesar de todos los esfuerzos no pudieron borrar ni tapar la raya.
Apareció entonces un genial lapidario. Con arte y paciencia talló en el diamante una magnífica rosa y fue lo suficientemente hábil para hacer del arañazo el tallo mismo de la rosa... de tal manera que la piedra preciosa apareció, después, mucho más bella que antes.


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