miércoles, 27 de agosto de 2014

Patrones de conducta

¿Cómo elegimos la respuesta que damos al mundo?

- "Cada vez que generamos una respuesta al entorno estamos generando un tipo de relación"
- El enfoque gestáltico nos propone que en la frontera de contacto realicemos un ajuste creativo con el entorno para reorganizar el campo. Es decir, que nuestro organismo se autorregule y establezca un nuevo equilibrio, por medio de una respuesta adecuada al presente. Esto en el mejor de los casos resuelve. Pero cuando se interrumpe o cuando no somos creativos y usamos una respuesta de receta, se mantiene la insatisfacción.
- Más allá de que sea creativa y sana o antigua y neurótica, esa respuesta constituye un modelo de reacción que llamamos “PATRÓN”. Es un molde que se puede describir y reproducir. Por ejemplo: la forma de defender o de agredir, o de sentirse triste, etc.
Es interesante detenernos a analizar la constitución de esta matriz de interacción: ¿Cómo se conformó? ¿Cómo es elegida? ¿Cómo se repite?
1º Nos sentimos identificados con la respuesta. La consideramos la única posible. La justificamos. Seríamos otra persona si reaccionáramos en forma diferente. “Así soy yo…Siempre lo he hecho”.
2º En un nivel neurótico la respuesta se estereotipa. Nos rigidizamos por seguridad, para evitar una crisis personal. Nos impide actualizarnos en el tiempo.
Normalmente son pautas introyectadas del grupo de pertenencia. También pueden ser patrones creados por mí. Por ejemplo: Me identifico con lo que hice o con lo que dije, y me defino a partir de ese instante. “Soy lo que hago y mi conducta define lo que soy”.
Esto me hace previsible, ordenado y limitado. Cualquier intento de variación es peligroso y es mejor evitarlo.
Si la respuesta inhibidora se hace crónica aparece la represión. A su vez, se general la angustia. Cada vez que queremos completar la aquella situación, surge esta angustia y desviamos la conciencia a través de los mecanismos interruptores del contacto -introyección, proyección, retroflexión o confluencia-. “La angustia que surge en una persona nos muestra la interrupción de un proceso autorregulador que no se completó”. La angustia nos señala el camino de retorno a la autorregulación.
3º ¿Cuál es el grado de originalidad de mis respuestas? ¿Dónde comienza mi libertad? ¿Quién eligió por mí?…Son algunas preguntas que comenzamos a hacernos cuando emprendemos el camino del autodescubrimiento.
En el trabajo clínico, los patrones de respuesta nos remiten a fijaciones que necesitan ser actualizadas para liberar la energía que retienen.
Atendiendo el relato del paciente, escucharemos lo ”obvio”: el pedido que se repite, la orden continua, la queja estereotipada o la actitud de víctima o la incomprensión. Son las formas de contacto con el entorno, que el paciente repite una y otra vez.
Por medio de los recursos expresivos -el psicodrama, la ampliación o exageración de una frase- la persona se abre al descubrimiento de sus emocione, con frecuencia angustiantes, que revelan la aparición de una escena muy antigua. Cuando surge aquel personaje histórico o aquella situación inconclusa, nos acercamos a la nueva oportunidad de generar un ajuste creativo.
La vía de acceso propuesta por la gestalt es mantenerse en el presente en cada contacto y atentos a las necesidades personales y las características del ambiente.
La vida transcurre en la experiencia que tenemos en la frontera de contacto de nuestro organismo-entorno. En esta zona surgen espontáneamente las emociones, ellas sintetizan el encuentro de nuestro mundo interno y las presiones del entorno. Cuando nos apoyamos en nuestras emociones podemos reconocer las necesidades.
La elección de mi respuesta está vinculada a la percepción sana -sin interferencia de los imaginarios- que tengo del mundo y a mis valores. A partir de mis necesidades, las características de la situación y mis valores, elijo mi respuesta: avanzo, suelto, me esfuerzo, disfruto, permito que suceda o renuncio a mi satisfacción. Entonces ya no hay patrones personales de conducta, sino estilos de ser en el mundo.
4º El proceso de desidentificación con respuestas pasadas, de desapego de imágenes que dan seguridad y estabilidad, es arduo y complejo.
Por debajo de los condicionamientos personales existe un surco más profundo que es el mundo de los arquetipos y de los mitos, Jung lo llama  el “inconsciente colectivo”. Esta estructura energética de comportamiento se puede trascender con la plena atención a nuestra relación con el entorno y la elección consciente de la respuesta.
La libertad será mayor a medida que trascienda todos estos modelos de interacción, sean ellos neuróticos o arquetípicos.

Entrenamiento en Gestalt
pp. 80-85 

No hay comentarios:

Publicar un comentario