domingo, 10 de agosto de 2014

Personalismo

Podríamos sintetizar lo que es común a los pensadores personalistas diciendo que se trata de una filosofía:
a. Que estima a la persona como ser máximamente valioso, como ser digno, esto es, valiosa por sí misma.
b. Que estructura su reflexión en torno a la persona en todos los ámbitos, tomando a la persona como clave y significado de la realidad; evitando todo subjetivismo y relativismo. Por tanto, ha de tener a la base una antropología en la que se considere a la persona de modo integral, como un todo corporal, afectivo, volitivo, intelectivo subsistente, relacional y abierto a quien es su fundamento. Desde esta raíz, desarrolla una ética, una política, una metafísica, una teoría de la historia, etc.
c. Que trae necesariamente un modo de vida en la cual el valor supremo sea la persona y suponga un compromiso libre con aquel ordo amoris que dimana del ser personal. Este modo de vida comprometido dá lugar a una militancia profética y política, a vivir desviviéndose por otros, a situar el amor como motor de la propia vida, pues se está en el convencimiento de que la persona no responde a la fría descripción del cogito cartesiano, sino al nutricio Soy amado, luego existo.

Prólogo de Xosé Manuel Domínguez
en
La comunicación: Revelación de una Existencia.
pp. XI-XII 

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