viernes, 12 de septiembre de 2014

Naturaleza Humana


En un lugar del trópico, un misionero decidió impresionar a sus feligreses nativos llevando consigo a algunos de ellos a dar una vuelta en un avión. El aparato voló por encima de las aldeas, las colinas, los bosques y los ríos de la región. De vez en cuando, los pasajeros miraban por la ventanilla, pero en general, no parecían estar demasiado impresionados.

De regreso a tierra, descendieron todos del avión sin hacer el más mínimo comentario. El misionero, ansioso de obtener alguna reacción, exclamó: “¿No ha sido maravilloso? ¡Es fantástico lo que los seres humanos pueden conseguir! ¡Hemos estado allá arriba, en el cielo, por encima de las casas, de los árboles y las montañas, contemplando la tierra!”

El grupo de nativos escuchaba impasible. Al fin, el cabecilla del mismo, dijo: “También los insectos lo hacen…”

…”Y, lo que es aún más,  ¡son felices!

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