martes, 9 de septiembre de 2014

Polaridades

“Yo solo puedo decir, aunque parezca muy contradictorio: 
Sé pacientemente impaciente o impacientemente paciente, 
pero sé ambas cosas”. Osho

- El origen de la polarización está en la mente. Ella no puede percibir la realidad en toda su completud y sólo percibe una parte -figura-, en contraste con un fondo -no percibido-.
- Cuando establecemos el límite entre un ser y el resto del mundo aparecen los contrarios: lo que es parte de la forma discriminada y lo que no es parte de esa forma. Al decir Yo, nos apartamos de todo lo ajeno, es decir, el No Yo; y desde ese momento quedamos atrapados en la polaridad.
En el estado ordinario de conciencia no podemos percibir la unidad.
- Los dos polos se complementan y se necesitan para existir. Si no existiera la oscuridad, no podríamos ver la luz. Sin el frío, no captaríamos la presencia del calor, sin el hambre no registraríamos la saciedad.
- Según Dahlke y Dethlefsen podemos subsanar el déficit de la conciencia en la alternancia de los polos. Si no puedo captar la unidad día-noche, al menos puedo captar que uno sucede al otro. Esta alternancia circular da origen a una captación del ritmo, el tiempo y el espacio.
- El mundo de contradicciones nos obliga a ir y venir. No queda más remedio. No podemos captar la totalidad -no en el estado habitual de conciencia-.
Lo que sí podemos es tener conciencia del estado en que estamos, que existe el otro y que nuestra permanencia en él es transitoria.
- Una de las polaridades más importantes que transitamos es la de cuerpo-mente. Se nos presenta como sentimiento-pensamiento, o como necesidades-“deberías”.
Fritz Perls, en su libro Terapia Gestalt, describe también otras polaridades que necesitamos integrar:
     * Self-mundo exterior
     * Emocional (subjetivo)-Real (objetivo)
     * Infantil-maduro
     * Biológico-Cultural
     * Poesía-Prosa
     * Espontáneo-Deliberado
     * Personal-Social
     * Amor-Agresión
     * Inconsciente-Consciente
- Nuestra salud está relacionada con la integración de los opuestos, con la ampliación de la mirada y el darnos cuenta de que siempre estuvieron unidos y completos.
La relación de los opuestos puede tener distintos grados de integración en nuestra mente.
     + Como opuestos antagónicos.- Nos identificamos con uno y proyectamos el otro. Es el maniqueísmo.
     + Como opuestos proporcionados.- Reconocemos que en cada polo existe algo del opuesto. El hombre descubre su parte femenina y la mujer su parte masculina. Tenemos algo en común y a partir de eso nos relacionamos mejor.
     + Como opuestos complementarios.- Descubrimos que somos dos partes de un mismo sistema: hombre-mujer del sistema pareja, pareja-hijos del sistema familia, mente-sentimientos del sistema persona, etc. Desde el sistema observamos las partes en conflicto o integradas. La resolución de conflictos se da en este nivel, cuando las partes pueden negociar o acordar un funcionamiento equilibrado que beneficie al sistema. 
     + En integración.- Las partes se descubren como momentos de un proceso dinámico que no se detiene en ningún punto. Se descubre la transitoriedad y se dejan de lado las identificaciones rígidas: No soy enojado, sino que estar enojado es un momento en el recorrido de mis estados de ánimo.

Entrenamiento en Gestalt
pp. 96-102 

No hay comentarios:

Publicar un comentario