sábado, 25 de octubre de 2014

Autoestima


Un niño, fue oído por casualidad hablando solo, mientras caminaba a zancadas por su patio trasero, con la cachucha de béisbol puesta y cargando la bola y el bate. 

---Soy el mejor jugador de béisbol del mundo ---dijo con orgullo. Luego arrojó la pelota al aire, bateó y falló. Impávido, recogió la bola, la lanzó al aire, y murmuró para sus adentros:

--- ¡Soy el mejor jugador que haya habido jamás!

De nuevo trató de batear la bola y de nuevo falló. Hizo una pausa para examinar cuidadosamente el bate y la pelota. Luego lanzó la pelota al aire una vez más y afirmó:

--- ¡Soy el mejor jugador de béisbol que jamás haya existido!
Blandió el bate y de nuevo falló la bola.

--- ¡Guau! ---exclamó---.  ¡Qué buen lanzador soy!

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