viernes, 17 de octubre de 2014

Para escuchar hay que salir de la mente


Es habitual que mientras escuchamos a alquién, a la vez estamos en nuestra mente buscando referencias o respuestas a lo que estamos escuchando. La otra persona deja de tener nuestra atención y es probable que se nos escapan detalles de lo que dice … ya que estamos “en otro lado”. ¿Te ha pasado a ti alguna vez?

Tiene muchas ventajas escuchar de otra manera y centrarse completamente en la otra persona. Aprenderás más de otras personas y a la vez forjarás relaciones más profundas. ¡Y claro! … también vivirás así el momento y habrás introducido menos prisa en tu vida.
Para ilustrar y enriquecer esta reflexión compartimos un fragmento sobre el pianista Vladimir Horowitz del libro “El despertar del zen en occidente” de Philip Kapleau.

Fragmento sobre el pianista Vladimir Horowitz
El pianista Vladimir Horowitz cuenta sobre una vez que tocó una composición contemporánea disonante para un auditorio privado.
Cuando hubo terminado, alquien le preguntó:
- No logro entender el sentido de esta composición, Mr. Horowitz. ¿Podría explicarlo, por favor?
Sin proferir una palabra, Horowitz tocó de nuevo la composición.
Mientras miraba a quien había hecho la pregunta y le decía:
- ¡Eso es lo que significa!


No hay comentarios:

Publicar un comentario