domingo, 8 de febrero de 2015

Recursos artísticos en Gestalt

- Las artes plásticas, los recursos teatrales y los expresivos están íntimamente ligados y abren, tanto en el momento creativo como en el momento comunicativo, una sorprendente ventana al darse cuenta.
- La utilización de recursos artísticos -como vías alternativas a la palabra- es para facilitar el autoconocimiento y el contacto con aspectos de su “sí mismo”, que muchas veces ignora.
- El proceso creativo que implica cualquier producción artística provoca un estado de ampliación de la conciencia al convocar el pensamiento intuitivo y la sensibilidad perceptiva. De aquí su gran poder transformador y terapéutico, pues propone diferentes miradas y nuevas posibilidades de vincularse con la propia experiencia.
- Los pacientes conectan más con su hemisferio cerebral derecho.
- Se despiertan otros “lenguajes”, que convocan otros aspectos de la experiencia, movilizando la misma historia-reacción y recursos, pero desde diferente ángulo. No es lo mismo relatar la imagen que tengo de mí que construirla en arcilla.
- Al provocar una relajación de la razón se abre el acceso al terreno del sentimiento y de los recursos internos.
- La labor del terapeuta es acompañar a la persona en su proceso de contactar con su interior y aceptarse tal cual es. Por eso, decimos que “el saber no está en nosotros”, terapeutas, sino en el propio paciente. Podríamos decir que él sabe, pero no sabe que sabe y los recursos artísticos colaboran para poner en la luz aspectos de la experiencia, aún oscuros y que no salen a la luz en el diálogo.
- El acompañamiento es 
a) tanto en el proceso de creación:
           + Cómo es vivienciado el proceso y lo que se hace presente: sensaciones, emociones, recuerdos, pensamientos, etc.
          + Qué sucede al contacto con los materiales.
          + La expresión o la dificultad para hacerlo, 
          + La simbolización.
          + El personaje encarnado o cualquier emoción que aparezca. 
b) como en la obra producida -significados y contenidos-.
- No hay recetas predeterminadas en cuanto al cómo y cuándo. Lo importante será que el terapeuta los haya experimentado lo suficiente y también lo será su actitud presente y abierta, evitando juicios preconcebidos.
- Una buena forma de recuperar proyecciones y facilitar al paciente el hacerse responsable de su experiencia es, frente a sus respuestas u observaciones, preguntarle: ¿Cómo se relaciona esto con tu experiencia? ¿De qué te das cuenta?

Los recursos artísticos y expresivos más usados son:
A) La expresión escrita.
Es un recurso útil para concretar y hacer síntesis, para ordenar y expresar con palabras los pensamientos, las emociones y las vivencias. Volver sobre lo escrito nos permite tomar distancia y conciencia.
Los ejercicios de imaginación creativa permiten convocar al pensamiento intuitivo y luego recuperar las proyecciones y simbolizaciones. Son recursos que ayudan a relajar la razón.
Cada párrafo es una creación que expresa al autor sus registros emocionales y la lectura que hace de ellos.
Algnos ejemplos de ejercicios son: hacer una lista simple de los problemas, describir por escrito la producción gráfica, relatar la experiencia realizada, un diario íntimo, describir una escultura de arcilla, narrar la historia de vida, escribir una autobiografía donde el narrador sea un objeto, una máscara, un elemento de un sueño; hacer un listado de mandatos, elaborar una carta de despedida, etc.
B) La plástica.
Es el lenguaje del color, la forma, la dimensión, la imagen. Convoca aspectos de nuestra experiencia que muchas veces desconocemos, porque no son alcanzados por el pensamiento lógico y racional.
Los terapeutas gestálticos no interpretamos la obra del paciente, sino que lo acompañamos en su darse cuenta a través de preguntas en relación con lo que siente, en el proceso de creación y con lo que ve y siente sobre la obra producida. La percepción global de la obra despierta el darse cuenta desde un nuevo enfoque.
Muchas veces, a partir de las propuestas, surgen características de algún aspecto en sombra. Al hacer contacto con ello se relaciona con la existencia y recupera sus proyecciones y simbolizaciones.
Si hacemos una lectura interpretativa de las motivaciones inconscientes del artista -paciente-, la debemos guardar como simplemente una hipótesis para seguir sosteniendo un enfoque fenomenológico, libre de supuestos.
C) La escultura con arcilla o crealina.
El trabajo con este material, proveniente de la tierra, nos permite contactar con experiencias más profundas, fuertes e instintivas. Muchas veces se remontan hasta la infancia porque nos dejaron su marca en algún sentido o porque desde entonces no se volvió a jugar con la tierra. Por eso, este material puede ser muy desestructurante.
Este material permite concretizar, materializar y tridimensionalizar las emociones, sentimientos, y el darse cuenta.
Es maleable y permite hacer y deshacer, darle forma hasta que sin saberlo conscientemente aprese algo que no teníamos pensado. 
Trabajar la identificación con lo creado y la desidentificación, proponiendo un cambio, genera una nueva propuesta, una vez terminado.
Como en el resto de los recursos artísticos importa el proceso de creación como la obra terminada.
D) Los títeres.
Podemos construir un títere a partir de un aspecto rechazado, de una persona con la que queremos trabajar un vínculo, o podemos ofrecer al paciente entre varios títeres para que escojan uno y trabajar a partir de dicha elección. La elección puede ser libre o a partir de cualquier emergente individual o grupal.
Podemos armar diálogos con títeres, entre el títere y el terapeuta, entre el títere y el paciente, entre dos o más títeres en improvisaciones de escenas. Incluso podemos trabajar con un participante que haga de títeres y otro de titiritero.
Se pueden trabajar conflictos intra o interpersonales: reconocer aspectos en sombra, integrar polaridades, problemas en los vínculos, situaciones conflictivas, expresión de sentimientos u emociones ocultas, dificultadas en el contacto, roles, etc.
Los títeres permiten al paciente proyectar aspectos de su personalidad, modos de reaccionar y sentimientos a través de personajes con formas, características y modos de expresión particulares.
Representar, a través de un títere, un personaje que “no soy yo” da la posibilidad de animarse a hacer o decir cosas que, siendo el “habitual”, no los haría o diría. La invitación es a jugar en un “como si..”.
La expresión teatral incluye la posibilidad de la construcción de máscaras que transforman al actor en un personaje. La máscara puede ser desde un simple gesto del rostro, pasando por pinturas faciales, hasta una, construida sobre la cara.
A través de la máscara trabajamos rescatando proyecciones, polaridades, mandatos, identificaciones y desidentificaciones. La máscara permite moverse del rol conocido, del habitual modo de reaccionar. Predispone a la novedad, a soltar el control, a dejar emerger lo desconocido, lleva la atención y permite conectarse con otros aspectos de sí mismo.
Se le propone al paciente construir una máscara de un aspecto en sombra, de un personaje de su sueño y que tenga significancia relevante. También puede representar un aspecto en luz para tomar mayor conciencia de aquellas partes a las que de ha habituado y de las que no puede salir.
Podemos también ofrecer una serie de máscaras ya realizadas, para que los pacientes elijan y exploren. Pueden probárselas, mirarse al espejo y darse cuenta qué sienten. Luego terminar de armar su personaje; darle una expresión corporal y descubrir la voz. A partir de allí, proponemos alguna interacción, para que el paciente experimente cómo es estar en el mundo para ese personaje: diálogos con el terapeuta, encuentros con otros personajes del grupo. También podemos proponer que cada personaje se presente.
Para profundizar la experiencia podemos proponer un diálogo entre la persona y el aspecto o personaje representado.
Los momentos de ponerse y quitarse la máscara son muy importantes, por eso invitamos al paciente a que registre sensaciones y emociones.
Por último, le proponemos al paciente que relate su experiencia, cómo se sintió a cada momento del proceso -construcción o representación-, cómo fue ser ese aspecto. Si tiene que ver con su existencia real. Y si, a partir de esta experiencia, aparece algún darse cuenta.
Es un recurso para utilizar con cautela, ya que para algunos pacientes puede resultar muy desestructurante.
E) Los cuentos
Se pueden utilizar para: iniciar o cerrar procesos; facilitar que el paciente visualice un conflicto, favorecer la identificación del paciente con algún aspecto de su existencia; para darse cuenta de algún aspecto proyectado de su personalidad. Por estos motivos es muy importante la elección del cuento, para que sea adecuado a la situación.
Luego de narrar el cuento, muchas veces el paciente ofrece su reflexión o comparte un darse cuenta. Si no ocurre, podemos acompañar al paciente con algunas preguntas. También podemos pedirle que describa determinado personaje, situación u objeto y, con alguna pregunta, hacer referencia a su existencia.
F) Las visualizaciones
Por medio de la narrativa oral del terapeuta, el paciente se adentra, contacta con el mundo interno y proyecta, en espacios, personajes, y objetos nacidos de la imaginación, aspectos propios que luego podrá recuperar y responsabilizarse con la guía del terapeuta.
Siempre serán más efectivas si previamente se invita a la persona a sentarse cómodamente y cerrar los ojos. Se realiza un centramiento para dirigir la atención a la experiencia interior (tomar conciencia del cuerpo, la respiración, etc.).
También se recomienda narrarlos en primera persona. Esto dará la sensación de que está ocurriendo ahora y ayudará a la persona que escucha a identificarse, a “entrar” en la situación y ser protagonista de ella.
Para completar la experiencia, al terminar la visualización, pedimos que lentamente vuelvan a mover su cuerpo y abran sus ojos. Luego se puede preguntar al paciente sobre la experiencia, sus sentimientos, lo que le parece novedoso, la relación con su vida, de lo que se da cuenta.


Eduardo Carabelli
Entrenamiento en Gestalt

pp. 219-240

No hay comentarios:

Publicar un comentario