domingo, 16 de agosto de 2015

El Yo, el hambre y la agresividad


Obra de Fritz Perls y su esposa, aparecido en 1940.
Delinea diversas nociones que culminarán más diez años más tarde con el nacimiento oficial de la Terapia Gestalt: la importancia del momento presente, del cuerpo, la búsqueda de un enfoque más sintético que analítico, el rechazo de la neurosis de transferencia que le parece "una complicación inútil y una pérdida de tiempo". Recomienda ya un contacto directo y auténtico del paciente con su analista y no "un pseudocontacto con sus proyecciones". Se trata también de un enfoque "holístico" del organismo y de su medio, de las resistencias, de la introyección y de la proyección, de las "emociones incompletas". La obra termina con la proposición de una "terapia de la concentración", que comprende técnicas de visualización, la utilización de la primera persona del singular, la toma de responsabilidad de los sentimientos, la concentración en el cuerpo y en las sensaciones y el señalamiento de las evasiones o evitamientos.
De hecho, sostiene las tesis netamente "herejes", que rechazan lo que es esencial al psicoanálisis: el inconsciente, la primacía de la sexualidad infantil y la libido, utilización de la transferencia como el elemento fundamental del tratamiento.

La gestalt, una terapia de contacto

p. 56 

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