martes, 29 de septiembre de 2015

Terapia de concentración


- Sin pretender suplir o negar las conquistas del psicoanálisis, Perls quiere ofrecer una nueva técnica terapéutica más rápida, práctica y acorde con los conceptos de la ciencia moderna.
"Como se supone que la evasión es el síntoma central de los desórdenes nerviosos, he reemplazado el método de asociaciones libres o de flujo libre de ideas por el antídoto de evasión, la concentración; iniciada por Reich y que yo trato de desarrollar sistemáticamente".

A. Objetivos
- Frente a la evasión (mecanismos neuróticos) de los límites "reales" del propio ego en el contacto con el exterior o consigo mismo, propugna la concentración en todo lo que experimentamos, tal como lo experimentamos en el presente, a fin de descubrir el propio juego de identificaciones en la situación asociada al "síntoma", y con ello devolvernos a los propios y "orgánicos" límites reales, a la recuperación del "auténtico sentido del ego" y de sus verdaderas "funciones" junto con su legítimo "poder elástico de identificación". En palabras de Perls, el objetivo final es volver a captar el propio sentir, recuperar lo que él llama el "sentido de sí mismo".
- En el fondo, Perls muestra su confianza en la capacidad de autorregulación de todo organismo (su capacidad de recuperar el equilibrio u homeostasis) si su funcionamiento no se ve entorpecido por la intervención de elementos ajenos, como los introyectos y demás mecanismos neuróticos, que interrumpen el libre flujo del "ciclo de satisfacción de necesidades". Queda claro que la vía para él es la reapropiación de las funciones del ego, y en particular la toma de conciencia de las propias emociones, el "renacimiento emocional", como más indicativo del "sentimiento de sí mismo", aunque "no podamos descuidar por completo el intelecto".
- Se trata de devolverle a la conciencia la primacía, relegando a un segundo plano al "inconsciente".
- La reapropiación de las funciones del ego a través de la primacía otorgada a la conciencia frente a lo inconsciente, y a través de la flexibilización de las rígidas identificaciones del propio carácter, pertenece más bien al campo de los objetivos "intermedios", es decir, el de los medios por los cuales alcanzar el objetivo final del "sentimiento de nosotros mismos" o de "una vida más completa".
- Al relativizar la propia percepción de algo como bueno/correcto o como malo/incorrecto, dándonos cuenta de que consideramos bueno/correcto lo que nos resulta "familiar", y malo/incorrecto lo que nos es "extraño", empezamos a operar conscientemente con las funciones de "identificación" y "alienación" del yo, y ésto nos permite alcanzar una mayor "comprensión psicológica" del propio funcionamiento, a la vez que de los propios "límites reales" o del "auténtico sentido de nosotros mismos", es decir, de quienes real o auténticamente somos.
- Los ingredientes de la nueva técnica son:
* asumir la responsabilidad plena por los propios síntomas neuróticos,
* disolver la conglomeración del ego -introyectos-
* poder distinguir los peligros reales de los imaginarios
* recondicionar las funciones biológicas -naturales-, y desarrollar su personalidad -entrenar actitudes biológicas no desarrolladas o remediar las gestalts equivocadas-.
En ambos casos es: remediar el uso defectuoso de las funciones de identificación y alienación. Recuperar partes alienadas o aisladas de la personalidad, y esta recuperación se opera también por la reapropiación de proyecciones, que es otro objetivo medio.

B. Descripción y elementos
El "proceso de recondicionamiento" debe aplicarse a la atención, para elevarla, más allá del simple interés, al grado requerido de "concentración", se describe mejor como "fascinación"; donde "el objeto ocupa el primer plano sin esfuerzo alguno -formación de la figura-, desaparece el resto del mundo, dejan de existir el tiempo y el contorno. Se encuentra con facilidad esta concentración en los niños y en los adultos entregados a un trabajo interesante o a una afición".
- "Concentración" es identificada en Estados Unidos como "awareness".
En sus elementos "no puedo por menos de ver prefigurados -dice el autor- ya con nitidez la casi totalidad de los rasgos que caracterizan la terapia Gestalt de la última época de Fritz, la época del reconocimiento y la popularidad largamente deseadas".

Los elementos principales de su técnica son:

a) Reentrenar activamente los sentidos.
"La percepción es un actividad y no una simple actitud pasiva".
- Es un entrenamiento encaminado a hacernos conscientes del juego figura-fondo que constantemente, nos demos cuenta o no, estamos creando, en todo momento y en toda situación, dentro y fuera de nosotros. Se trata de responsabilizarnos de ello, incluso de la propia imaginación.
Al tiempo, defiende el poder de evocación emocional que lleva consigo la visualización y el uso terapéutico de la fantasía.
- Se trata de educarse en la capacidad de "escucha interna". Es una sutil capacidad de percepción de las propias sensaciones corporales, y en este sentido permite un contacto más inequívoco con la realidad de sí mismo. Se refiere a una percepción genuina de las "reacciones y los hechos", como es la aspiración de la objetividad fenomenológica, a la actitud de equilibrio "indiferente", coherente cn la visión organísmica. De este equilibrio pueden surgir las gestalten adecuadas a cada situación y no las distorisionadas a que dan lugar los diferentes mecanismos neuróticos.
-  Se trata de recuperar una actitud consciente activa en todos los aspectos, acciones y momentos de la propia vida. "Cuando como, como..."

b) Concentrarse en las propias sensaciones corporales y los síntomas.
Como todo lo demás, se orienta a la toma de conciencia de lo que es verdaderamente real y propio en cada situación.
La concentración consiste en relajarse por completo poniéndonos en contacto con "lo que hay", es decir, con la "gestalt escondida". En el caso de las contracciones musculares, la relajación que pretende desaparecer las contracciones es insuficiente porque esconde la verdadera gestalt.
El reentrenamiento sensorial va dirigido a alcanzar un estado "más allá de la evaluación" unido a la indifierencia creativa o de homeostasis orgánica. Con otras palabras: desde el estado de equilibrio orgánico, fruto de la verdadera concentración interna, se da por sí misma la formación figura-fondo adecuada a la situación.
Se comprende que, el síntoma está asociado a alguna perturbación somática. Perls recomienda la concentración en él y en las sensaciones corporales asociadas para permanecer en el campo de la gestalt reprimida. Perseverando en esa concentración encontramos y reorganizamos las resistencias.

c) Concentrarse en el presente.
Para Perls sólo el presente es la realidad.
"La persona retrospectiva evita asumir la responsabilidad de su vida y sus acciones". La fuga al futuro se da, para Perls, en las ensoñaciones diurnas, en el "soñar despierto". No confundir planear con soñar.
"El sentido de actualidad significa que el proceso actual de recordar o anticipar procede siempre del momento presente".
La descripción detallada contribuye a desarrollar la capacidad de concentración, pero a condición de que se haga "como si" la experiencia tuviese lugar en el presente.

d) Concentrarse en el "cómo", no en el "por qué".
"Es preferible y produce excelentes resultados abandonar las explicaciones causales de los acontecimientos y limitarse a una descripción de ellos".
A través de preguntas que refuerzan el contacto con lo presente, resulta posible recuperar la "intuición", esto es, la conexión de lo espontáneo (lo emocional-instintivo, lo que se siente) y lo deliberado (lo racional, lo que se piensa), lo cual conlleva la desaparición de lo neurótico.
El contacto con el síntoma conduce a su desaparición. Más tarde dirá Perls que "simplemente darse cuenta es de por sí curativo", porque ese darse cuenta permite unir lo egoico con lo orgánico, formar la gestalt adecuada, la identificación/alienación adecuada, superando la rigidez del ego.
"No se fuerce a estar concentrado, pero vuelva cada vez que advierta que se está apratando de la concentración...Al tiempo que alarga su capacidad de concentrarse, comienza a desarrollar otra actitud: la de estar satisfecho con la observación pura...Si después de un tiempo todavía experimenta dificultad para concentrarse, aplique la técnica de la descripción de todos los detalles de lo que siente por constrastes pero sin evaluación".

e) Comunicar cuanto se experimenta y respetar las resistencias.
De cara al objetivo de recuperar las partes aisladas o alienadas de la "personalidad", "el paciente debe comunicar todo cuanto experimenta en cualquier nivel (mental, emocional y corporal). Al mismo tiempo el terapeuta debe cuidar que el paciente no se presione a hablar, sino prestar atención a las resistencias y evitaciones".
Perls, a diferencia de Freud y de Reich, no considera las resistencias como obstáculos a sobrepasar o a destruir, sino como enegías valiosas que "asisten" y ayudan al paciente a superar sus impulsos o a enfrentarse a lo que vive como exigencias del exterior.
"La diferenciación entre resistencias somáticas, intelectuales y emocionales es artificial; en todos los casos estarán presentes los tres aspectos en diversos grados y composición".
Una resistencia intelectual bien conocida es la de aceptar todo sin digerirlo, "lo piensa pero no lo siente", en realidad no lo asimila. Otra resistencia es la evitación directa; la persona se cierra al contacto (no ve, no escucha, vagabundeo mental, etc.).
Sobre las resistencias somáticas Perls distingue dos formas: una por defecto, la desensibilización o anestesis; y otra por exceso, la hiperestesia. "Lo que debe lograrse es la anulación de retroflexiones".
En cuanto a las "resistencias emocionales", menciona que "la retención de emociones lleva a un envenenamiento emocional. Se pueden controlar las emociones, pero es muy dudoso que se puedan reprimir y empujar hacia el inconsciente". La inhibición emocional puede venir por el sentimiento de vergüenza y turbación derivados de la desaprobación y reprobación de que fueron objeto, cuando éramos niños y que en la actualidad son vividas como emociones negativas.
Las emociones traducen lo más auténtico de la persona y su represión conduce a la neurosis. Las emociones a su vez, tienen a su disposición el sistema muscular.
En coherencia con el principio de concentración, de que "debemos enfrentarnos a los hechos", lo primero es enfrentar los sentimientos-barrera y expresarlos por desagradables que sean. Este hecho por sí solo hace aflorar la gestalt escondida que representa la emoción reprimida, pero al identificarse el ego con ella en vez de alienarla, podrá llegar a liberarla. De allí la importancia de poder soportar emociones no deseadas.
Una aclaración: las emociones no deseadas que se descasrgarán no son la vergüenza, la culpa, el miedo, etc., sino las que se interrumpieron -rabia, dolor- y quedaron taponadas por la culpa, miedo, vergüenza, etc.

f) Evitar el lenguaje impersonal y hablar en primera persona.
En la misma línea de asumir una "actitud activa y actual" en el reentrenamiento sensorial y en la reapropiación de la conciencia del cuerpo y la expresión de las emociones.
El uso del pronombre yo como medio para reforzar la asunción de la responsabilidad y combatir la proyección de las culpas en el clima, en el otro, etc.
Usar el lenguaje del yo ayuda a reapropiarse de partes repudiadas o proyectadas y por tanto, acercarse a quienes realmente somos.

g) Asimilar las proyecciones y anular las retroflexiones.
Ambos van en la misma dirección, reapropiarse de partes repudiadas de uno mismo.
- Para Perls el psicoanálisis toma por transferencia lo que en muchas ocasiones son auténticas proyecciones sobre el analista, por parte del paciente, de rasgos negados o rechazados, y no a partir de algún parecido con personas importantes de su infancia. Por eso para Perls, la mera disolución de la transferencia, por el descubirmiento del patrón original, no se traduce necesariamente en la desaparición de la neurosis. Sigue quedando pendiente por parte del paciente, que "asimile" sus proyecciones, que incorpore sus partes negadas.
El primer paso es reconocer la proyección; luego, reconocerla como propia y con necesidad de asimilarla. Lo más difícil es eliminar la tendencia a proyectar para ello hay que trabajar con el establecimiento de la frontera adecuada entre la personalidad y el mundo exterior. Otro trabajo es aprender a expresarse uno mismo con plenitud.
- En toda retroflexión la personalidad se escinde en dos partes, una activa y consciente y otras pasiva y negada, de modo que el individuo del que surge una acción, dirigida en principio al mundo, acaba inhibiéndola y volviéndola contra sí mismo (contra su parte negada) debido a algún tipo de mandato o prohibición (introyecto).
Las retroflexiones pueden ser por odio contra sí, autodestrucción, narcisismo, autocontrol, etc. pero siempre es un indicio del típico conflicto entre las necesidades del individuo y las necesidades del medio ambiente.
Perls invita a considerar las propias necesidades y buscar el equilibrio entre egotismo y altruismo; el ideal es el equilibrio, la armonía, el ajuste. Recordemos que el concepto holístico y gestáltico de campo incluye al organismo en su ambiente.


Gestalt, terapia de autenticidad

pp. 110-138 

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