lunes, 15 de febrero de 2016

Limitaciones y precauciones en la Psicoterapia Gestalt


- La limitación más inmediata de la terapia gestáltica es la capacidad, formación, experiencia y buen criterio del terapeuta.
Debe ser capaz de permitir sin temores que el paciente siga hasta sus últimas consecuencias la experiencia de dolor, de ira, de miedo o de alegría.
La capacidad de vivir en el presente, y la de ofrecer una sólida presencia real, son esenciales.
- La aptitud del terapeuta para manejar las relaciones yo-tú que se plantean en el aquí y ahora es un requisito básico.
- Además del problema de la competencia, la aplicación apropiada de las técnicas gira en torno a las preguntas: ¿cuándo?, ¿con quién?, ¿en qué situación?.
En general, la gestalt alcanza máxima eficacia con individuos excesivamente socializado, coartados y constreñidos [...] El trabajo con individuos menos organizados, con pacientes con perturbaciones más graves o con psicóticos es más problemático y exige precaución, sensibilidad y paciencia. No debe emprenderse cuando no sea factible entablar una relación a largo plazo con el paciente.
Con las luchas más profundas, el terapeuta pospone el empleo de aquellas técnicas que liberan los sentimientos más intensos...
- La disposición del terapeuta para salir al encuentro del paciente...y su habilidad para hacer frente a la manipulación...sin rechazar al cliente, cumplen un papel decisivo.
El desafío que se le plantea al terapeuta consiste en discernir la leve línea que separa la sobreprotección de la aceptación genuina.
El terapeuta debe poder distinguir las expresiones de afecto auténticas de las manipulativas, así como enfrentar al paciente sin rechazarlo y apoyarlo sin ser explotado por él. Los ejercicios prácticos sobre "hacerse responsable de" suelen ser provechosos, de la misma manera que el enfrentar las respuestas o conductas del pacient que se sienten falsas con un "No le creo", "No creo que lo haya dicho todo", etc.
- Un gestaltista habilidoso inventará experiementos que permitan al paciente practicar dentro de la sesión terapéutica y reduzcan así su necesidad de actuar afuera. Sin embargo, no hay que suponer que la terapia será breve y resistir la tentación de empujar al paciente con demasiada prontitud o rapidez a una situación de plena autonomía, ocasionando una seudointegración.
- Debe fomentarse en el paciente el descubrimiento de sus valores e identidad propios, pero es absurdo negr la influencia del terapeuta como modelo.
- Es común aplicar la terapia gestáltica en grupos, pero con frecuencia lo que esto significa es más bien una terapia individual en un marco grupal [...) lo cierto es que este procedimiento reduce inevitablemente el tiempo disponible para una interacción grupal espontánea que podría resultar provechosa. El terapeuta hábil logrará atenuar esta limitación pidiendo al sujeto que enfrente a cada uno de los miembros del grupo, que ponga a prueba con ellos sus nuevas percepciones o aptitudes comunicativas, o que aborde con ellos sus propias proyecciones y obtenga la correspondiente respuesta. "El grado de desarrollo individual puede muy bien compensar, en un grupo de esta índole, la carencia de experiencias grupales de carácter más tradicional".
- Uno de los peligros mayores es que el terapeuta desarrolle demasiada actividad y asuma así la responsabilidad excesiva en la conducción del grupo, alentando la pasividad del paciente en detrimento de uno de sus objetivos, la autonomía de este último.
- Una de las contribuciones más valiosas de Perls es su enfoque de las proyecciones como atributos a los que el paciente ha renunciado por no poder asimilarlos en su proceso de crecimiento. La técnica de "representar" las proyecciones ha probado su validez para ayudar al paciente a recuperar e integrar gran parte de su fuerza, energía y autonomía perdidas. Sin embargo, es menester obrar con cautela antes de rechazar las percepciones reales de los demás. En este sentido, el terapeuta debe estar dispuesto a ser evaluado y a ser franco consigo mismo.
- La importancia que se le da a la toma de conciencia, la autonomía, etc. tiende a magnificar el papel del individuo [...]. Esto puede significar que se conciban las relaciones como proyecciones secundarias respecto a los acontecimentos interiores, y que se pase por alto la influencia de la familia y otros agentes.
- Se corre el riesgo de dejarse llevar por la tentación de convertir un crecimiento válido y un proceso de emergencia en un precepto, en un debe, reemplazando así una tiranía por otra. El funcionamiento, la integración y la actualización plenos, si son concebidos como estado finales en lugar de serlo como experiencias del momento, pueden convertirse en una expectativa y una exigencia tan cruel como la salvación.
- La gestalt plantea un dilema al hombre de Occidente, por un lado, se da cuenta del proceso de crecimiento interno y, por otro, no encuentra en el ambiente el apoyo para esta forma de vivir. Un tratamiento gestáltico exitoso buscará que el paciente, insatisfecho con sus relaciones convencionales, con la hipocresía y falsedad de gran parte de la interacción social, y desengañado de las instituciones sociales y culturales; se convierta en promotor del cambio transformador.
En términos simples, quien haya tenido una vasta experiencia en terapia gestáltica se ajustará o adaptará peor a la sociedad contemporánea.

Irma Lee Shepherd


Teoría y técnica de la Psicoterapia Guestáltica
pp. 224-228 

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