domingo, 12 de junio de 2016

Jefes con sentimientos

Hace varios años, una gran empresa emprendió un esfuerzo de cambio. Trataba de incorporar más disciplina y compromiso en la organización. El director era un impulsor clave del cambio. En las reuniones de la dirección había bastante tensión. Meses después del comienzo del proceso de cambio, al director le preocupaba la reacción de la gente ante su autoridad. Como aceptaba ante sus amigos que estaba aprendiendo mucho, el consejo que se le dio fue que "dejara que la gente de la organización también lo supiera. Eso serviría para despejar el "mito de perfección" que le rodeaba". Empezó a hacerlo y este simple paso ayudó a que otros también vieran que podían ser aprendices. Desató grandes energías y experimentos y más de una sorpresa...

El cambio es cosa de todos

pp. 81-82 

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