sábado, 6 de agosto de 2016

Ontología del límite


- El hombre no es un ser completo. El límite ontológico es el primero en entreverse. El hombre es SER LIMITADO. SER ES RECIBIR LÍMITES.
Además, ante sus límites el hombre nunca tendrá ningún dominio.
Nace y muere desprovisto de cualquier control
Podemos dar cuenta de límites GENÉTICOS, CIRCUNSTANCIALES, OPCIONALES (decisiones) y EXISTENCIALES.
Los límites existenciales son los que nos vuelven más frágiles. Ser es enfrentar límites. Demandan la medicina de la compasión.
Si viajar es descubrir nuestra vulnerabilidad, la FUNCIÓN DE LA ÉTICA SERÁ LA DE AYUDARNOS A DESEMPEÑARNOS Y A CONDUCIRNOS ANTE TALES VICISITUDES.
CONCEBIMOS LA ÉTICA DEL VIAJERO COMO EL ARTE DE ORIENTARSE EN MEDIO DE LAS VICISITUDES.
El término "vicisitud" puede aplicarse a percances o incidentes que introducen una alternativa o coyuntura diversa de la situación existente: frustración, soledad, culpabilidad, angustia, envejecimiento, enfermedad, separación o pérdida de un ser querido, etc. Estas experiencias, como primer efecto, sumergen al hombre en una profunda desorientación con respecto a su propio ser.
Lo que queda amenazado en primera instancia, al contacto con el límite existencial no es el sentido de la vida, como pensaría Viktor Frankl, sino la misma orientación o dirección del ser ante su indigencia, es decir, la posición o alineación del individuo ante la propia realidad finita.
La orientación precede a la significación. La voluntad de sentido en una dimensión profunda es indigencia de orientación. El sentido de la vida es sólo una consecuencia de la actitud que asumimos ante la indigencia. SI NO HAY RESPETO DE LOS PROPIOS LÍMITES, TAMPOCO HAY SENTIDO DE VIDA.
¿Por qué cuesta tanto trabajo acoger nuestros límites? Porque suscitan miedo. Nos inquieta y traumatiza la idea del límite. A consecuencia del límite se deja de ser.
Ante los límites existenciales el primero en aparecer es el rechazo a la realidad, luego viene el autorrechazo (enojo, desilusión, desprecio).
La Terapia de la Imperfección estudia al hombre desde sus límites, no desde sus ideales, pero no es ajena a un ideal ético. La Terapia de la Imperfección es contraria al mito de la perfección, no a los ideales en sí mismos. Un ideal que pierde de vista la indigencia, pierde de vista al hombre entero.
El mito de la perfección impone estilos de vida que no consideran la realidad de nuestro equipaje. Ésto nos genera más problemas y nuestro equipaje adquiere mayor peso.



Ética para errantes
pp. 44-49 

No hay comentarios:

Publicar un comentario